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Aporte a la discusión del Plenario Nacional del MIC

El Plenario del 2/12 tiene mucha importancia. Porque seguramente va a reflejar un año de avances e insuficiencias a encarar. Esperamos avanzar en algunos debates y sentar las bases para avanzar un nuevo escalón hacia desarrollar un polo de reagrupamiento antiburocrático más fuerte. Para nosotros lo central del nuevo período a encarar es la postulación del MIC en los procesos del movimiento obrero, de lucha, organización y elecciones sindicales. Para nosotros dar este paso es imprescindible para poder avanzar a ser una referencia que cobre peso real en sectores de la clase, más allá de la acción concreta que cada uno de sus componentes ejerce en su lugar. Y en función de este objetivo deberíamos definir las tareas y herramientas. En ese sentido, queremos plantear sintéticamente nuestras opiniones.

Un nuevo momento de la realidad

Desde septiembre se sucedieron hechos que produjeron importantes cambios. La desaparición de López, la patota que actuó en el Francés, los enfrentamientos en San Vicente y la derrota de la reelección de Rovira en Misiones, golpearon al gobierno y movieron las piezas del tablero político del país. Aunque K. sigue teniendo a su favor la economía y conserva considerables expectativas populares, ha comenzado a debilitarse en puntos sensibles de su doble discurso: derechos humanos, nueva política y antiimperialismo.
Los petroleros y la pelea contra las papeleras muestran que se dinamizaron las luchas obreras y populares. En el movimiento obrero, aún sin oleadas como las del 2005, se han incrementado las luchas por reclamos salariales, condiciones laborales y contra la precarización. Y los petroleros colocaron nuevamente la pelea contra el impuesto al salario.
Con una perspectiva general a que se incremente hacia marzo la puja salarial por romper el techo en estatales y privados.
Los hechos de San Vicente golpearon a Moyano y la burocracia de conjunto, profundizando la crisis de la CGT. Colocando condiciones más favorables para la disputa en sus gremios. Y si bien la CTA se “relanzó” con Yasky para intentar frenar su debacle, negociar una nueva interlocución con el gobierno y debilitar la oposición, no se frena la dinámica de crisis por abajo.
Las luchas y elecciones sindicales tonificaron el proceso de nuevas direcciones. En docentes ha crecido el proceso de oposición a nivel nacional. En ferroviarios hay un nuevo momento después de la victoria electoral contra Pedraza. En el subte se volvieron a ganar las elecciones. En el puerto, hay un proceso antiburocrático. En las tercerizadas hay otro proceso muy importante. En la Patagonia, en petroleros y más de conjunto, hay un gran proceso antiburocrático en desarrollo.
Todos estos ejemplos, entre muchos otros que pueden aportarse, tienen dirigentes relacionados con la construcción del MIC. Una muestra de las potencialidades de este embrionario espacio y de la importancia de las discusiones del plenario para dar un paso más en firme postulando al MIC en la disputa en el movimiento obrero.

La situación del MIC

Consideramos que, con insuficiencias, algunas atribuibles a su carácter embrionario, otros a decisiones de orientación que hay que encarar, se dieron pasos positivos en este año “fundacional”. Siendo necesario nuevos pasos para que no se estanque. Hemos puesto en pie un proyecto. Ahora hay que hacerlo caminar, presentarlo en sociedad, postularlo como referencia en los hechos concretos del movimiento obrero. Para que se fortalezca y pueda avanzar.
Haber logrado un espacio de reagrupamiento, donde convivimos sectores con diversidad de inserción en la clase, matices y diferencias, desarrollado algunos debates en un clima fraternal y positivo y habiendo logrado acuerdos en algunos puntos es un hecho de por sí novedoso e importante. Frente a experiencias previas fracasadas por políticas sectarias y autoproclamatorias.
Ello permitió haber dado algunos pasos importantes como la articulación de una oposición en el Congreso de la CTA y luego la lista 2 opositora que, pese al fraude y las maniobras del oficialismo y sus aliados y al divisionismo del bloque sectario que conformó la lista 3, logró un buen resultado, ubicarse en algunas conducciones y sentar las bases para un trabajo a futuro. Se lograron algunos pronunciamientos, el 1º de mayo, el evento con los dirigentes clasistas de la UNT de Venezuela, entre otros. Y el desarrollo embrionario de algunos espacios regionales.
La situación objetiva es propicia y partimos de un capital acumulado que es parte del proceso de lucha y organización real. Se trata de acertar cómo aprovechamos la incidencia del MIC en la oposición docente y de ATE y en sectores claves y dinámicos de la CGT como ferroviarios, subte y telefónicos, por mencionar algunos. Pero no vamos a lograr avanzar por la actividad de cada sector por sí solo, sino si acertamos en los pasos a dar de conjunto postulando al MIC para disputar en el movimiento obrero. Para ayudar a que se desarrollen los lugares con mayor responsabilidad de conducción, apoyar a los sectores más débiles y llegar a sumar nuevos sectores de un universo no explorado de miles de luchadores sin referencia que necesitan agruparse.

