| Exitoso
Plenario Nacional del MIC
El
sábado 2/12 más de 400 luchadores
obreros nos dimos cita en la Facultad de
Filosofía de la UBA. En un marco
de entusiasmo y fraternidad, desarrollamos
los debates previstos y tomamos resoluciones
para dar un nuevo paso en la construcción
del Movimiento Intersindical Clasista.
Escribe:
Guillermo Pacagnini. Miembro de la Mesa
Nacional provisoria del MIC
Luego del saludo y el pedido de solidaridad
de delegaciones que trajeron la voz de algunos
conflictos en curso, se dio inicio al plenario,
con un auditorio colmado de activistas,
delegados y dirigentes de diversos gremios
y provincias. El debate se realizó
en ocho comisiones coordinadas por los miembros
de la mesa nacional, con el fin de facilitar
la expresión de la mayor cantidad
de compañeros. Discutimos alrededor
de dos puntos: “Situación
y perspectivas del movimiento obrero en
el marco de la situación política
nacional” y “Tareas
del MIC, organización y propuestas
de actividades”.
Los debates confirmaron que estamos construyendo
un espacio donde convivimos sectores con
diversidad de inserción en la clase,
matices y diferencias, siendo posible polemizar
en un clima fraternal y positivo y lograr
puntos de acuerdo. Un hecho de por sí
novedoso e importante, un síntoma
de que es posible y necesario cambiar la
cultura que venía primando en la
vieja izquierda y que hizo fracasar experiencias
previas donde primaron criterios sectarios
y autoproclamatorios.
Los principales
debates del encuentro
Se presentaron previamente diez ponencias
por escrito. La situación del movimiento
obrero mostró diversidad de enfoques,
entre quienes opinan que las expectativas
en K. y su pacto con la burocracia reducen
a un mínimo las posibilidades de
disputar la dirección y los que opinamos
que hay un mayor espacio para la disputa.
Cuestión que incide a la hora de
encarar una orientación ofensiva
para postular el MIC.
Algunos compañeros extrapolan la
situación particular de su gremio
o lugar de trabajo a todo el movimiento
obrero o, con una visión muy defensiva
de la etapa, opinan que la táctica
privilegiada debe ser la de integrar conducciones
hegemonizadas por la burocracia hasta que
se produzca un cambio. Este fue un punto
importante de debate, donde una ostensible
mayoría se pronunció por la
unidad de los sectores combativos para enfrentar
a la burocracia. Con la mayor flexibilidad
táctica y sin criterios sectarios
para empalmar con rupturas en el camino
de disputar conducciones y de desarrollar
las luchas. En ese sentido se reivindicó
como muy positiva la política de
haber conformado la Lista 2 en la CTA.
Otro debate estuvo centrado en la necesidad
de postular al MIC para la disputa en los
procesos de lucha y organización
frente a la burocracia y sus aliados oportunistas
y frente a las corrientes sectarias que
actúan destructivamente contra los
organismos y los luchadores que no pueden
“controlar”. En ese sentido
todavía algunos pequeños sectores
tienden a considerar que no es el momento
de salir a disputar y hay que orientar al
MIC como una corriente de opinión
que haga propaganda del clasismo entre los
trabajadores. Sin embargo el espíritu
mayoritario expresó la necesidad
de que el MIC avance y tenga una mayor presencia.
Por ello se resolvió editar un boletín
regular, realizar campañas y avanzar
en la organización.
El funcionamiento del MIC, también
concentró momentos de debate. Donde
una minoría de compañeros
planteó equivocadamente adoptar mecanismos
de votación para resolver, desconociendo
la realidad de un movimiento que contiene
una diversidad de sectores. El debate claro
y a la vez fraternal, llevó a una
conclusión certera: somos un movimiento
y no una corriente homogénea o un
organismo de la clase. Por lo tanto en la
próxima etapa el consenso debe continuar
siendo el mecanismo de funcionamiento de
la mesa que articula la diversidad de sectores,
a la vez que se deben poner los esfuerzos
para que el MIC tome resoluciones en los
temas generales más importantes donde
haya acuerdo de la mayoría de sus
componentes, respetando a quienes tienen
una opinión distinta. En la perspectiva
que el MIC se desarrolle como un polo de
reagrupamiento que sea referencia para nuevos
luchadores y sectores de la nueva dirección
que surge.
Nuevos desafíos por delante
Las resoluciones sintetizan lo que fue una
positiva reunión de trabajo. Su implementación
nos abre a nuevos desafíos.
El primero es postular el MIC en los próximos
acontecimientos del movimiento obrero. El
plenario constató la notable potencialidad
del MIC. Aprovechar el hecho de nuclear
a la mayor parte de la oposición
docente del país, una parte importante
de los sectores combativos de ATE y salud
y de los dirigentes y activistas del subte,
ferroviarios y telefónicos, entre
decenas de referentes de gremios privados
e industriales, es el principal desafío
del próximo año. Para ayudar
a desarrollar las luchas y procesos de organización,
sacando conclusiones que nos hagan avanzar.
Para sumar nuevos sectores si ven al MIC
en acción. La articulación
del espacio docente y el de ATE en función
una lista opositora unitaria en las elecciones
de ATE del 2007, son claves en ese sentido.
El segundo desafío es editar un boletín
que presente y represente al MIC.
El tercer desafío es llevar adelante
las campañas resueltas.
El cuarto desafío va a ser avanzar
en la organización del MIC en los
lugares de trabajo, conformando agrupamientos
comunes, avanzando en el agrupamiento por
gremio y en el desarrollo de mesas y espacios
regionales.
Para ello, se amplió la mesa nacional
a los nuevos sectores que se sumaron, para
hacerla más representativa y operativa.
En el 2006 pusimos en pie un proyecto. Ahora
el MIC debe comenzar a caminar.
Ver
notas
Un plenario muy representativo
Voces
del encuentro
Síntesis
de las resoluciones
Saludo de petroleros y trabajadores de UOCRA
de Las Heras
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