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“Reagrupamiento
internacional
de los revolucionarios”
El
jueves 26 de enero, en el Auditorio del
Museo de Bellas Artes, en el Parque Los
Caobos, se desarrolló el taller por
el “Reagrupamiento internacional de
los revolucionarios”, continuación
del seminario internacional convocado por
el P-SOL en Río de Janeiro, y del
realizado en Mar del Plata el año
pasado, en la Contra-cumbre de los Pueblos.
El taller que llenó el auditorio,
fue un éxito por la cantidad de organizaciones
que participaron y la representatividad
de las mismas. Participaron la LCR de Francia,
el SWP de Inglaterra, el ISO de EEUU, el
MST de Argentina, el MES, la CST, el MTL,
corrientes internas del P-SOL de Brasil,
el PRS de Venezuela, el MPS de Suiza, el
PS (CIO) de Inglaterra, EUiA de Catalunya-España,
MST-El Socialista, Corriente Praxis y Cimientos
de Argentina, El Polista en el PDA de Colombia,
el Movimiento 13 de Abril de Venezuela,
La Lucha Continúa de Perú.
Entre el público se destacaban la
presencia de los dos más importantes
dirigentes de la UNT de Venezuela, Orlando
Chirino y Stalin Pérez, el veterano
dirigente trotskista de EEUU Peter Camejo
y el PST-U de Brasil. La principal resolución
del taller fue la convocatoria a un Seminario
Internacional para discutir un programa
y pasos concretos para avanzar en el reagrupamiento
internacional para los meses de junio o
julio en Brasil. Reproducimos algunas de
las intervenciones.

Alejandro
Bodart
(MST, Argentina)
Varias de las organizaciones
que hoy hemos confluido en este taller venimos
de participar de otras actividades similares
en el último tiempo. Estos encuentros
han sido muy positivos ya que nos permitieron
encontrarnos y comenzar a debatir entre
compañeros que provenimos de distintas
corrientes y tradiciones. Sin embargo han
tenido una debilidad, como bien planteo
Ahmed en su intervención. No pudimos
profundizar en los distintos debates políticos
que están planteados. Esta reunión
va a tener las mismas debilidades que las
anteriores. Debido a esto es imprescindible
que aquí resolvamos convocar a un
próximo seminario donde tengamos
tiempo para encarar todos los debates que
sean necesarios. Donde lleguemos con textos
escritos y dos o tres días para debatir.
Si resolvemos esto estaremos dando otro
paso adelante.
A nivel internacional hay procesos muy importantes
que se están desarrollando. Tenemos
que discutir la situación del imperialismo,
la crisis política en EEUU, el empantanamiento
en Irak, el triunfo del No y la última
revuelta de los inmigrantes en Francia y
sus repercusiones en Europa, el reciente
triunfo de Hamas en Palestina, etc. Y lo
que esta sucediendo en Latinoamérica
donde se están desarrollando algunos
de los procesos políticos y sociales
más ricos del último periodo
y donde es una necesidad poder debatir a
partir de las experiencias en las que estamos
inmersos. En esta parte del mundo se nos
presentan infinidad de oportunidades, pero
también afrontamos muchos problemas
y complejidades ya que muchos de los gobiernos
que están asumiendo, complican la
construcción de herramientas independientes
y revolucionarias.
Debemos abordar a fondo el debate sobre
como los revolucionarios podemos construir
grandes organizaciones, que sean una alternativa
para intervenir en estos procesos que se
están abriendo. Por nuestra parte
estamos convencidos que más allá
de que hay problemas objetivos, que crean
dificultades, hay muchos errores políticos
y de orientación de los propios revolucionarios,
que nos están impidiendo construir
grandes alternativas revolucionarias en
estos procesos. Por eso es tan importante
abrir el debate sobre nuestra propia intervención,
las experiencias que estamos llevando adelante
en los distintos países donde intervenimos
para de ahí sacar conclusiones que
nos sirvan a todos. Y ver si a partir de
la colaboración en común en
determinados países, esta planteado
avanzar en una confluencia y un reagrupamiento
a nivel internacional. El próximo
seminario debería abordar todos estos
temas.
