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Una orientación para el
reagrupamiento internacional
Los días 20 y 21 de agosto próximos tendrá lugar en Río de Janeiro un Seminario Internacional convocado por el PSOL de
Brasil. Del mismo participaran organizaciones y personalidades de distintos países de América y Europa. Una delegación
de nuestro partido se hará presente. En este numero de Alternativa Socialista presentamos un extracto de un documento
interno que fuera presentado al último Comité Ejecutivo Internacional de la UIT por el compañero Alejandro Bodart en
nombre de la mayoría de la dirección nacional del MST de Argentina. Pretendemos así hacer un aporte para la discusión
entre los luchadores de nuestro país y el mundo que son conscientes de la necesidad de coordinar esfuerzos a nivel
nacional e internacionalmente frente a las atrocidades que cometen cotidianamente el Imperialismo yanqui y sus aliados

Desde hace 15 años estamos viviendo una nueva etapa de la lucha de clases marcada por el derrumbe del stalinismo y la crisis de las direcciones burguesas y burocráticas que controlaron durante décadas al movimiento de masas y una situación internacional extraordinaria, donde se suceden grandes luchas obreras, populares, campesinas, guerras, crisis y revoluciones en varios países de todas las regiones y continentes del planeta.
Esto plantea objetivamente oportunidades inmensas para la construcción de fuertes partidos revolucionarios en distintos países y también para pegar saltos en la construcción de una organización revolucionaria a nivel mundial.
En un sentido estamos transitando la etapa que los trotskistas esperamos durante décadas. Esto es lo que explica que nosotros y otros pequeños grupos o partidos trotskistas hayamos comenzado a sacar diputados en algunos países, que algunos de nuestros cuadros comiencen a jugar roles de dirección en movilizaciones, sindicatos, centrales sindicales y otros sectores populares y juveniles.
Sin embargo, a 15 años de la caída del stalinismo, tenemos que preguntarnos por qué, pese a esta situación objetiva y subjetiva tan favorable, nuestra corriente u otras de las que se reclaman trotskistas, no han logrado alcanzar influencia de masas en algún país o construir fuertes partidos nacionales y mucho menos construir una fuerte organización internacional que se transforme en un polo aglutinador de los grupos y corrientes que rompen con sus viejas direcciones o que nacen a la vida política alrededor de algún proceso de lucha y buscan relacionarse a nivel mundial con otros sectores revolucionarios.
Por el contrario, lo que ha primado en el trotskismo en todo este último período ha sido la crisis, y en la mayoría de los casos las rupturas a nivel nacional e internacional sin que esto haya provocado nuevos realineamientos sino más dispersión.
Nosotros no hemos escapado a esta realidad.
El objetivo central de este trabajo es discutir, a partir de lo que está pasando en la lucha de clases y las experiencias que venimos realizando en algunos países, cuál es la orientación que mejor responde a la realidad y nos puede posibilitar aprovechar más integralmente las oportunidades para pegar saltos en nuestra construcción como internacional.
Necesitamos una orientación integral que tenga en cuenta los grandes cambios que se han producido los últimos 15 años
El marco que no podemos perder de vista al discutir nuestra orientación son los cambios cualitativos que se han producido a partir de la nueva etapa y situación revolucionaria que se abrió en el '89. Tan grandes han sido esos cambios que nunca antes habíamos tenido una situación objetiva tan favorable para construirnos.
Junto con esto también es imprescindible tener en cuenta varios elementos más que se manifiestan tanto a nivel internacional como en la mayoría de los países.
El primero y determinante es que la crisis de las viejas y nuevas direcciones burguesas y reformistas ha tendido a incrementarse en el último periodo.
Un ejemplo muy importante que demuestra que este proceso ha pegado un salto es la crisis que se manifestó en el último Foro Social Mundial. Este proyecto era el intento por parte del neoreformismo de canalizar la debacle del stalinismo, la socialdemocracia y otras direcciones traidoras para evitar que sectores cada vez más radicalizados de la vanguardia y franjas de masas abonen la construcción de organizaciones revolucionarias.
Sin embargo en muy poco tiempo ha sufrido un golpe tremendo debido a la crisis y ruptura de franjas de masas con Lula y el PT, que eran su apoyatura fundamental.
