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Alternativa
Socialista Nº 342
nacional
Masacre
en Moscú
La
intervención de las fuerzas especiales rusas masacrando a
centenares de personas con gas venenoso en el Teatro Obrero de
Moscú, mostró en forma brutal el carácter genocida de la
guerra de ocupación que libra Rusia en Chechenia. Con las
felicitaciones de Bush, Aznar y otros líderes imperialistas,
mostró también como están unidos en apoyar métodos
genocidas. Putín, el primer ministro ruso, se negó a
negociar porque sabe que gran parte de la población rusa
está en contra de la guerra en Chechenia y podría haber
favorecido una retirada de las tropas, contra su política de
ocupar Chechenia.
Los
independentistas chechenos que habían ocupado el teatro
pedían algo justo: que las tropas rusas salgan de Chechenia,
que cese el genocidio contra su pueblo. Sin embargo su método
equivocado, con el secuestro masivo del público asistente al
teatro y la amenaza de hacerse volar en pedazos junto a los
secuestrados, solo puede ayudar a confundir a la población
rusa y a ayudar a Putín, el primer ministro ruso, a intentar
justificar su injustificable guerra genocida contra Chechenia.
Chechenia
es un pequeño país de 1.100.000 habitantes y 13.000
kilómetros cuadrados (Poco más de la mitad de nuestra
provincia de Tucumán). Perteneció la desaparecida Unión
Soviética, como “región autónoma” de Rusia. Sus
habitantes montañeses de origen caucásico y cultura
mayoritariamente musulmana, batallaron durante más de un
siglo contra el imperio zarista ruso que los invadió. La
revolución rusa de 1917 les dio una amplia soberanía
nacional con la República Soviética de las Montañas, pero
luego Stalin aplastó esa soberanía y deportó a gran parte
de su población en 1944.
En
1990, con el estallido de la URSS, los chechenos trataron de
lograr su independencia. En 1994 Yeltsin ordenó invadirlos.
Detrás de esa invasión están los intereses petroleros. Por
Chechenia pasa la ruta del petróleo del Cáucaso. Los
chechenos resistieron con heroísmo a los invasores y
terminaron derrotando al ejército ruso que tuvo que retirarse
en 1996 provocando una gran crisis política en el Kremlim.
Para entonces la guerra había causado 5.000 muertos, la mayor
parte chechenos, y una gran oposición de gran parte de la
población rusa. En 1944 Chechenia conquistó una
independencia de hecho, sujeta a la negociación con Moscú.
Pero
en 1999 Putín rompió las negociaciones con Chechenia y
ordenó una nueva invasión. El ejército ruso conquistó,
después de una durísima batalla las ciudades chechenas y
desencadenó un genocidio. Se calcula que hay 20.000 muertos,
miles de desaparecidos y decenas de miles de refugiados. Los
métodos del ejército ruso no tienen nada que envidiarle a
Videla o Pinochet. Pero los chechenos no se rindieron y
desataron una durísima guerra de guerrillas que ocasiona
grandes bajas a los rusos. Hace 2 meses, por ejemplo, le
bajaron un helicóptero con varios generales.
Repudiamos
la masacre perpetrada por Putín. No compartimos los métodos
terroristas contra civiles rusos. Pero llamamos a la
solidaridad con la resistencia heroica del pueblo checheno,
víctima de la ocupación y genocidio, por su independencia.
Miguel
Lamas
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