| Se
prepara la pelea salarial
El
clima de conflicto en estatales y docentes
de varias provincias y la proximidad de
negociaciones convencionales en gremios
clave, preanuncian un marzo caliente y han
encendido luces de alerta en el gobierno.
La heroica lucha de los petroleros que sacudió
la provincia del presidente, cuestionó
duramente la política de cepo salarial
que Kirchner intenta aplicar, con la complicidad
de la burocracia de las centrales obreras
que critican pero no hacen nada. Tenemos
que exigirles un plan de lucha por el salario
y la nulidad del impuesto al sueldo. Y prepararnos
desde abajo para organizar la pelea.
Los
acuerdos de precios están fracasando
y la famosa “canasta popular”
brilla por su ausencia. Los números
son implacables: más inflación,
suba de la canasta familiar y… dos
perlas negras que desnudan crudamente el
lado oscuro del doble discurso kirchnerista:
aumentó la brecha entre ricos y pobres
(32 a 1) y la inversión en presupuestos
sociales es 9% menor a la de Menem y 14%
menos que de la Rúa!. El gobierno,
se enoja con el INDEC, pero pretende seguir
con el candado al salario, la jubilación
y los planes sociales.
Un plan delineado para recomponer las reservas
luego del pago cash al FMI y para seguir
pagando la deuda y defendiendo las ganancias
de los grandes grupos económicos.
Mantener congelados los salarios de estatales
y docentes, poner un cepo del 10 al 20%
como tope para los salarios privados y ni
hablar de aumentar el mínimo. Y continuar
con esa verdadera estafa del impuesto al
salario, una rebaja salarial encubierta,
con un mínimo no imponible que se
consume los aumentos logrados en el 2005.
Casi un mes de trabajo que nos roban de
los bolsillos. Al tiempo que les aumentan
el subsidio a las privatizadas.
En el país
de la inflación… un pacto contra
el salario
Mientras ellos festejan que la torta del
crecimiento se agranda, los trabajadores
vemos que el salario no alcanza. Por eso
crece la bronca, comienzan los conflictos
y se avecina un marzo caliente. Para imponer
el cepo salarial, Kirchner y su ministros
Tomada y Miceli, buscan un acuerdo con la
CGT y los empresarios. Quieren evitar la
ola de conflictos que todos pronostican.
Le piden a Moyano que actúe e imponga
“moderación”, para que
los reclamos se encorseten en las discusiones
convencionales y no se salga al paro y a
las calles. Pero el gobierno sabe que durante
el 2005, los estatales le arrancaron varios
aumentos, no lograron paritarias “tranquilas”
y los privados le rompieron los “techos”
salariales varias veces, desarticulando
los acuerdos con las cúpulas de dirigentes
traidores.
Quieren apurar este acuerdo, ya que la huelga
de los petroleros cuestionó seriamente
parte de su plan y obligó a que se
discuta una eventual suba del mínimo
no imponible que todavía está
en veremos. Y los anuncios de luchas de
estatales y docentes, obligó a que
Solá en Buenos Aires cambie sobre
la marcha y anuncie un aumento que está
muy lejos de recuperar el atraso del 30%
que arrastran los estatales.
Hay que exigir
un plan de lucha nacional
La bronca en los gremios, obliga a que
los dirigentes salgan a hacer algunas críticas.
Pero cuando llega la hora de la verdad,
como sucedió en Santa Cruz, tanto
la CGT como los dirigentes petroleros, dejaron
solos a los trabajadores y sus delegados
enfrentando la represión. La CGT
de Moyano viene criticando el impuesto a
las ganancias, pero frente a la falta de
respuesta no ha hecho nada. La CTA critica
la “distribución regresiva
del ingreso” pero no impulsa una lucha
nacional de sus principales gremios como
los docentes y estatales para lograr un
aumento salarial que saque de la línea
de pobreza a miles de trabajadores y recupere
el salario de todos. Ninguna de las centrales
encabeza un reclamo por un aumento general
de salarios. Por el contrario, acuerdan
con el gobierno. Hay que exigirle a la CGT
y a la CTA que abandonen esta tregua y convoquen
a un plan de lucha nacional. Reclamando
un salario mínimo a nivel de la canasta
familiar y un aumento de las jubilaciones
y planes sociales. Y la anulación
del impuesto a las ganancias para los salarios,
del IVA a los productos de consumo masivo
y el congelamiento de los precios.
Organizar
la pelea desde abajo
Pero no podemos esperar que estos dirigentes
se dignen llamar a la lucha. Ni confiar
en que lo vayan a hacer. No podemos dejar
en manos de los dirigentes de la CTA la
discusión salarial, ya que sólo
logran ofertas miserables. Ni dejar que
las próximas paritarias, se transformen
en componendas de la burocracia a espaldas
de los trabajadores y les respeten los techos
que pone el gobierno o nos cambien migajas
por condiciones de trabajo.
Como en el 2005 los trabajadores del Subte
y del Garraham salieron con sus delegados
a la lucha y miles de estatales y de otros
gremios desbordaron a los dirigentes y los
obligaron a pelear, hay que prepararse desde
abajo.
Realizando en todos los gremios del estado
reuniones en cada sector y repartición,
en cada escuela y hospital y pidiendo asambleas
y plenarios de delegados para discutir los
reclamos y organizar la lucha. Y exigiendo
salir en forma coordinada a dar la pelea.
Y en los gremios privados, reclamando que
se realicen asambleas para discutir qué
pliego de reivindicaciones vamos a levantar,
qué medidas de fuerza vamos a realizar
para que se gane y que los delegados paritarios
se elijan con el voto de la base. Y ningún
acuerdo se refrende sin volver a la asamblea.
Los petroleros nos mostraron un camino para
avanzar en la lucha. Pongamos manos a la
obra.
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