USTED ES EL VISITANTE N°




Movilicémonos el 8 de marzo

Las mujeres sufrimos diferentes formas de violencia que afectan cotidianamente nuestra vida. Sufrimos la falta de trabajo, los bajos salarios... pero además se nos suman otras cuestiones, como el abuso sexual, la violencia doméstica, y el hecho de ser responsabilizadas por el cuidado del hogar y la familia. Y cuando osamos cuestionar estos mandatos somos moralmente juzgadas, o inclusive criminalizadas, como sucede con las mujeres que abortan.


Escribe: María Damaseno, Presidenta de la Fuba

Pero como siempre, para pobres y ricos hay reglas diferentes. Las trabajadoras y las desocupadas no accedemos a costear empleadas domésticas que se hagan cargo de nuestro hogar, ni clínicas privadas que realicen abortos seguros. Somos nosotras las que sufrimos la violencia en todas sus manifestaciones; la violencia física del abuso, en nuestro hogares, en las calles cuando nos manifestamos; la violencia institucional de una justicia que nos criminaliza, apaña a las redes de prostitución y tráfico de niños, y no castiga ni a represores, ni violadores, ni golpeadores; la violencia estructural, con un estado que se desentiende de sus responsabilidades sociales, y recorta el presupuesto para trabajo educación, salud y vivienda, mientras el gobierno sigue pagando deudas fraudulentas.
Mientras tanto, Kirchner, que se llena la boca hablando derechos humanos, pero no hace nada para que liberen a Romina, o para que la adolescente marplatense abusada pueda abortar. Cristina habla del “siglo de las mujeres”, y en nuestro país siguen muriendo mujeres por aborto clandestino, por anorexia, por malnutrición, por violencia doméstica o represión policial. Pero las mujeres no queremos más palabras, queremos hechos, y estamos dispuestas a luchar por nuestros derechos:

Por el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos:

Una ley de educación sexual independiente de la iglesia y acorde a las necesidades de cada edad y orientación sexual.
Métodos anticonceptivos y anticon-cepción de emergencia al alcance de todas las mujeres, y según las necesidades de cada cual.
Asistencia integral de la salud física y psíquica legal y social a las victimas de abuso y delitos sexuales.
Aborto seguro legal y gratuito en los hospitales públicos.

Por el derecho a una vida plena y en libertad:

Aplicación de las leyes de tratamiento de las victimas de violencia doméstica, efectiva exclusión del hogar al golpeador, refugios de protección para las victimas.
Investigación, castigo y desman-telamiento delas redes de tráfico de mujeres y niños/as y prostitución; prevención asistencia y protección para sus victimas.

Por una vida sin pobreza:

Trabajo genuino y salario mínimo conforme la canasta familiar; igualdad salarial y de oportunidades con los varones; derogación de toda la legislación flexibilizadora; cumplimiento de los principios constitucionales que hacen a la protección del trabajo en todas sus formas; protección contra el acoso y la violencia laboral.
Viviendas dignas y definitivas para las familias de villas de emergencia, inquilinas, y con viviendas por debajo de las necesidades familiares.
Aplicación de la Ley 20582 de jardines maternales zonales.
Asignación salarial y aportes a las amas de casa.
Todo esto es posible lograrlo con un partido que esté dispuesto a llevar adelante la pelea por estas reivindicaciones, que llame a la construcción de una nueva izquierda, amplia, de trabajadores, luchadores sociales y de derechos humanos, para enfrentar este sistema, este gobierno y la burocracia sindical.
El MST, mi partido está dispuesto a ello y en esta nueva conmemoración del día Internacional de la Mujer asume y redobla su compromiso con toda las mujeres trabajadoras poniéndose al servicio de todas sus luchas, y por eso, este 8 de marzo, llamamos a movilizarnos unitariamente.

Ver notas

8 de marzo... Día Internacional de la Mujer

Mujer y trabajo

Mis ejemplos: mujeres que no aflojan

"Se sigue piseteando nuestro derecho al trabajo"

 

 

 


-REAGRUPAMIENTO
INTERNACIONAL