| “Reconstruir
el Partido Comunista
de los Trabajadores"
Como
homenaje al recientemente fallecido Pierre
Broué presentamos una edición
en español de su libro El Partido
Bolchevique.
Se trata de una investigación profunda
sobre el nacimiento, desarrollo y posterior
degeneración estalinista del partido
fundado por Lenin y que condujo a la clase
obrera y los sectores populares de Rusia
a encarar la experiencia de construir por
primera vez en la historia un Estado obrero.
A continuación reproducimos extractos
del prólogo que nos enviaron desde
Francia, nuestros compañeros de La
Commune.
A continuación reproducimos un texto
de Gustavo Robles, militante comunista que
junto a un importante grupo de compañeros
fueron expulsados del PC, por manifestar
diferencias políticas con el nuevo
giro a la derecha de esa organización
expresada en impulsar el espacio de centro
denominado “Encuentro de Rosario”.
Avellaneda, 6 de enero de 2006
Sobre el Aniversario
de la fundación del Partido Comunista
de la
República Argentina
Para los militantes comunistas el 6 de enero
no es un día más. No puede
serlo. Es que en un día como hoy,
pero en 1918, un grupo de militantes del
viejo Partido Socialista decide poner en
blanco sobre negro las diferencias insalvables
en el interior de esa organización
para formar su propio partido: el Partido
Socialista Internacionalista, que más
tarde, en 1920, pasaría a llamarse
Partido Comunista. Entre los fundadores
estaban Luis Emilio Recabarren y José
Penelón. Durante los diez primeros
años se sucedieron ocho congresos
partidarios, lo que indica los profundos
debates que se generaban en el seno de la
organización debido a la multiplicidad
tendencias. Finalmente la intervención
de la III Internacional hizo que predominara
la postura de los que fomentaban el seguidismo
a las políticas que emanaban del
PCUS, ya dominado por el estalinismo. Eso
significó la postergación
de las ideas de los mismísimos Recabarren
y Penelón, de José Antonio
Mella y de José Carlos Mariátegui.
Se impuso de esa manera la línea
reformista del Frente Democrático
Nacional por sobre la «creación
heroica» hacia el socialismo que planteaban
estos últimos.
La realidad actual no es para festejo: aquellos
que nos reivindicamos militantes comunistas
vemos cómo un puñado de burócratas
se ha apropiado y ha vaciado de contenido
ideológico al viejo partido, lo han
colocado como furgón de cola de los
intereses de la burguesía y lo han
convertido en una secta insignificante de
apenas unos tres mil militantes en todo
el país.
Somos muchísimos más los comunistas
que militamos por fuera de una organización
que degeneró hacia el oportunismo
y la contrarrevolución.
Ante el brutal viraje hacia la derecha,
decimos que el Partido Comunista ha dejado
de serlo: lo llamamos «Partido Credicoop»,
en referencia a la herramienta económica
que le dicta su línea política.
Y llamamos a generar el verdadero Partido
Comunista de los trabajadores este país.
Para ello nos apoyamos en nuestra ideología
marxista leninista, y, convencidos de que
para portar orgullosamente un nombre hay
que coherentizar el continente con el contenido,
refrescamos brevemente algunos argumentos
de los hacedores del socialismo:
»De todas las clases que hoy enfrentan
a la burguesía, sólo el proletariado
es una clase verdaderamente revolucionaria»
«Los estratos medios –el pequeño
industrial, el pequeño comerciante,
el artesano, el campesino-, todos ellos
luchan contra la burguesía para salvar
de la ruina su existencia como tales elementos
medios. No son, pues, revolucionarios, sino
conservadores. Más todavía,
son reaccionarios, ya que pretenden volver
atrás la rueda de la historia».
(Marx-Engels, «Manifiesto del Partido
Comunista»)
Educando al Partido obrero, el marxismo
educa a la vanguardia del proletariado capaz
de tomar el Poder y de conducir a todo el
pueblo al socialismo...» «Por
el contrario, el oportunismo hoy imperante
educa en sus partidos obreros a los representantes
de los obreros mejor pagados, que se apartan
de las masas y se «arreglan»
pasablemente bajo el capitalismo, vendiendo
por un plato de lentejas su derecho de primogenitura,
es decir, renunciando a su papel de jefes
revolucionarios del pueblo contra la burguesía»
«Marxista es sólo el que hace
extensivo el reconocimiento de la lucha
de clases al reconocimiento de la dictadura
del proleta-riado».(Lenin, «El
Estado y la Revolución»).
Sobre el partido marxista leninista, el
Che escribe: «...es lógico
que ese partido lo sea de clase. Un partido
marxista leninista mal podría ser
de otra manera: su misión es buscar
el camino más corto para lograr la
dictadura del proletariado, y sus militantes
más valiosos, sus cuadros dirigentes
y su táctica salen de la clase obrera.
No puede concebirse que la construcción
del socialismo se inicie con un partido
de la clase burguesa, con un partido que
tuviera entre sus integrantes una buena
cantidad de explotadores y éstos
fueran encargados de fijar su línea
política» (Ernesto Che Guevara,
Prólogo de «El Partido Marxista
Leninista»)
Para finalizar, tiene una tremenda actualidad
el Manifiesto que aquellos fundadores de
1918 escribieron para explicar a la clase
y al pueblo el por qué de su ruptura
con el Partido Socialista: «El Partido
Socialista, ha expulsado de su seno, deliberada
y conscientemente al socialismo. No pertenecemos
más al Partido Socialista. Pero el
Partido Socialista no pertenece más
al socialismo. Denunciar esta verdad a los
trabajadores y fundar el verdadero Partido
Socialista Internacional son deberes morales
imperativos a los cuales no podremos sustraernos
sin traicionar cobardemente al proletariado
y a nuestra conciencia socialista. Lucharemos
en defensa de los intereses de los trabajadores.
Pero cuando breguemos por el programa mínimo
será a condición de abonarlo,
de empaparlo, por decirlo así, en
la levadura revolucionaria del programa
máximo, consistente en la propiedad
colectiva, por cuya implantación,
a la mayor brevedad, lucharemos sin descanso
y sin temores».
A este manifiesto sólo hay que cambiarle
los nombres «Socialista» por
«Comunista». Hoy, 6 de enero
de 2006, 88 años después,
es bueno reafirmarlo y comenzar la reconstrucción
del verdadero Partido Comunista de los Trabajadores.
Hasta
la Victoria Siempre.
Gustavo Robles
|