| El
voto Latino
El
sector donde más se sintió
el repudio a Bush fue el de los latinoamericanos.
73% votaron a los demócratas, comparado
con 53% en el 2004. Solo 27% votaron a los
republicanos, comparado con el 40% que votó
a Bush en el 2004.
Esto es una respuesta directa a la campaña
racista de guerra abierta contra los inmigrantes
que han liderado los republicanos este año,
comenzando con la ley Senserbrenner pasada
por diputados en diciembre pasado—que
pretendía criminalizar a todos los
inmigrantes indocumentados—y que hoy
construye un muro a lo largo de cientos
de kilómetros de la frontera con
México.
Las millonarias movilizaciones de abril
y mayo y los paros espontáneos de
los trabajadores inmigrantes lograron vencer
esta ley, aunque hoy se esté aplicando
por partes a nivel estatal y local.
Y hoy esta lucha, que es la más clasista
que ha visto Estados Unidos en décadas,
sigue avanzando.
El 16 de noviembre 500 trabajadores del
matadero Smithfield -una planta de 5.500
obreros, el 66% de ellos inmigrantes- pararon
en repudio de la despedida de doce compañeros,
supuestamente por presentar documentación
falsa.
Coincidencialmente el matadero está
atravesando una lucha de sus obreros por
sindicalizarse.
Mientras los Latinos son quienes más
castigaron a Bush votando a los demócratas,
también son los que más claro
tienen que los demócratas son lo
mismo, y que hay que luchar esté
quien esté en el poder.
Pues además de acompañar a
los republicanos en la campaña anti-inmigrante
a nivel nacional, gobernadores e intendentes
demócratas han sido los autores de
las medidas más draconianas contra
los inmigrantes.
Consecuentemente, la ley Sensenbrenner fue
derrocada porque el movimiento no se creyó
ninguna de las propuestas mentirosas de
los demócratas.
Seguramente los Latinos serán la
vanguardia de las luchas que acompañarán
el inevitable y próximo desencanto
con los demócratas.
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