Este fenómeno tiene expresiones en diversos países donde después de la crisis de las viejas direcciones se ha comenzado a hacer la experiencia con nuevas variantes reformistas y frentepopulistas, liberándose fuerzas importantes que son la materia prima para construirnos. Lo que paso en Ecuador con Lucio Gutiérrez, en Bolivia con Mesa y como se han comenzado a desgastar en sectores de la vanguardia direcciones como las de Evo Morales, el cachetazo al PS y el PC en Francia con el NO y la debacle actual del PT en Brasil confirman esta tendencia. Otro tanto podríamos decir de la crisis del horizontalismo a partir del ostracismo del comandante Marcos (en su actual aparición, se ha visto obligado a mencionar la palabra izquierda, ausente de su vocabulario, para intentar reubicarse) y otros referentes que surgieron con fuerza hace algunos años. Nada de esto significa negar que todavía hay algunas direcciones, como Chávez, que tienen peso y prestigio a nivel internacional.
El segundo elemento, fundamental, es que nosotros también nos hemos debilitado en los ultimos 15 años a nivel internacional, lo que nos viene imposibilitando transformarnos como corriente en un polo claro en algún país y ni que hablar a nivel internacional. Tener en cuenta esto es fundamental porque toda orientación que parta de la autoproclamación o tenga rasgos sectarios es suicida y lejos de permitirnos avanzar puede terminar haciéndonos retroceder.
El tercero es que al igual que nosotros hay otras corrientes de izquierda, varias de las cuales se reivindican trotskistas, que se postulan para ocupar el mismo espacio, algunas de las cuales son parte de agrupamientos internacionales, otras vienen de romper con alguno de los existentes o son expresiones nacionales o grupos que han surgido a partir de la crisis de algún partido nacional y que en la gran mayoría de los casos son también muy débiles como para transformarse por sí solos en polos de atracción.
El cuarto es que así como el grueso de las corrientes internacionales que se reclaman trotskistas y muchos de los grupos o partidos de izquierda que existen en diversos países han cristalizado desde hace muchos años como organizaciones revisionistas o reformistas, oportunistas o sectarias, existen también grupos, personalidades y dirigentes obreros, corrientes y partidos que vienen de romper con alguna de estas organizaciones o que se han formado a partir de nuevos hechos de la lucha de clases, cuya dinámica todavía está abierta y sería equivocado cerrar caracterizaciones por anticipado. De lo poco que conocemos, algunos de estos sectores buscan relacionarse con otras corrientes. En Brasil, sectores que rompieron con el PSTU o la DS se integraron al PSOL. Hay que seguir qué pasa con algunos grupos centroamericanos del CITO, ya que este agrupamiento se acaba de disolver. También tenemos que testear qué pasa con grupos, dirigentes obreros o personalidades que no vienen del trotskismo pero que van haciendo experiencias muy rápidas en países donde se producen revoluciones o hay grandes hechos de la lucha de clases, como puede ser Bolivia al interior de la COR y las FEJUVE del Alto, sectores que se desprenden del PS en Chile o Francia, al interior de los nuevos agrupamientos en Colombia o el Ecuador, sectores en crisis con la centroizquierda o cuadros obreros, populares y personalidades que provienen del PJ en Argentina, etc. Y con este espíritu buscar relacionarnos y caracterizar todos los sectores que son parte de nuevos fenómenos, confiando que la lucha de clases produce cambios y realineamientos y que nosotros tenemos que tener políticas y orientaciones para intentar incidir, huyendo como la peste de todo tipo de sectarismo.
¿Por qué es importante tener en cuenta todo esto?
Existe un espacio muy grande, pero para darnos una orientación que nos permita aprovecharlo no podemos perder de vista nuestra debilidad. De todo esto podemos sacar distintas conclusiones.
Una equivocada sería plantearnos que por nuestra debilidad y la gran cantidad de competidores no tenemos posibilidad de pegar un gran salto, desprendiendo de allí una orientación conservadora y sectaria que nos llevaría a plantearnos consolidar lo que tenemos y apostar a un crecimiento etapista: primero fortalezcámonos y cuando seamos más fuertes tratemos de pegar un salto cualitativo. Esto nos haría perder completamente las oportunidades que tenemos hoy y nadie puede asegurar que nos esperarán eternamente.
