| ¿Qué
esconden los índices del Gobierno?
En
estos días de fin de año y
abonando a su campaña electoral,
el gobierno quiere mostrar sus logros en
el terreno económico. Y ahora le
tocó el turno a la desocupación,
según el ministro Tomada la misma
bajó desde el 24% en el 2003 hasta
el 10,2% en el último trimestre del
2006 y ya hablan que en el próximo
año bajará a un dígito.
Quieren mostrar estos datos como una clara
muestra de la recuperación económica
del país y de cómo el crecimiento
de la economía “derrama”
sobre el conjunto del pueblo. ¿Esto
es cierto?... O como dice el dicho una verdad
a medias es una mentira completa.
Nuestro país se caracterizó
por décadas por la “plena ocupación”,
con índices de desocupación
despreciables (menores al 2-4%) hasta entrada
la década del ´70. El proceso
militar con la derrota que impuso al movimiento
obrero y luego el alfonsinismo la aumentaron
aunque no significativamente hasta cerca
de un 8% (aún tomando la hiperinflación)
a finales de la década del ´80.
Fue la década menemista, con su neoliberalismo
apoyado por el imperialismo yanqui y europeo
que necesitaban producir un cambio cualitativo
en las condiciones laborales de los argentinos,
centralmente aumentando la desocupación
a niveles que se acercaban al 15% o más
(ver artículo “el ejército
de reserva”...). Basándose
en los despidos y retiros voluntarios en
las privatizadas pero sobre todo en una
sistemática destrucción de
la industria, (que dejó de producir
para importar, por resultarles más
rentable). Esto aumentó a millones
el número de desocupados en Argentina
y dejó una capacidad “ociosa”
de producción en la industria que
superaba el 70% en algunas ramas (lo cual
incidió de manera directa en la recuperación
actual de los puestos de trabajo). Todo
se profundizó a partir de 1998 hasta
el 2001, donde cae la actividad económica
el 20%, situación sólo comparable
con una guerra y alcanzándose niveles
de desocupación superiores al 25%.
La recuperación a la que hoy asistimos
nos ubica apenas por encima de los niveles
del 98, cosa esperable en cualquier economía
luego de un periodo de crisis tan intenso.
Pero como también suele suceder en
todas la crisis capitalistas a nivel mundial,
la recuperación del empleo que viene,
está siempre y en muchos sentidos
por debajo del nivel previo, veamos por
qué.
Los índices
del gobierno: ¿Una media verdad o
una gran mentira?
Cuando
el gobierno dice que recibió un país
con 24% de desocupados y que ahora está
llegando al 10% y espera bajar al 8,5% en
el 2007, se apoya en datos del INDEC a los
que quiere presentar como verdad absoluta.
Nosotros decimos que como siempre estos
datos parciales esconden la verdad de fondo
y sobre todo no marcan una tendencia a la
desaparición de la desocupación
(Aún el mismo ministro de trabajo
es muy cauto cuando dice que “todavía
no es momento de descorchar champán”).
Lo que no dicen Kirchner y su ministro es
que siempre, a toda crisis de destrucción
de la producción como sucedió
en la Argentina le sigue un periodo de recuperación,
los primeros años del gobierno K
consiguieron un aumento importante del empleo,
sólo si se lo compara con el momento
pico de la crisis y asentado básicamente
en la recuperación de puestos de
trabajo de la capacidad ociosa instalada
por un lado y fundamentalmente en la construcción
de pequeñas y medianas unidades.
Ahora bien, esta recuperación del
empleo esconde muchas falacias o mentiras
llanas, en primer lugar es mentira que estamos
en el 10%, ya que si uno le suma los planes
trabajar, que se otorgan precisamente a
los desocupados, rápidamente trepa
al 12%. Si a esto le sumamos los subocupados
(1.700.000 aproximadamente, que sólo
consiguen trabajar 35 hs. semanales o menos)
ya estamos en el 24-25% y si le sumamos
unos 400.000 que ya no buscan empleos por
desaliento, estaríamos cerca del
28%, un dato mucho más acorde con
la realidad. Pero además hay que
agregar que más de la mitad del empleo
que se crea es en negro (lo cual incrementa
el número y porcentaje de pobres
ya que el promedio de ingresos del empleo
en negro no supera los $ 400 mientras que
el formal se acerca a los $ 1.070, sin entrar
a analizar que los niveles de explotación
del son muchísimo mayores en este
sector). Pero la cosa es aún peor
si uno considera a los jóvenes, cuyo
nivel de desocupación se acerca al
34%, con más del 70% trabajando en
negro o a las mujeres cuyo nivel de desocupación
es del 14% sin contar los planes familia.
Esto es lo que explica por qué a
pesar que hoy la Argentina tiene mayores
niveles de actividad económica que
en el 98, la desocupación real está
4 o 5 puntos por encima y el ingreso promedio
(aún sin “dolarizarlo”)
es 25% menor, como dijimos hay un poco más
de trabajo pero el que se consigue es en
peores condiciones que previo al 98.
El gobierno
podría pero no quiere acabar con
la desocupación
El ministro Tomada dice que espera bajar
en un 1,5% la desocupación en todo
el 2007 y según él eso sí
sería para festejar. Son unos caraduras,
con estos números fríos esconden
que hoy hay más de un millón
y medio de personas sin absolutamente ningún
ingreso y otro tanto con ingresos de indigencia...
y dicen que van a celebrar si logran bajar
un 1,5%.
La verdad es que con el superávit
fiscal y las reservas que hoy tiene el banco
central, alcanza y sobra para pulverizar
la desocupación, por ejemplo se podría
poner en marcha un plan de construcción
masiva de 1.500.000 viviendas populares
que daría trabajo en forma directa
a más de 3 millones de trabajadores
y encima es dinero que se puede recuperar
a través del cobro de las cuotas
a los que estén en condiciones de
pagarlas. A lo que se podría agregar
la verdadera ejecución de un plan
de obras públicas como caminos, infraestructura
energética, etc. el que Kirchner
proclama desde hace años pero nunca
cumple. Pero desde el MST decimos que este
gobierno, como todo gobierno capitalista
no quiere acabar con la desocupación.
La única manera de lograr pleno empleo
es cambiando por un gobierno de la izquierda
y los trabajadores que ponga a toda la economía
y su crecimiento al servicio de los trabajadores
y el pueblo.
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