| No
vaya al acto de Kirchner
A
tres años
de asumir, Kirchner quiere una demostración
de apoyo popular. Por eso sus operadores
quieren llenar la Plaza de Mayo el 25 de
este mes. Pero como saben que “ya
no es como antes”, que “con
el aparato no alcanza” están
juntando un espacio de lo más diverso.
Como en el tango cambalache intentan unir
la Biblia con el Calefón. Los intendentes
justicialistas de Gran Buenos Aires marcharán
con 43 intendentes radicales de localidades
del interior de Córdoba. Desde Barrionuevo
y los Gordos, hasta De Petris de la CTA
junto a Moyano y el Barba Gutiérrez
de la CGT se darán el brazo para
aplaudir al presidente. Estarán también
los piqueteros oficialistas, ahora rebautizados
como “organizaciones sociales”,
de D’Elia y Ceballos (Barrios de Pie)
y Pérsico (MTD), todos funcionarios
del gobierno. Y por supuesto algunos gobernadores
como Obeid de Santa Fe, De la Sota de Córdoba
y Solá, de Buenos Aires también
serían de la partida. Todos encolumnados
detrás del presidente. Tiene razón
el funcionario kirchnerista que le explicaba
a un cronista de Página 12 que: “ya
no es como antes, que movías dos
sindicatos y hacías estallar la Plaza”.
Pero hace apenas unos días hubo una
Plaza de Mayo colmada. La del 1º de
Mayo, no necesitó de prebendas, ni
de promesas de puestos, ni de clientelismo.
Fue la plaza de los que luchan por salario
y trabajo digno, la de los que pelean por
terminar con el trabajo precario y los que
defienden sinceramente los derechos humanos.
La del 1º fue la Plaza de los que no
entran en los números de la “recuperación
económica”, de los que tampoco
consiguen trabajo y siguen estando muy por
debajo de la línea de pobreza y la
de los jóvenes que ven frustrados
sus proyectos de vida. Los luchadores y
la izquierda volvieron a hacer una plaza
de protesta y exigencia. Y les fue muy bien.
Como les fue bien el 24 de marzo. Cuando
a pesar de todo el esfuerzo del kirchnerismo
por tener su propio acto no lo logró.
Ese es el país actual. Un gobierno
de discurso de centroizquierda que pega
con medidas de derecha, una oposición
patronal incapaz de articular una propuesta
que “engañe” o ilusione
a una mayoría que le permita pensar
en disputarle a Kirchner. La verdadera oposición
es de los que pelean por lo justo para el
pueblo trabajador. Por eso la izquierda
y los luchadores tienen capacidad de movilización
y tienen también un gran desafío:
superar la dispersión para poner
en pie una alternativa política.
Esta Plaza del 1º de Mayo es la que
refleja a la mayoría del país,
aunque muchos todavía tengan alguna
ilusión en Kirchner. Y la refleja
porque adelanta el futuro. Si el presidente
se decide finalmente a hablar en “su”
Plaza, ¿qué ofrecerá?
No será aumento de salarios, ni tampoco
resolver de una vez el problema del desempleo.
Los que concurran asistirán al mismo
espectáculo de siempre: discursos
duros y medidas blandas. O mejor dicho,
discursos en los que se habla de soluciones
para los más necesitados y medidas
que benefician a los más poderosos.
O tal vez se queden con las ganas de escuchar
al presidente. Porque ni siquiera está
asegurado que hablará.
Kirchner no se compromete directamente en
la manifestación porque a pesar del
despliegue, del amontonamiento de “aparatos”
diferentes, del enorme gasto que significará,
con los vueltos que se queden los organizadores
incluidos, nada asegura que cumplan el objetivo.
Los mismos convocantes dicen, pidiendo que
no se los nombre, que no esperan una movilización
espontánea de apoyo. Y esto es así
porque aunque una parte importante de la
población todavía quiera creer,
el doble discurso del presidente cada vez
se desmorona más. Por eso no pueden
asegurar ni presencias multitudinarias ni
la palabra presidencial.
A usted compañero lector, que todos
los días da la pelea cotidiana por
defender su educación y su salud
o la de sus hijos. Usted que aprieta los
dientes o cierra los puños de impotencia
o bronca cuando, a pesar de su esfuerzo,
no consigue llegar a fin de mes. A usted
que reclama salario o trabajo. A usted que
pelea por justicia y dignidad, el MST le
hace una propuesta: no pierda el tiempo.
No vaya al acto de los intendentes y los
dirigentes sindicales traidores. A usted
que pierde todo lo que tiene por las inundaciones
en Salta o no tiene agua que tomar en Jujuy,
a usted que lo reprimen porque reclama lo
justo, a usted que sospecha que el presidente
es puro chamuyo, el MST le hace una propuesta.
Aproveche su tiempo para seguir organizándose
en su lugar de trabajo o de estudio, en
su escuela, en su barrio, para luchar y
exigir por sus necesidades.
No se deje engañar otra vez. No entre
en el cambalache kirchnerista del 25 de
mayo. No vaya al acto de Kirchner.
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