En nuestro país la izquierda a logrado
avanzar mucho en la inserción sindical
y social a partir del 2001. Compañeros
nuestros, de distintas tendencias de izquierda
e independientes pero formados en organizaciones
revolucionarias están al frente de
nuevos sindicatos, comisiones internas,
fabricas recuperadas, federaciones y centros
universitarios, movimientos de desocupados,
etc. Sin embargo, no hemos logrado trasladar
esa influencia al terreno político.
Frente
a esa realidad, hay un debate muy importante
en curso. Hay sectores de la izquierda,
que han dado un giro violento hacia el oportunismo,
integrándose al gobierno burgués
de Kirchner. Otro sector, sin integrarse
al gobierno, también han dado un
giro hacia la centroizquierda, para ver
si así logran salir de la marginalidad.
Pero también hay otro sector que
se reafirma en el sectarismo y la autoproclamación
y que pese a no haber logrado empalmar con
el movimiento de masas, sigue manteniendo
posiciones dogmáticas y no se abre
a discutir que errores hemos cometido para
estar en la situación que estamos.
Nosotros, junto a muchos otros compañeros
venimos de realizar un plenario muy importante,
llamado plenario por la confluencia y el
reagrupamiento, al cual asistieron muchas
organizaciones y sectores independientes.
Remarco lo de “confluencia y reagrupamiento”
porque no creemos que las alternativas que
debamos construir sean sólo a partir
del reagrupamiento de los trotskistas, sino
que el reagrupamiento de los revolucionarios
y de los trotskistas tiene que servir en
la medida que podamos confluir con otros
sectores que vienen del proceso vivo de
la lucha de clases, muchos de ellos de los
viejos partidos, de las viejas organizaciones,
y que no tiene tradición de izquierda,
porque eso es lo nuevo que esta cambiando
en Latinoamérica. Hoy el mapa de
Latinoamérica no es el mismo de hace
diez o quince años porque hay un
cambio de conjunto en el movimiento de masas.
No se trata sólo de que nos juntemos
los troskistas revolucionarios. Ahora bien,
si nos juntamos los revolucionarios podemos
dar pasos muy importantes.
Nosotros hemos empezado a debatir dos cosas
en dicho plenario: una es que hace falta
avanzar en un programa mínimo revolucionario.
Que por ser revolucionario no implique intentar
abordar todos los temas, porque es imposible
hoy ponernos de acuerdo en todo. Ahora bien,
que tampoco porque sean puntos mínimos
no sean revolucionarios, anticapitalistas,
antiimperialistas y socialistas, que es
una dialéctica que tenemos que encontrar.
El otro punto sobre el que abrimos el debate
esta relacionado con lo organizativo. Tenemos
que discutir como logramos construir organizaciones
que permitan que convivamos con las diferencias
para evitar que cada diferencia no implique
automáticamente ir a una ruptura.
Y esto es valido tanto en el plano nacional
como en el internacional. Si no abordamos
este tema a fondo, nosotros en Argentina
estamos planteándolo, y hay distintas
posiciones, no hay una posición única
de como hacerlo, no vamos a poder avanzar.
Para
terminar. Estamos convencidos que para lograr
avanzar en los distintos países hace
falta un marco internacional. Nosotros vemos
la necesidad de dar pasos hacia un reagrupamiento
porque estamos convencidos que esto seria
una herramienta muy importante para ayudarnos
en las tareas que tenemos planteadas en
Argentina, y al mismo tiempo ver si todos
podemos ayudar en Brasil, al P-SOL, si podemos
hacerlo en Bolivia, y si podemos ayudar
en Venezuela, donde los compañeros
tiene una responsabilidad tremenda, porque
están al frente de una organización
de masas nueva, la UNT, que esta reorganizando
el movimiento obrero, sacándole a
la burocracia el poder que tenia con los
viejos partidos, y esta ante una tarea tremenda
de ver como trasladan ese peso al terreno
político.
Por nuestra parte estamos convencidos de
que si tenemos una política y orientación
ya sea oportunista o sectaria, autoproclamatoria,
de pequeño grupo, si no nos planteamos
empalmar con el movimiento de masas, con
otras organizaciones, para construir una
gran alternativa, podemos llegar a aislarnos
políticamente. Y eso puede llegar
a tener repercusiones también en
la inserción que hemos logrado en
las organizaciones obreras y populares.
Todo esto, nos reafirma en la necesidad
de que nos sigamos encontrando.
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