| El
rey del doble discurso
El 25 de mayo se cumplen tres años
desde que asumió Néstor Kirchner.
Para ese día en Plaza de Mayo se
prepara una concentración con el
objetivo explícito de pedirle que
se presente a las elecciones del año
próximo para ser reelecto.
El despliegue de aparato y clientelismo
que harán los viejos políticos
y sindicalistas junto a los recién
llegados al poder, plantea la posibilidad
de que la Plaza se llene (ver páginas
centrales). Pero el balance que hará
el propio Kirchner de su gestión
en la Plaza, o el que pretenden difundir
sus amigos y alcahuetes es muy distinto
del que muestra la realidad. Veamos.
¿Es Kirchner el presidente de los
derechos humanos? Una de las primeras imágenes
que pretendió instalar Kirchner de
si mismo y de su propio gobierno fue la
de defensor de los derechos humanos. Esto
es falso. En los últimos tres años
hay pruebas contundentes para demostrar
lo contrario, daremos solo algunas. Primero,
para dar la orden de votar la nulidad de
las leyes de Punto Final y Obediencia Debida
a sus legisladores, exigió que no
contemplara la nulidad de los indultos a
los genocidas, como si la contemplaba el
proyecto original presentado por la diputada
Patricia Walsh. La lucha de los organismos
de derechos humanos logró la nulidad
de las leyes pero sigue pendiente la nulidad
de los indultos.
Segundo, su gobierno envió tropas
a Haití a participar de una operación
de genocidio bajo el nombre de “Misión
de Paz” a pedido del presidente Bush.
La respuesta de Kirchner frente a los reclamos
obreros y populares es enviar a la gendarmería
o a las fuerzas represivas. Así lo
hizo en la localidad de Las Heras en su
propia provincia, Santa Cruz, y en el último
conflicto del Subte.
¿Enfrentó al FMI? Una falsedad
superior a la anterior. El de Kirchner es
el gobierno que más deuda externa
a los organismos internacionales ha pagado.
Aún cuando está demostrado
que esa deuda es una de las causas del desastre
a la que fue arrastrado el país.
Se la pasó haciendo discursos para
los medios criticando al FMI. Pero pagó
religiosamente todos los vencimientos, incluso
hasta llegar al colmo de cancelar al contado
9.000 millones de dólares que no
eran exigidos por el organismo internacional.
El mismo método del discurso duro
fue empleado contra los bonistas de la deuda
pero el resultado final de la oferta es
que se debe todavía más que
lo que se debía antes de canjear
los bonos en default.
¿Ataca a las privatizadas y los grandes
empresarios? Con las empresas privatizadas
desarrolla un discurso similar al que tuvo
con el FMI. Y es tan falso como con este.
Canceló el contrato con Aguas Argentinas,
de las empresas Francesa Suez, y la española
Aguas de Barcelona. Pero no les exigió
indemnización para el país
por no haber cumplido con las inversiones
y haber contaminado el agua potable. Critica
a los ferrocarriles y otras empresas pero
les entrega subsidios millonarios, incluso
ridículos, por ejemplo los subterráneos
que como todos saben son todos eléctricos,
reciben subsidio al uso del gas oil. Autoriza
a las petroleras a explicar ellas mismas
cuanto es su producción, facturación
y ganancias, en especial a Repsol, sin ningún
control estatal. Ahora mismo el Anses acaba
de denunciar que unas de las principales
evasoras son las petroleras. Lo mismo hace
con los grandes empresarios. Por ejemplo
hace que pelea con los formadores de precios
de la Carne pero luego los subsidia con
800 millones de dólares, mientras
que corta los subsidios a los pequeños
productores. Y así una infinidad
de ejemplos.
¿Un gobierno popular que se preocupa
de los trabajadores? Al tiempo que cuestiona
a los empresarios desde las tribunas políticas,
reivindica a los trabajadores, sin embargo
el salario mínimo y vital no se ha
movido de los $650 cuando la canasta familiar
ya trepó por encima de los $2.000.
Anuncia como un gran logro el aumento a
los jubilados cuando en realidad lo que
ha hecho es que el mínimo llegue
sólo a lo que estaba antes de la
devaluación. Anuncia que no aumentan
los precios pero para que la inflación
no sea tan elevada, cambia el índice
con el que se miden. Y discute con sus socios
los dirigentes sindicales vendidos que no
se aumenten los salarios más que
un 19%. Anuncia grandes planes de obras
públicas pero la desocupación
sigue en niveles superiores al 14%. Crece
la economía pero los trabajadores
y los sectores populares no ven un solo
peso de ese crecimiento y la brecha entre
ricos y pobres se hace cada vez más
grande.
¿Es el presidente de la nueva política?
Desde que asumió, Kirchner intentó
mostrarse como distinto de todos los políticos
que lo antecedieron. Buscó la transversalidad
con Ibarra, el criminal de Cromañón,
con Binner el dirigentes socialista y hasta
con Juez el intendente neo justicialista
de Córdoba. Luego volvió a
recostarse sobre los restos del PJ, a reivindicar
su amistad con Duhalde y compañía.
Hasta que después lo enfrentó
electoralmente. También cuestionó
a los viejos dirigentes sindicales y desarrolló
una pelea personal con Barrionuevo. Todo
falso. La prueba, es la Plaza del 25, allí
lo acompañaran desde duhaldistas
de paladar negro como Quindimil hasta su
nuevo socio electoral en Catamarca, Barrionuevo.
De nueva política nada.
El balance de estos tres años de
gobierno de Kirchner es claro para quien
lo quiera ver, puro doble discurso. No importan
cuanto haga que se pelea con los “poderosos”
de turno. No importa lo que les prometa
a los que vayan a Plaza de Mayo. Es un gobernante
que continúa por el mismo camino
de sus antecesores. Con un discurso distinto,
pero aplicando la misma política.
Por eso, aquellos que este 25 quieran reivindicar
a los héroes de Mayo de 1810 tienen
que elegir otro camino. El de poner en pie
una verdadera alternativa política
de los trabajadores y el pueblo.
|