Es tan grande el espacio, por todo lo que hemos dicho anteriormente, que siendo mucho más débiles en distintos países que hace 20 años, hoy hemos logrado cosas impensadas en aquel momento.
En Brasil, nuestra corriente tiene una figura muy importante como Baba y una ubicación política que nunca logramos cuando éramos parte de Convergencia y el MES ha logrado que Luciana Genro también se transforme en una figura de alcance nacional. En Venezuela el peso que tenemos en el movimiento obrero es cualitativo en relación a cuando éramos La Chispa o el PST, con cuadros que se han transformado en los máximos dirigentes de la nueva central sindical, la UNT. En Panamá, una compañera nuestra es una figura nacional a partir del rol dirigente que juega entre los estatales.
En Colombia algunos de nuestros cuadros son referentes regionales del nuevo frente político que se creó hace unos años. En Argentina logramos más diputados que en la época del MAS y tenemos una ubicación muy buena en distintos sectores del movimiento obrero, popular y juvenil, sólo para dar algunos ejemplos. Sin embargo, pese a estos avances, en ningún lugar nosotros solos somos un polo.
El problema de nuestra debilidad no se resuelve asumiéndola como un hecho consumado.
Podemos revertirla y pegar saltos en nuestra construcción si aprovechamos las oportunidades y nos abrimos a nuevas tácticas, audaces y unitarias, hacia otros sectores para conformar polos fuertes que nos permitan atraer a lo mejor de la vanguardia y disputar franjas de masas, como lo estamos haciendo empíricamente en distintos lugares.
Intentar esto en esta etapa es fundamental ya que sólo si impulsamos una política y orientación en este sentido, más allá de las particularidades de cada país, podremos fortalecer a nuestros partidos y a la internacional.
La experiencia del PSOL y la necesidad de tener políticas y orientaciones en cada país para incidir en la realidad y pegar saltos en nuestra construcción
Un ejemplo por la positiva de esto que decimos es la conformación del PSOL. En Brasil, el giro a la derecha del PT y la ruptura que se comenzó a dar planteó objetivamente la posibilidad de construir una alternativa de masas para capitalizar este fenómeno. La dinámica del proceso y el acierto de haber permanecido en el PT durante años nos ubicó en una situación preferencial gracias a tener a Babá como diputado.
Sin embargo nosotros por sí solos no hubiéramos podido aprovechar ninguna oportunidad ya que el fenómeno que se dio fue el de "todos" los legisladores radicales que se negaron a votar las reformas reaccionarias de Lula y no nosotros por separado. Sólo con una política unitaria hacia Luciana y el MES, con los que veníamos de distanciarnos hacía muy poco tiempo, y hacia Heloisa y los sectores de la DS que la acompañaban estaba planteado poner en pie una alternativa. Gracias a esta orientación surgió el PSOL, que se ha transformado en un pequeño polo alrededor del cual se han nucleado sectores que rompen con el PT, grupos que vienen de romper con el PSTU y muchos activistas, grupos y personalidades independientes.
No podemos definir al PSOL como un partido revolucionario acabado. Pero tampoco como un proyecto reformista. En su interior conviven distintos sectores y proyectos, será la lucha de clases y la política de los revolucionarios la que determinará cuál será finalmente su dinámica. Sería sectario, por ejemplo, movernos con un esquema parecido a lo que pasó en el PT y definir de antemano que el PSOL va a terminar siendo reformista, porque esto nos llevaría a una política y orientación equivocada, cuando la realidad marca que puede ser posible que sean los sectores reformistas los que vayan quedando en minoría y el PSOL como organización avance a un proyecto revolucionario. Esto no significa no dar batallas contra las tendencias oportunistas que puedan existir, pero en el marco de que por un periodo importante nuestra actividad central es desarrollar al PSOL en su conjunto, trabajando para ampliarlo y sumar sectores y no comenzar a excluir a tal o cual. Lo que está claro es que el fortalecimiento de nuestra corriente está íntimamente ligada al desarrollo de este proceso y que la posibilidad de empalmar con otros sectores revolucionarios en acuerdos estratégicos para construir una gran corriente revolucionaria común se dará a partir de los combates políticos que se desarrollen al interior del PSOL. En este sentido una política privilegiada debe ser el trabajo con el MES, pero también explorar y estar abiertos a empalmar con otros sectores, personalidades, etc.
