| Rastros
en el Silencio
En el mismo local Central que se abrió
con la apertura democrática en el
’82, viejos y nuevos militantes se
encontraron el miércoles 29 de marzo
para presentar Rastros en el Silencio. Un
libro que es un homenaje a los desaparecidos,
presos, y a la militancia del Partido Socialista
de los Trabajadores, antecesor de nuestro
partido.
Construido
sobre relatos de militantes del PST, que
al contar sus historias de vida, van reconstruyendo
la fisonomía y personalidad de ese
partido bajo la triple A y la dictadura
genocida En este emotivo encuentro se hicieron
presentes quienes dieron vida a cada una
de las páginas con sus recuerdos
y anécdotas y por ejemplo en el salón
principal del local de Perú 439,
se encontraron los dirigentes de la heroica
huelga de Villa Constitución, Pepe
Kalauz y Pacho Juárez con David Reynoso
que está protagonizando la huelga
de Las Heras.
Carlos Miranda, presentó el fruto
de este trabajo de investigación
que contó con la colaboración
de más de 40 compañeros de
Buenos Aires, La Plata, Córdoba y
Tucumán.
Entre otras cosas dijo que “este libro
tiene una importancia enorme porque no hay
una investigación de este tipo sobre
este tema. Hasta ahora la historia oficial
insiste en dos cosas: primero es que las
desapariciones, los asesinatos y las torturas
comenzaron el primer día de la dictadura.
Segundo que sólo había organizaciones
guerrilleras y dictadura militar. Las dos
cosas son falsas y tan falsas son que hasta
ahora no se sabe cuantos son los crímenes
de las bandas fascistas.
Nadie dice que hay otras organizaciones
que combatieron la dictadura como el PST.
Muchos de esos compañeros desaparecieron,
otros estuvieron presos largos periodos
o en el exilio y otros resistieron dentro
del país y como vamos a ver militaron
e hicieron tareas de propaganda y organización
desde la clandestinidad y otros como Marcelo
Parrilli, Raquel Coronel, Virginia De la
Siega (Marconi para sus compañeros)
y Enrique Broquen militaban poniendo la
cara siendo los abogados de los detenidos-desaparecidos.
Todos, como dice la misma Virginia, militaban
intentando mantener viva la llama del socialismo.
Esta parte de la historia no esta contada
y para nosotros es importante contarla no
sólo porque la historia oficial la
borró sino porque es la nuestra...
Con cada entrevista nos encontramos con
una puerta abierta en las que encontrábamos
un partido que asumía los golpes
y se iba preparando, pero lo hacía
con alegría. No con alegría
irresponsable sino con la certeza de que
más temprano que tarde la clase obrera
iba a responder y a cambiar las cosas.
Para la dirección del MST es un orgullo
poder haber trabajado con muchos compañeros
que no pertenecen a nuestra organización,
sin los cuales no hubiera sido posible realizar
este trabajo, sobre todo porque creemos
que en él hay un norte para las nuevas
generaciones. En ese sentido lo presentamos
como un primer paso, con el compromiso de
seguir esta investigación, porque
para nosotros este libro es un aporte para
seguir la pelea por la memoria, verdad y
justicia completas”.
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