Postular al MIC es el principal paso a encarar

El MIC no tiene ni puede sustituir la pelea concreta que se da en cada lugar en la clase. Pero tiene que servir para fortalecerla. Sacando conclusiones de las experiencias, aprender y corregir errores. Logrando un apoyo concreto a las luchas de los sectores del MIC en primer lugar. Para fortalecer la disputa con la burocracia y también contra los sectores sectarios que hacen retroceder y abortar los procesos.
No se trata de resolverlo sólo con fórmulas organizativas o campañas de propaganda por lugar. Se trata de tomar una decisión política de orientarnos a que el MIC se postule como una referencia.
Para ello, en la medida de sus fuerzas, el MIC tiene que llevar su modelo de construcción sindical en cada proceso del movimiento obrero, ayudando a los luchadores que actúan en cada lugar a la disputa tanto contra las políticas de la burocracia, como contra las aparatistas y sectarias que hacen retroceder o llevan a derrotas si se les cede espacio. Sólo si el MIC discute una política, se postula y actúa como tal con sus dirigentes frente a los hechos importantes de la clase, va a poder agrupar nuevos sectores.
La actuación en la CTA, tanto en el congreso como en las elecciones, es un ejemplo positivo en este sentido. Porque se aprovechó una elección sindical para disputar por un proyecto. Con la lista 2 postulando una política amplia y no sectaria y a la vez alternativa al curso burocrático de su conducción y se tuvo política frente al proyecto sectario que postulaba la lista 3. El MIC puso en marcha su potencial y obtuvo logros que abonan al proyecto de conjunto y fortalecieron a su vez en los lugares concretos. Y permitió articular con nuevos sectores.
No haber podido discutir una intervención con una política común en las elecciones del SUTEBA, es un ejemplo por la negativa. Ya que desaprovechamos el potencial del MIC para tener política sobre el bloque sectario en manos del cual quedó la conformación de la lista provincial y varias listas seccionales y eso hizo que la oposición no pudiera avanzar. Fue positivo haber sacado conclusiones positivas cuando hicimos el balance. Sobre el cáncer del sectarismo. Y la necesidad de articular un espacio docente del MIC. En otros casos no logramos tener incidencia. Por ejemplo, como MIC no hicimos ninguna campaña de apoyos concretos a las luchas de Jabón Federal, telefónicos, ni petroleros. Si no logramos hacerlo a futuro, no vamos a ser referencia para nuevos sectores. Y le dejamos el espacio no sólo a la burocracia, sino como alternativa a las corrientes sectarias que terminan repudiadas por el activismo, le allanan camino a la burocracia o, peor aún, si tienen alguna responsabilidad de conducción pueden llevar a derrotas y hacen retroceder los procesos.