Confiando y estando abiertos a que por la situación latinoamericana y del propio Brasil puede haber cada vez más sectores de los que se acercan al PSOL que se radicalicen y puedan avanzar a posiciones revolucionarias, algunos de pasado trotskista y otros que vienen del corazón del viejo PT o son nuevos luchadores obreros y populares.
Desde ya no podemos exportar la experiencia del PSOL a otros países por las particularidades que todos conocemos tiene este proceso. En Brasil el PSOL se explica por la existencia del PT y por una política acertada de mantener el entrismo hasta que se hiciera la experiencia con su dirección.
Para lo cual tuvimos que resistir las presiones de corrientes como el PSTU que no lograron capitalizar prácticamente nada de la crisis del PT por su sectarismo e incomprensión de cual debe ser la política de los revolucionarios ante fenómenos de masas. Pero sin trasladar mecánicamente esta experiencia tenemos que agarrar la esencia de lo que nos enseña de cara a la orientación de nuestros partidos y la internacional. Más si tenemos en cuenta que cada país, con sus particularidades, está cruzado por un mismo fenómeno: la ruptura con las direcciones históricas de los trabajadores y el pueblo y en muchos de ellos se han dado o están en desarrollo procesos de giro a izquierda. Es debido a esto que para avanzar necesitamos estar abiertos a meternos en los nuevos fenómenos que surgen y a trabajar con otros sectores, tener políticas y orientaciones unitarias y amplias, etc.
Es la realidad la que nos ha ido empujando a tener orientaciones amplias y de confluencia con otros sectores en varios países. En Venezuela, además de la experiencia que están llevando adelante nuestros compañeros al ser uno de los motores en la construcción de la UNT, la necesidad los llevó primero a impulsar la construcción de OIR y ahora el PRS (Partido de la Revolución y el Socialismo) con compañeros que provienen de otras pequeñas organizaciones como la nuestra y con un pasado en la mayoría de los casos común y nuevos compañeros que han surgido al calor del proceso revolucionario, muchos de los cuales todavía tienen muchas confusiones con el Chavismo. En Chile estamos en un proceso de acercamiento muy importante con compañeros que provienen del PS y son una referencia para sectores de la vanguardia. Proceso que pudo ser posible gracias a que fuimos muy audaces y nos pusimos a la cabeza de una política y orientación unitaria con otros grupos, entre ellos el de la LIT, gente del SU, etc. y tuvimos una táctica unitaria con el PC y el PH en el terreno electoral. En Argentina, ha sido fundamental tener una táctica unitaria en el terreno electoral, para que el partido pegara un salto y se transformara en uno de los principales de la izquierda.
En el terreno sindical fue muy importante tener la política de listas amplias de toda la oposición para derrotar a la burocracia y ganar algunos sindicatos, comisiones internas y cuerpos de delegados. En la FUBA (Federación Universitaria de Buenos Aires) y varios centros de estudiantes que dirigimos fue clave la unidad con sectores de la izquierda. Y tenemos que estar abiertos a explorar orientaciones políticas todavía más amplias, aunque no esté claro que puedan concretarse rápidamente, como levantar la propuesta de un Movimiento o Partido Amplio de la Izquierda, que funcione en base a acuerdos programáticos fundamentales y una organización por tendencias (donde cada partido o grupo mantenga independencia), etc.
Propuesta que vemos más acorde a la realidad por ej. que un PT, ya que lo más dinámico a nivel político sigue siendo la izquierda. Y existe una gran presión en la base obrera y popular por la unidad, independientemente que todavía no haya ningún partido importante por fuera del nuestro para implementarla (como en su momento no había sectores de la burocracia ni de la izquierda que impulsaran PT, pero lo mismo nos sirvió para ganar presencia entre los trabajadores). Una propuesta de este tipo puede caer muy bien en sectores de vanguardia, ayudarnos a fortalecer nuestro partido y diferenciarnos claramente de las propuestas sectarias y oportunistas poniéndonos a la ofensiva de cara a un proceso que en el futuro puede plantear la concreción de un proyecto así u otro parecido (incluso sin otros partidos de peso, sino por la confluencia con dirigentes importantes, personalidades u otro fenómeno nuevo). En Perú actuar abiertos nos permitió empalmar con un sector de jóvenes y tenemos permanentes iniciativas de este tipo de cara a las próximas elecciones. En Colombia y Panamá, también estamos testeando a partir de distintas tácticas unitarias. En Francia también y hemos levantado en diversas oportunidades la táctica de Nuevo Partido de los Trabajadores demandándoselo a LO y LCR ya que sacan más del 10% de los votos.
