| Pedro
Fuentes
¿Cómo
ves los resultados de la reunión
internacional organizada en la Argentina?
Tanto el congreso del MST como la reunión
internacional que se hizo posteriormente
significaron señales claras de que
se está avanzando en el trabajo común,
en la perspectiva del reagrupamiento internacional
entre diferentes organizaciones socialistas.
El congreso del MST reafirmó la línea
de reagupamiento internacional que sostenía
su dirección, por lo cual esta política
toma más peso. Y porque al mismo
tiempo, la reunión internacional
fue muy representativa de fuerzas políticas
y dirigentes que están jugando un
papel importante en la lucha clases en sus
países. La revista internacional
común es un paso concreto muy grande.
Entendemos estos pasos como parte de un
proceso más amplio que se fue abriendo
a partir del 2003 con el Seminario de Porto
Alegre, la Reunión Internacional
organizada por el PSOL en Río de
Janeiro y la realizada en el FSM de Caracas.
Reuniones en donde la ISO, el MST, el MES
como parte del P-Sol, jugaron un papel importante.
Reuniones en las que siempre se contó
también con la presencia activa de
la LCR y el SWP. Fue indudable que el PSOL
fue un polo aglutinante para que ellas sucedieran.
Fueron estas reuniones las que permitieron
ir construyendo una relación de mayor
confianza y de aproximaciones políticas.
¿Cómo ven la política
de reagrupamiento internacional?
Es una necesidad objetiva. El movimiento
antiglobalización surgido en los
finales del 90 permitió retomar la
cuestión del internacionalismo sin
que pudiera al mismo tiempo, resolver el
problema de una organización internacional.
La lucha de clases se ha vuelto cada vez
más aguda, y en los últimos
años hay procesos nacionales en los
cuales las fuerzas que mencionábamos
más arriba están jugando un
papel muy importante. Nos referimos por
ejemplo al PSOL en Brasil, a la dirigencia
clasista revolucionaria de la UNT, al papel
del SWP de Inglaterra en el movimiento antiguerra,
a la LCR francesa en el NO al referéndum
y la lucha contra el CEP, al papel del ISO
en los EEUU. Pero, contradictoriamente,
no hay un polo, ninguna de las organizaciones
internacionales a las que pertenecemos progresan.
Por eso, y por la presión de la realidad
objetiva, nos vemos obligados a coordinar
políticas dentro del movimiento antigloba-lización,
que por el tipo de movimiento que es, y
por tratarse de un espacio donde tienen
un importante peso posiciones socialdemócratas
no puede dar respuestas a los procesos concretos
de la lucha de clases, en donde cada vez
más estamos involucrados; sobre todo
los procesos nacionales. Por eso, hay que
pensar en una coordinación de las
organizaciones que se mueven dentro de los
marcos revolucionarios diferenciadas de
los oportunistas y los sectarios, en la
perspectiva de una nueva organización
internacional.
¿Por qué son ahora
organizaciones latino-americanas y de los
EEUU las que están dando este paso?
Las primeras discusiones importantes de
reagupamiento fueron colocadas en el 2000-
2001 por las organizaciones europeas, en
concreto por la LCR y el SWP. Fueron momentos
en donde progresaba el Partido Socialista
Escocés y se había constituido
la reunión de los partidos anticapitalistas
de Europa. Pero este proceso se estancó
especialmente a partir de que Refundación
Comunista giró a la derecha y que
aparecieron diferencias entre esos partidos.
Hoy es en Latinoamérica donde se
vive una situación de ascenso que
presiona en ese sentido. En nuestro continente
ha surgido el PSOL como un reagrupamiento
concreto de fuerzas socialistas con un gran
peso de las corrientes revolucionarias.
Es en Latinoamérica donde hay de
hecho una confrontación continental,
un avance en la lucha antiimperialista luego
del auge neoliberal de los 90, y en donde
Venezuela se ha transformado en un país
independiente. Las grandes movilizaciones
y los procesos políticos han colocado
como cuestión concreta la construcción
de alternativas anticapitalistas con peso
de masas, tanto en Brasil como en Venezuela,
e incluso Bolivia. Al mismo tiempo la lucha
de Latinoamérica se acerca a los
EEUU a través de la gran protesta
y movilizacion de los inmigrantes latinos.
Ante esta situación tenemos que hacer
todos los esfuerzos para crear un polo que
ayude a que estos procesos avancen, a que
se fortalezca el PSOl con una línea
internacionalista, a que se constituya una
nueva organización revolucionaria
en Venezuela dentro del mismo movimiento
bolivariano. Los pasos que dimos en la reunión
han sido de gran importancia para ello y
seguramente ayudarán a avanzar con
las otras organizaciones de Europa y Asia
en un futuro no lejano.
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