| Avancemos
en el debate
Alternativa
Socialista, viene reflejando un debate sobre
la necesidad de reagrupar las fuerzas de
la izquierda, entre militantes de grupos
políticos, sociales, personalidades
y compañeros independientes. Desde
el MST, su dirección mayoritaria,
hemos ido confluyendo con estos compañeros
con los que sacamos conclusiones comunes
sobre la necesidad romper la lógica
de la dispersión y avanzar en un
reagrupamiento de fuerzas. Como fruto de
reuniones, seminarios, talleres y otras
actividades, esta propuesta ha ido tomando
fuerza. Un grupo importante de organizaciones,
dirigentes y personalidades que coincidimos
en encarar este debate, estamos impulsando
un plenario autoconvocado para el 17 de
diciembre.
El
plenario autoconvocado que se realizará
el 17 de diciembre, en lugar todavía
a determinar, y cuyo texto de convocatoria
esta en proceso de elaboración, será
un nuevo paso en la discusión sobre
la necesidad de reagrupar fuerzas. En UNITE
(Soberanía Popular, los compañeros
de Pueblo Libre, el MST y demás sectores),
empezamos a debatir la necesidad de conformar
una fuerza política que fuera más
allá de las elecciones y teníamos
el acuerdo de realizar un plenario el 10
de diciembre. Pero en este proceso seguimos
encontrando que otros compañeros,
dirigentes y militantes llegaban a conclusiones
similares, así fue tomando fuerza
esta propuesta y por eso acordamos confluir
el 17. Coincidimos con los compañeros
de Praxis, con Beto Pianelli, delegado del
Subterráneos y otros dirigentes sindicales
combativos, también los compañeros
de Córdoba se Mueve movimiento que
rompió con el juecismo, entre otros.
Asímismo estamos dialogando y avanzando
con compañeros del PC que resisten
el giro a la derecha de su dirección
y un sector de la militancia de izquierda
de la zona Sur del Gran Buenos Aires con
compañeros del Bauen, de la oposición
de ATE Capital y sectores del movimiento
sindical y de la izquierda de Rosario.También
encontramos muy buena repercusión
en muchos compañeros del viejo MAS,
en personalidades de la política,
la cultura y la educación. Algunos
compañeros como el actor y diputado
Héctor Bidonde, se pronunció,
en Alternativa, en el sentido de la importancia
de explorar la posibilidad de avanzar en
una experiencia de este tipo. También
creemos positivo el paso dado por la corriente
minoritaria de nuestro partido que edita
El Socialista, en el sentido de seguir desarrollando
UNITE. Aunque nuestro propósito es
lograr un instrumento superador al simple
acuerdo electoral.
Un
proyecto para romper la lógica de
la dispersión
El resultado electoral
de la izquierda no es despreciable. Se superó
en total el millón de votos, sin
embargo por la dispersión, ninguna
de las listas logró una representación
parlamentaria nacional y en ese sentido
se retrocedió. Este dato es una prueba
más de la necesidad de la unidad.
Sin embargo no es el único. Y quizás,
tampoco, el más importante. La propia
dispersión de fuerzas impidió
que del Argentinazo, la izquierda surgiera
como un polo, para poner en pie una verdadera
alternativa política que luchara
por conquistar el “que se vayan todos”.
Si estos son datos de la realidad, lo más
importante es búscar el diagnostico
correcto de por qué se mantiene la
dispersión. En nuestra opinión
es porque hasta hoy, con matices, existieron
en la izquierda dos proyectos: uno sectario
y autoproclamatorio cuyo máximo exponente
es el PO. Y otro oportunista con fuertes
tendencias a integrarse al centroizquierda,
expresado en el actual viraje a derecha
de la dirección del Partido Comunista
en su integración al Encuentro de
Rosario. El intento de Zamora, a su vez,
fracasa, mostrando los límites del
autonomismo y horizonta-lismo para cualquier
tipo de construcción democrática.
La coincidencia a la que estamos arribando
entre los distintos sectores que confluimos
el 17 es que hace falta un nuevo proyecto
superador y distinto. Que hay que hacer
un proceso crítico y autocrítico
que se exprese en una clara ruptura con
el sectarismo, la autoproclamación
y el dogmatismo. Lo mismo que no se deje
presionar por las políticas del sistema
que tiene el proyecto oportunista. Logrando
amplitud en la diversidad contra el sectarismo
y firmeza programática contra el
oportunismo. De lo que se trata es de explorar
la posibilidad de conformar un movimiento
o partido donde puedan confluir distintas
tendencias, grupos y personalidades que
convivan en su interior con un programa
común y un funcionamiento que respete
esas diferencias.
Programa,
confianza y lealtad
Poner en pie un proyecto
de este tipo no será fácil,
pero sin embargo creemos que es posible
porque expresa una tendencia internacional
al reagrupamiento. Habrá que respetar
los ritmos de los distintos sectores, dirigentes
y organizaciones. Porque son años
de divisiones, de rupturas frente a la primer
diferencia. Nosotros vemos con enorme optimismo
la fuerza que está adquiriendo esta
propuesta. Somos conciente además
que el trabajo y la elaboración de
un programa común, no acabado, abierto
a la elaboración colectiva y que
el respeto por las diferencias, y la posibilidad
de seguir debatiéndolas sin criterios
ultimatistas, irán abonando el terreno
para que los que querramos transitar este
camino ganemos en confianza al conocernos.
Al tiempo que otra cuota fundamental de
esa confianza, es la lealtad. La libertad
para discutir y aceptar las diferencias,
la confianza en que la elaboración
de la propuesta programática es común
y la lealtad para construir, cada uno su
propio espacio al tiempo que concretamos
un proyecto común. Creemos que pueden
ser una base para avanzar. En ese sentido
esperamos que el plenario del 17 sea un
pequeño gran paso.
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