Esta discusión tiene que servirnos para que en cada país nos abramos a tener más iniciativas en este sentido. Por ejemplo estar abiertos a experimentar con agrupaciones amplias sindicales, juveniles, de desocupados, campesinos y pensar en tácticas políticas para agrupar y poder incidir en la realidad, etc.
Siempre al servicio de nuestra estrategia, que es construir y fortalecer partidos revolucionarios y ganar a los mejores luchadores para la militancia orgánica revolucionaria y la disputa por la dirección en el movimiento obrero y de masas.
La construcción tiene leyes propias que no podemos diluir y que ninguna táctica suplanta. Pero al mismo tiempo la construcción del partido se fortalece si acertamos en tener políticas y orientaciones que nos permitan incidir en la realidad y se debilita si encaramos la construcción del partido de manera rutinaria, dogmática, sectaria, sin ninguna iniciativa o apostando solamente al crecimiento evolutivo y gradual.
En este sentido tenemos que rediscutir como aplicamos en esta nueva etapa la táctica del FUR (Frente Unico Revolucionario). Táctica que siendo muy importante para empalmar con grupos o corrientes revolucionarias y construir nuestros partidos si la utilizamos mal puede no servir para nada e incluso ser contraproducente.
Por la debilidad actual de la mayoría de nuestros partidos es muy difícil que podamos empalmar con corrientes o grupos que avancen a posiciones revolucionarias, si previamente no desarrollamos con ellos actividades comunes que permitan avanzar en el conocimiento mutuo y la confianza. Y esto sólo lo podremos lograr si tenemos políticas para empalmar con el movimiento de masas y salir de la marginalidad. Si nos ven dispuestos a impulsar agrupamientos y otras tácticas para incidir en la realidad. Por el contrario, si estos sectores nos ven preocupados solamente por ganarlos, pueden terminar alejándose de nosotros ya que no somos un polo y existe mucha desconfianza.
Nosotros tenemos que tener confianza en la dinámica de la situación revolucionaria y claridad de que a diferencia de la etapa anterior a la caída del estalinismo la realidad actual empuja para que se avance cada vez más a la izquierda.
Por eso no podemos abortar procesos porque tal o cual tenga dudas o diferencias con algunos puntos de nuestro programa y ser audaces a la hora de proponer iniciativas unitarias, porque en un proceso común es muy posible que con el que ayer teníamos diferencias en aspectos muy importantes, mañana podamos ponernos de acuerdo. Esto no significa no tener caracterizaciones y perder el tiempo con sectores cristalizados que conocemos desde hace años y no muestran ningún signo de avance. Esta política es para todos los sectores, grupos, corrientes y personalidades que reflejan fenómenos en movimiento, del centro a la izquierda, constatable en el accionar diario en la lucha de clases o en relación a algunos puntos políticos fundamentales.
¿Es posible constituir un polo internacional a partir del reagrupamiento o coordinación de distintas corrientes y sectores?
Así como en varios países la situación objetiva plantea la posibilidad de construir pequeños o importantes polos para aprovechar las oportunidades en base a distintas tácticas unitarias, creemos que también está planteado a nivel internacional. Y en un sentido es donde más está planteado. Sin embargo, pese a que en varios países los partidos de la UIT junto a otros compañeros u organizaciones están avanzando en este sentido, necesitamos una orientación para construir una internacional que parta de tener en cuenta esta realidad y la necesidad de impulsar algún tipo de reagrupamiento o coordinación internacional con otros sectores para incidir en la realidad y poder acercarnos a grupos o corrientes que tienden hacia posiciones revolucionarias y difícilmente empalmen con nosotros si no logramos, en unidad con otros conformar un polo que aunque pequeño sea más importante de lo que actualmente es la UIT.
La crisis del FSM (Foro Social Mundial), plantea objetivamente esta posibilidad. También creemos que existe una tendencia, subjetiva, que hay que ver si se desarrolla, por parte de distintas organizaciones a buscar agruparse con otros a nivel internacional, ya sea para intentar capitalizar aunque sea en parte el tremendo espacio vacante que han dejado las viejas y nuevas direcciones o bien para tener un marco internacional que les permita avanzar en la construcción de sus propias organizaciones nacionales. Este proceso puede avanzar o retroceder a partir de la lucha de clases y también de la política que desarrollemos nosotros u otras organizaciones.
