| Kirchner
al desnudo
Según
los que dicen conocer lo que dice el presidente
Kirchner, cuando vio las imágenes
de la batalla campal de San Vicente gritó:
“así vamos a perder un
millón de votos”. Y qué
espera. Con semejante mafia de compañeros
de ruta es posible que pierda esos o más
votos. Sin embargo, no son estas las preocupaciones
que tienen los trabajadores y los sectores
populares. Son otras más concretas
y más urgentes. Julio López
sigue desaparecido cuarenta días
después, las amenazas a testigos,
militantes y locales siguen creciendo y
el juego de las patotas muestra el verdadero
rostro del viejo PJ actuando en el mausoleo
de Perón y del supuestamente nuevo
Frente para la Victoria de Kirchner golpeando
trabajadores en el Hospital Francés.
Por su parte las patronales más importantes
presionan fuerte para lograr aumentos de
precios, por supuesto que también
con métodos mafiosos. Así
a la pelea por el precio del gasoil se le
suma el ahora anunciado aumento de la medicina
pre-paga, que es un fuerte golpe a la clase
media y que va a impulsar el aumento general
de precios o sea la inflación. Son
insaciables. Pero cuando se trata de empresarios
el gobierno no pasa de las amenazas por
eso en la reunión de la UIA del fin
de semana del 21 y 22 de octubre en Córdoba
un dirigente empresario, sin dejar que se
publicara su nombre, le confesó a
un periodista que “aguantamos el mal
trato del gobierno porque nunca ganamos
tanta plata como ahora” (Cash,
Página 12, 22/10/06).
Al quiebre político que le hace a
Kirchner temer perder un millón de
votos, se le suma la acumulación
de contradicciones económicas. La
crisis energética que el gobierno
niega pero que es un hecho, los aumentos
en los productos básicos, el congelamiento
salarial hasta marzo logrado por Kirchner
de acuerdo con Moyano, están recalentando
en ambiente y las luchas salariales, aunque
todavía son pocas, vuelven a tener
un ritmo de crecimiento sostenido. Las calles
del país tienen el aspecto común
de otras épocas. Las movilizaciones
por la aparición con vida de Jorge
Julio López y el castigo a los genocidas.
El repudio a las agresiones a trabajadores
como los del Hospital Francés o al
ingreso de patotas armadas a los edificios
de Telefónica para impedir la entrada
de personal de planta y controlar a los
trabajadores. Luchas salariales en salud
y educación en diferentes provincias
alimentan un clima distinto al que hubiera
querido Kirchner pero provocado por sus
políticas.
Estos hechos, muestran el verdadero rostro
del gobierno. Kirchner quiso presentarse
como el paladín de los derechos humanos
pero los días pasan sin que López
aparezca y sin que el gobierno haya tomado
ninguna medida concreta para acabar con
la impunidad. Esto es una prueba más
de que era puro verso. Lo mismo que se hunde
la patraña de la “nueva política”
al compás de las reelecciones eternas
de sus amigos como Rovira (ver abajo), la
actuación de las patotas políticas
y sindicales y el protagonismo de representantes
de la política tradicional del PJ
y la UCR. Lo mismo que sale a la luz el
pacto escandaloso del presidente con Moyano
para mantener los salarios por el piso cuando
los precios no paran de aumentar.
Acompañar las luchas obreras y populares.
Seguir reclamando con fuerza la aparición
con vida de López y el juicio y castigo
a todos los genocidas y hacer los esfuerzos
necesarios por poner en pie una nueva alternativa
política para los trabajadores y
el pueblo, son las tareas que tenemos planteadas
los luchadores al ritmo del streep tease
que va dejando ver la verdadera cara del
presidente, que lo muestra como nunca antes,
al desnudo.
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