Una política correcta es necesaria para toda postulación

Hay un debate en cuando a la política frente a la burocracia sindical y las tácticas de frente único para desarrollar procesos de lucha y organización.
Son equivocadas las posturas sectarias que rechazan toda política hacia los procesos de crisis de la burocracia, ya que llevan a ser sólo testimoniales y no incidir. No ayudan a desenmascarar a la burocracia donde está más fuerte ni a derrotarla en los lugares donde está en retroceso. Con los sectores sectarios hay una pelea más general, ya que con posturas seudoclasistas y de izquierda, terminan siendo funcionales a la burocracia al dividir a las oposiciones, enfrentando a los organismos y a los luchadores que no pueden controlar y haciendo un centro de su política en el ataque a los procesos de reagrupamiento como el MIC.
Como también son equivocadas las posturas oportunistas de frente único permanente con la burocracia sin crítica ni diferenciación.
La estrategia debe ser clara: priorizar la unidad con los sectores combativos y antiburocráticos, para hacer avanzar la lucha y disputar la dirección. Con la mayor flexibilidad táctica, que variará de acuerdo al peso de los sectores combativos en tal o cual lugar, al gremio de que se trate, si es de CGT o de CTA y a la situación de la burocracia; si se trata de un proceso de lucha, una elección de delegados o una lista para disputar un sindicato.
Por ejemplo en telefónicos fue correcta la táctica de unidad con un sector moyanista para derrotar al guillanismo. Disputando al interior de esa conducción con los sectores burocráticos.
Otra cosa es el subte, donde se derrotó a la burocracia de la UTA y avanzaron los sectores clasistas y antiburocráticos expresados en el cuerpo de delegados.
Y en el caso de la CTA, la táctica privilegiada debe ser la de unidad de la oposición contra la burocracia que conduce. Asimismo en sus gremios como docentes y ATE.
Es incorrecto no tener políticas de exigencia y unidad de acción incluso con sectores burocráticos desplazados cuando sea necesario para hacer avanzar un proceso. O de empalmar con sectores críticos y rupturas para avanzar en la organización de oposiciones combativas y disputar conducciones.
Pero otra cosa es la postura de compañeros que, con una visión defensiva de la etapa, ven como la táctica privilegiada la de integrarse a conducciones hegemonizadas por la burocracia.
Por ejemplo en la CTA creemos completamente equivocada la táctica de integrar la lista de Yasky y ser parte de su conducción oficialista. Y reivindicamos como correcta la política de conformar la lista 2 de oposición clasista y antiburocrática, incluso teniendo política para empalmar con eventuales rupturas y sectores críticos.
Asimismo creemos equivocado acusar de “burócratas” a compañeros que tienen otras posturas, son parte de espacio del MIC y encabezan procesos de lucha en sus gremios.
Otro debate, se refiere al modelo de construcción sindical. Para nosotros un punto de la política del MIC fundamental es el de impulsar un nuevo modelo sindical donde la base decida, haciendo de la democracia sindical tal vez el punto programático central.
El desarrollo de una nueva dirección está ligado a la pelea por un nuevo modelo sindical democrático, distinto al viejo modelo de la burocracia peronista. Lo cual es una batalla en curso en la clase obrera donde todavía está arraigado ese viejo modelo burocrático. Hay una nueva vanguardia de luchadores que son profundamente democráticos, detestan a los aparatos y quieren que la base decida todo. Que favorece esta pelea.
Es una batalla presente al interior de varias de las nuevas conducciones. Ya que muchas veces sectores de ellas, reproducen vicios burocráticos del viejo modelo. Donde logran peso sectores de la izquierda sectaria y sectores similares, como en Suteba o ferroviarios, entre otros, se reproducen parte de estos métodos, marginando a la base en las decisiones. Por eso es importante que el MIC promueva un nuevo modelo sindical, combatiendo esa política aparatista y sus métodos burocráticos que si priman harán retroceder estas conquistas organizativas de la clase.
La base debe decidir todo. Las asambleas representativas deben ser las instancias soberanas para resolver. No puede haber centralismo de los cuerpos de delegados sobre las asambleas o de las directivas sobre los cuerpos de delegados mandatados por la base. La base debe conocer tanto las posiciones de mayoría como las de minoría y no debe practicarse el pensamiento único. Esta democracia obrera es necesaria para que las luchas se ganen y también para defender los nuevos organismos recuperados a la burocracia.

El funcionamiento del MIC en la próxima etapa

La decisión de que el MIC se conforme en un Movimiento que contiene una diversidad de sectores y funciona en base al consenso, fue acertada y debe continuar en la próxima etapa. El MIC es un espacio donde se nuclean diversas corrientes, agrupaciones, dirigentes y, excepcionalmente todavía, algunas conducciones sindicales. No puede ser una corriente homogénea con centralidad ni mucho menos funcionar como si fuera una coordinadora de organismos o una asamblea de un gremio. Proponer medidas en ese sentido, como resolver por votación o elegir delegados, son irreales y no democráticas. Implicarían imponer posiciones de un sector sobre otro sin un parámetro de representatividad real. Haría abortar este proceso e impediría que se sumen nuevos sectores.
El consenso no implica un 100% de acuerdo de todos en todo para tomar una decisión. Se transformaría si fuera así, en un derecho a veto. El consenso per se implica que, en cuestiones de fondo, en caracterizaciones, debe haber un profundo acuerdo. Y ello obliga a debatir fraternalmente, sin verdades reveladas, estando abiertos a cambiar si otro demuestra que estamos equivocados; una sana práctica ausente en la cultura tradicional de la izquierda orgánica y también de muchos agrupamientos “no orgánicos”. En cuestiones más generales o tácticas si hay una clara mayoría (que no puede ser determinada fijando ninguna cláusula “estatutaria”) hay que resolver para que el MIC tenga una posición pública. Desde ya sin implementación obligatoria de lo que se resuelva para quien estuvo en desacuerdo. De hecho así se hizo con la lista 2 de la CTA. O con el balance del SUTEBA. O con el formato del acto del 1º de mayo en Lorea. Apostando a que sea la realidad la que ayude a corregir los errores y ajustar las políticas. Y a que el MIC avance y no se paralice.