Todavía es incipiente, pero puede tender a desarrollarse y nosotros podemos ser un factor dinámico y fortalecernos, independientemente de los ritmos y resultados inmediatos, si nos ponemos ofensivamente a la cabeza del mismo. Por el contrario, si no tenemos una política para este proceso vamos a debilitarnos.
No es casual que sea a partir del PSOL que este proceso haya comenzado a tener expresiones concretas. La diversidad de corrientes que confluyeron en la conformación del PSOL es de por sí un hecho novedoso a nivel internacional. Allí conviven sectores que vienen de romper con
el SU, con la LIT, con la UIT (el MES), nosotros,
muchas personalidades independientes
y pequeños grupos, una corriente campesina como el MTL, un grupo del CIO, otro del SWP, etc.
El MES junto a otros compañeros, tuvieron la iniciativa el año pasado de llamar a un seminario internacional desde el PSOL, invitando a distintas organizaciones de otros países.
A último momento, desde la UIT decidimos ir con una delegación brasileña y argentina.
A dicha reunión asistieron el grupo uruguayo del cro. Herrera, otros compañeros como Chesney y Udri, el SWP Ingles, el ISO de EEUU, los compañeros del Colectivo Socialismo y Libertad (ex PSTU), el MAS, Pueblo Libre y Herramientas de Argentina entre otros.
En esa reunión, a iniciativa nuestra se resolvió darle continuidad a los debates preparando un Acto de presentación del PSOL y posterior seminario en Argentina, al que asistieron el MES, la CST, el sector que viene del PSTU, el MST y varios compañeros de la UIT que estaban en Bs. As., la diputada Baltroc y otros grupos de Argentina. También surgió la idea de darle continuidad en el Foro Social Mundial de este año y en un evento a realizarse en Venezuela. Este último finalmente no se produjo, pero pudimos realizar una nueva reunión en el Foro.
La del Foro tuvo un carácter distinto. Ya que participaron la mayoría de los grupos que fueron al Encuentro Nacional del PSOL que se hizo en esta fecha. Además de todos los que participaron de la primera y segunda reunión se sumaron en esta oportunidad la LCR francesa, la dirección del CIO y una delegación de compañeros de Venezuela. Allí se resolvió realizar un nuevo seminario de varios días para discutir la situación mundial y las posibilidades de coordinación a nivel nacional e internacional en el mes de junio/julio cuya organización quedó a cargo del PSOL y también impulsar como campaña común una movilización para repudiar la visita de Bush a Mar del Plata en la Cumbre de las Américas en noviembre.
La reunión finalmente fue convocada por la Ejecutiva del PSOL para los días 20 y 21 de agosto próximo en Río de Janeiro.
Una discusión que realizamos en el CEI es qué reflejan estas reuniones y su continuidad en el tiempo. Nosotros no vemos posibilidades de que a partir de las mismas surja una nueva organización internacional revolucionaria con un programa acabado y centralismo democrático con todos los sectores que vienen participando. Con muchos, como la dirección de la LCR o del CIO, tenemos diferencias muy importantes. Otros están cristalizados y retrocediendo, como el MAS de Argentina.
Pero también van a asistir sectores muy interesantes como los estadounidenses del ISO, los distintos componentes del PSOL y pueden aparecer nuevos grupos de este tipo.
¿Qué política tenemos frente a estas reuniones? Hay varias opciones. No darles ninguna importancia como plantean algunos compañeros. O tener una política para testear la posibilidad de empalmar con otros sectores. Discutirendo algunos puntos políticos fundamentales y planteando la necesidad de constituir una coordinación internacional para desarrollar campañas y seguir los debates en próximos eventos como planteamos nosotros.
Creemos que sería un gran error no ver que de todo esto puede salir algún tipo de coordinación internacional y que esto sería un avance importante para conformar un polo de atracción para distintos grupos y corrientes progresivas y revolucionarias que están buscando relacionarse internacionalmente y con los cuales de otra forma nosotros ni siquiera llegaríamos a sentarnos a discutir.
