| Quieren
elegir rector sin democratizar
Tras la estrepitosa caída de Alterini,
las camarillas que apoyaron su candidatura
ahora se proponen avanzar hacia la elección
de un nuevo rector. Reunidos en el consejo
superior de la U.B.A, convocaron para el
lunes 17 de julio a su quinto intento de
Asamblea Universitaria. A pesar de todo
lo ocurrido en los últimos meses,
dicha resolución fue aprobada sin
debate alguno, en una reunión que
duró apenas algunos minutos, y que
además aprobó en bloque más
de 400 expedientes que venían demorados,
sin discusión sobre los mismos. Parece
ser este el modo en que las camarillas se
proponen gobernar la universidad de acá
en adelante. Al igual que en la Universidad
de Comahue, la derecha universitaria y el
gobierno nacional buscan imponerse a toda
costa para preservar sus negociados en la
universidad…
Escribe
María Damasseno,
presidenta de la FUBA
El
inmenso triunfo conquistado por los estudiantes
y trabajadores de la universidad que derrotamos
la candidatura del procesista Alterini,
puso al desnudo la enorme crisis en la que
se encuentra el gobierno universitario.
Esta crisis hoy se expresa en la descomposición
de un régimen totalmente antidemocrático
y reaccionario, en el que las camarillas
de la UCR y el PJ están dispuestas
a lo que sea, y a cualquier costo, para
seguir conservando el botín de la
UBA e imponer un gobierno que avance aún
más en la privatización de
la universidad y su entrega a las empresas
multinacionales.
En ese sentido, la candidatura de Alterini
surgía como un intento de los sectores
que hoy detentan el poder en la UBA de buscar
un rector para el consenso entre las camarillas,
que «ordene» dicha crisis a
favor de uno de los bloques y asegure un
tránsito tranquilo para la aplicación
de las políticas neoliberales de
desguace y privatización de la universidad.
Pero su renuncia, tras la movilización
y sucesivas tomas de las sedes de la Asamblea
Universitaria, abrió un camino incierto
para dicho propósito. Se fue Alterini
pero siguió la crisis.
Es en este marco que ahora buscan «otra
oportunidad» para imponer un rector.
Los distintos bloques no logran siquiera
consensuar hasta el día de hoy quién
sería el nuevo candidato. Los sucesivos
realinemientos y roces entre camarillas
y las peleas por el «reparto»,
sumados a la enorme crisis de legitimidad
en la que se hallan sumergidos estos sectores,
provocan una situación de ingobernabilidad
de la UBA, que viene paralizando su funcionamiento
hasta el día de hoy.
No por nada la convocatoria del 17-7 cuenta
con mucha mayor intervención por
parte del gobierno nacional. El propio Filmus
se encargó de citar a todos los decanos
para pactar la realización de la
asamblea, y llegó hasta prometer
«ayuda presupuestaria» si Franco
(P.J) sale electo rector. Pero a la vez
no está dispuesto a «soltarle
el brazo» a sus aliados radicales,
quienes le garantizarían su fiel
cumplimiento a los dictámenes gubernamentales.
Por eso, no debería sorprendernos
que otra de las ofertas de Filmus sea disponer
de la Policía Federal para proteger
la realización de la Asamblea, como
ya le pidieron Franco y los decanos.
Lo que nos queda muy claro es que estas
camarillas y el propio gobierno nacional
lo último que se proponen es democratizar
la UBA y avanzar a una discusión
acerca de los Estatutos que hoy la rigen.
Se juntan para buscar «una salida
formal» a la crítica situación
de la UBA, imponiendo un nuevo rector a
espaldas de la comunidad universitaria.
El enorme proceso democrático que
atravesó a la UBA durante todo el
cuatrimestre, amerita una discusión
profunda sobre los Estatutos, previa a la
elección del rector, como lo manifestaron
miles de estudiantes en el plebiscito que
impulsamos desde la FUBA. Por eso volvemos
a movilizarnos para impedir que nos impongan
un rector bajo estas condiciones. Se niegan
a democratizar, se niegan a reconocer que
la UBA así no va más. Ni la
policía ni la infantería nos
van a detener. Sólo la movilización
y participación de todos los sectores
que componen la vida universitaria es la
que nos posibilitará subvertir esta
imposición.
También debemos seguir luchando por
construir un gobierno universitario con
mayoría estudiantil, claustro único
de docentes e investigadores, voz y voto
para los no docentes, con elección
directa del rector y de todas las autoridades.
Para terminar con los posgrados pagos, las
pasantías y convenios con grandes
empresas, el régimen de prebendas
y acuerdos entre camarillas, para alcanzar
un verdadero aumento del presupuesto y para
reorganizar la UBA sobre nuevas bases.
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