La organización del MIC

La mesa nacional debería ser ampliada para abarcar nuevos componentes y adecuarse más a la realidad actual del MIC. Continuando como el principal ámbito donde se acuerden las pautas fundamentales del MIC. Ya que es la expresión necesariamente federativa que contiene a todos los sectores y el ámbito para procesar los debates, avanzar en las pautas programáticas, acordar las campañas y consensuar los puntos comunes.
Creemos que deben desarrollarse las regionales donde haya condiciones de poder hacerlo. No se trata en esta etapa de fragmentar en decenas de pequeños núcleos por decreto o con cierta artificialidad, sino tratar de conformar mesas o espacios promotores entre varios de los sectores, con un funcionamiento similar al de la mesa nacional. En las zonas del GBA donde ya se ha iniciado y asimismo en las provincias donde haya condiciones. Con el objetivo de avanzar en cada zona en agrupar a nuevos activistas, delegados, etc. y desarrollar acciones en común en ese lugar. Asimismo fomentar donde sea posible, la articulación de sectores del MIC por gremio (como los docentes lo empezaron a hacer) e incluso por lugar de trabajo.

Las tareas a desarrollar

1) Priorizar la organización de campañas específicas de apoyo a los conflictos: La prioridad del MIC debe ser el apoyo a las luchas. Comenzando por aquéllas que involucren a sectores del MIC. Y a las de mayor relevancia en general. Es una asignatura pendiente que tenemos. No se trata sólo de sacar un pronunciamiento. Sino de organizar la solidaridad y ayudar a los dirigentes y trabajadores que estén en conflicto. Asimismo sacar conclusiones de estas experiencias que nos sirvan para intervenir mejor.
2) Impulsar durante este año, iniciativas permanentes alrededor de tres ejes:
A) Salario, 82% móvil e impuesto a las ganancias, son un reclamo concreto actual. Opinamos que hay que bajar a tierra levantando la necesidad de luchar por “romper el techo salarial del gobierno y la burocracia” para lograr un salario acorde a la canasta. Asimismo hoy se ha colocado en la realidad la pelea contra el impuesto al salario, actualizado luego del conflicto petrolero.
B) Contra la precarización laboral. Tenemos que reformularla. Sin contraponer las iniciativas centrales con las que se tomen en cada lugar. Sí estableciendo que debe ser una campaña ofensiva, de unidad de acción, con iniciativas sobre diputados, personalidades, CTA, y otros sectores sindicales, proponiendo materiales de difusión y una herramienta como un proyecto de ley y programando eventos. Priorizando realizarla sobre los lugares más dinámicos como los tercerizados que pelean por el pase a convenio.
C) Contra la represión y por el desprocesamiento de los luchadores. En lo inmediato con un punto particular centrado en el cro. Navarro, los otros presos y procesados de Las Heras, los ferroviarios procesados y el repudio a la represión en Córdoba.
3) Las elecciones sindicales. Donde estén involucrados sectores del MIC, también deben ser una tarea fundamental. En lo inmediato, empezar a preparar la intervención en las elecciones de ATE promoviendo una lista unitaria de oposición.
4) Desarrollar el centro y las tareas de formación sindical del MIC. Con iniciativas similares en las regionales que se desarrollen.
5) Herramientas de comunicación
a) La edición un boletín periódico del MIC debe ser la prioridad y la principal
. Esta tendría que ser la herramienta madre. El vehículo para llevar a los lugares de trabajo el proyecto del MIC y avanzar en su organización. Con tres objetivos: a) socializar algunos debates fundamentales (aunque no puede ser el centro del material); b) intercambiar información acerca de las experiencias de intervención en conflictos y organización; c) difundir las campañas y declaraciones consensuadas.
b) Asimismo, una página Web dinámica, para volcar estos contenidos y asimismo difundir noticias sindicales.
c) Y emitir pronunciamientos consensuados en la mesa, sobre los principales hechos de la realidad.

Guillermo Pacagnini – Secretario Gral. Adjunto - CICOP (Mesa del MIC)
Claudio Carreño – Secretario Gral. Adjunto – Seccional Victoria U. Ferroviaria Guillermo García – Secretario Gral. Adjunto – SUTEBA La Plata Sergio Escobar – Mesa de Conducción - Cpo. de delegados Astilleros R.S. Néstor Segovia – Cuerpo de Delegados del Subte Rubén Uribe – Cuerpo Delegados Petroleros Las Heras Avelino Andrade – Cuerpo Delegados UOCRA Las Heras Daniel Mercado - Delegado general Banco Nación Abel Jaimez – Secretario General ATESE Sgo. del Estero José Mini – Secretario Adjunto ADICUS San Juan Marilín Alaniz – C. D. ADIUC Córdoba. Omar Romero - Delegado general Hospital Italiano Mónica Melián - Delegada general anexo Hospital Francés Ricardo Bruno - Delegado general CNEA Corriente Sindical del MST

 

 


-REAGRUPAMIENTO
INTERNACIONAL