Como hemos dicho antes, por nuestra debilidad como organización internacional, se nos hace imposible empalmar con sectores que avanzan más o menos confusamente a posiciones revolucionarias pero no nos ven como una alternativa o directamente no llegan a saber de nuestra existencia. Esta táctica, sería de gran utilidad para revertir esta situación y para que en un tiempo podamos plantearnos con algunos de ellos avanzar en Frentes Unicos Revolucionarios o en una organización internacional común.
Si surgiera una coordinación internacional entre distintas corrientes, grupos y personalidades, pese a las grandes diferencias que nos separan de muchas de ellas y por supuesto en base a algunos puntos programaticos mínimos pero fundamentales que tenemos que precisar (apoyo al PSOL como proyecto de ruptura y combate al Frente Popular de Lula y el PT, campañas antiimperialistas y anticapitalistas, apoyo a las luchas de los pueblos del mundo, etc.), creemos que sería muy progresivo y que no sólo deberíamos integrar sino impulsar con fuerza como parte fundamental de nuestra orientación. De darse una coordinación así, nos obligaría a comenzar a abordar el debate de temas que recorren a toda la vanguardia a nivel mundial y nosotros ni siquiera hemos comenzado a discutir, p e r m i t i é n d o n o s avanzar en la politización de nuestra corriente. Nos podría posibilitar realizar campañas políticas consensuadas mucho más fuertes y con posibilidades de incidencia en la realidad de algunos países y regiones. Por ejemplo de cara a la visita de Bush en noviembre a Mar del Plata, donde podríamos confluir con delegaciones de varios países Latinoamericanos y de EEUU, hacer una nueva reunión allí, etc. Y como hemos dicho, a partir de las batallas teóricas, políticas y metodológicas que nos veríamos obligados a llevar adelante se abriría también la posibilidad de empalmar con algunos sectores que participen de estas actividades y con ellos sí testear la posibilidad de llegar a acuerdos y Frentes Unicos Revolucionarios para construir partidos y una internacional revolucionaria.
Salvo con el MES, que a partir de esta actividad se ha abierto a discutir con la mayoría del PA porque nos ve con propuestas e iniciativas, todavía no está claro que el resto de los sectores importantes que participan de las reuniones que hemos hecho tengan como propuesta avanzar en una coordinación como la que nosotros estamos planteando. .
Pero lo importante es qué vamos a hacer nosotros. Si nos jugamos con una política y orientación para que se concrete una coordinación aunque sea mínima y se voten campañas y nuevos eventos o por el contrario sólo tenemos una política testimonial.
Este es el debate que debemos desarrollar en la UIT y con los luchadores para clarificarnos.
Por nuestra parte, esta claro que consideramos que si se da una coordinación sería algo importante que podría permitirnos salir ofensivamente a actuar sobre otros sectores en nuestros países o tener una carta de presentación mucho más fuerte que la UIT para intentar empalmar con otros grupos y corrientes en países donde no tenemos ningún trabajo y se están dando procesos de todo tipo. Y porque si finalmente no se concreta, por la negativa del resto de las corrientes, igualmente nos podría fortalecer de cara a algunos sectores que se entusiasmen con esta perspectiva, dándonos así un perfil que de alguna forma terminaríamos capitalizando.
Si se diera, seguramente se abriría en un corto periodo la posibilidad de avanzar mucho más con algunos sectores y conformar un polo revolucionario al interior de algo que sería mucho más amplio.
Una orientación de este tipo no sólo tiene que servirnos para actuar en estas reuniones que han surgido a partir del PSOL, sino que estamos proponiendo que la adoptemos como táctica para generar nosotros mismos iniciativas similares, por ejemplo a partir de Venezuela, por el peso que tiene este proceso a nivel mundial o a partir de nuestros trabajos en el Este, en Europa, de cara al Congreso Abierto que votamos en su oportunidad, etcétera.
Ya que la vemos como una táctica importante para salir del estancamiento y romper con el aislamiento y está dirigida a todas las organizaciones revolucionarias que desarrollan un curso progresivo.
Hacemos este aporte para contribuir al debate que ya está abierto. Al tiempo que llamamos a avanzar en las medidas prácticas de coordinación que nos permitan intervenir en los procesos más altos de la lucha de clases y realizar campañas internacionales en apoyo a todos los pueblos que luchan.
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