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Editorial
Apoyar
las luchas y defender a los dirigentes combativos
La
rebelión agraria no sólo le propinó
un golpe decisivo al gobierno y al modelo de los
Kirchner, derrumbando el país de fantasía
que nos quisieron vender y desnudando la cruda
realidad de inflación y pobreza. También
abrió la compuerta a crecientes luchas
de trabajadores, sectores medios y populares que
a lo largo y a lo ancho del país salen
a pelear por su nivel de vida. Los pequeños
productores, fortalecidos por haber tumbado la
fatídica 125, van por más: salen
a la pelea nuevamente por las retenciones diferenciadas
y un plan agropecuario donde paguen más
los que más tienen.
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