| Una
polémica en el Encuentro Memoria,
Verdad y Justicia
Al preparar la última marcha del
18/10 por la aparición con vida de
Julio López, en el Encuentro Memoria,
Verdad y Justicia -que el MST integra junto
a decenas de organizaciones de derechos
humanos, políticas y sociales- se
desarrolló una importante discusión.
Se planteó la posibilidad de realizar
una movilización conjunta con los
llamados organismos de derechos humanos
“históricos” (Madres,
Abuelas, H.I.J.O.S.) cuyas conducciones
apoyan la política del actual gobierno,
la CTA y organizaciones kirchneristas como
Libres del Sur o el MUP, que levantan aparición
con vida de López pero no comparten
todo el programa del Encuentro. Pero lamentablemente
primó una posición sectaria
sostenida por el PO, PTS, MAS y El Socialista,
entre otros, de no aceptar realizar una
acción en común.
Desde el MST señalamos que esto era
un grave error sectario. Que mientras el
Encuentro mantenga su programa de reclamos,
exigencias y denuncia de que el gobierno
no hace lo necesario para que López
aparezca y se castigue a los culpables -anular
los indultos, desmantelar el aparato represivo
y meter presos a todos los represores-,
era completamente legítimo aceptar
una movilización conjunta por los
reclamos compartidos: aparición con
vida y juicio y castigo a los culpables.
Y que esto no implicaba ninguna claudicación.
Al contrario: tener una clara política
de unidad de acción para empujar
la más amplia movilización
no solo es fundamental para enfrentar esta
ofensiva de los genocidas, sino que también
va contra la principal política de
Kirchner: evitar a toda costa que la movilización
popular se generalice. La actitud sectaria
de hecho le hace un gran favor al gobierno
y a aquellos que lo sostienen, permitiéndoles
eludir sus responsabilidades políticas.
Se retrocedió así del importante
acierto de haber acompañado la marcha
anterior, llamada por los organismos históricos
y avalada por el propio Kirchner, que no
pudo zafar de tener que empujar aunque sea
tímidamente alguna acción
para tratar de justificar su doble discurso.
De este modo, no se tiene una política
de exigencia consecuente ante un gobierno
que ha logrado confundir a muchos sectores
de la población con su falso ropaje
de paladín de los derechos humanos
y que ven en los organismos históricos
una referencia importante.
Hay que exigirle a Kirchner que si realmente
quiere derrotar a los genocidas debería
poner toda la plata y recursos, como sí
lo hizo para su acto del 25 de Mayo, al
servicio de una movilización masiva
por la aparición de López.
Una movilización de esas características
exigiría justamente lo que él
no quiere hacer: anularlos indultos, desmantelar
el aparato represivo y meter a todos los
genocidas presos.
Llamamos a reflexionar a los compañeros
sobre esta posición equivocada y
a impulsar juntos, desde el Encuentro Memoria,
Verdad y Justicia, la más amplia
unidad de acción por López
y contra los genocidas.
|