| La
Provincia al rojo vivo
La Provincia de Buenos Aires está
cruzada por una profunda crisis económica
y política. Solá no da pie
con bola. El paro docente arrancó
un aumento salarial y sus coletazos se llevaron
puesto al ministro de Economía. Rápido
de reflejos, Kirchner impuso a un “pingüino”.
Pero los problemas siguen. Ahora están
en pie de lucha los médicos de los
hospitales públicos. Hace falta construir
una alternativa política y electoral
que dé pelea por soluciones de fondo.
Escribe
Escribe: Vilma Ripoll, dirigente del MST
y precandidata a gobernadora bonaerense
Buenos
Aires es la principal provincia del país,
la más poblada y también la
que más riqueza produce. Pero en
proporción al número de habitantes,
gran parte de los cuales pasa enormes necesidades,
es la provincia que menos fondos recibe
de la famosa coparticipación federal
que hoy distribuyen a su gusto Kirchner
y su ministra Miceli. En concreto, aporta
el 38% y apenas recibe el 21%.
Esta injusticia arrastra ya muchos años
y el gobernador Solá no ha hecho
nada remediarla. Al revés: en vez
de plantarse firme ante el gobierno nacional
y de ajustar a los grandes empresarios y
terratenientes de la Provincia, recorta
siempre por lo más delgado: los salarios
docentes, de la salud pública y de
las demás reparticiones y organismos
estatales.
Solá tampoco resuelve el drama de
los desocupados, que suman cientos de miles,
sobre todo en el conurbano. A él
y su gabinete no les importa que mientras
unos pocos ricos siguen embolsando fortunas,
miles y miles de familias se ven obligadas
a sobrevivir malamente con planes sociales
indignos de 150 pesos al mes. No les importa
que miles y miles de pibes pasen hambre
y privaciones, día a día,
en las villas y barrios humildes. ¡Viven
en un táper!
Apoyemos la
lucha de los médicos
Pese a la traición de la conducción
de Suteba y otros sindicatos, los maestros,
empujando el paro desde abajo, conquistaron
un aumento mayor al que proponía
Solá. El ejemplo se extendió.
Con un “rojo” o déficit
que ronda los 1.600 millones de pesos para
este año y una deuda refinanciada
superior a los 30.000 millones, saltó
el ministro de Economía, Otero, y
Kirchner puso a un hombre suyo: Fernández.
Hoy mismo los profesionales organizados
en la CICOP salieron a reclamar un 33% de
aumento para llegar a $ 2.400, la canasta
básica según el INDEC. El
paro, de 48 horas, arrancó fuerte
y condiciona las paritarias. También
hay medidas en otros sectores estatales.
Es una vergüenza que el ministro de
Salud, Mate, diga que el paro médico
es una «toma de rehenes». ¡Los
trabajadores son los rehenes de él,
de Fernández y de Solá!
Como enfermera y dirigente política
conozco bien la situación sanitaria
de la Provincia y he recorrido muchos de
sus 77 hospitales. Falta de todo: aumentar
y blanquear el salario, nombrar más
personal -en especial enfermeras-, asegurar
insumos y equipamiento, así como
abrir nuevas salitas y priorizar toda la
atención primaria, producir genéricos
estatales e integrar un área metropolitana
con la Capital. Pero sin mayor presupuesto
y voluntad política, nada de esto
es posible.
Ante la crisis,
pelear por soluciones de fondo
Junto a respaldar a los sectores en lucha,
como ahora la CICOP, quiero convocar a los
lectores a dar pasos juntos para poner en
pie una alternativa política y electoral.
Porque solo con pelear no alcanza. Mientras
sigan gobernando los Solá o tal vez
mañana los Scioli, no habrá
una verdadera salida para los trabajadores,
los desocupados y los sectores populares
de nuestra Provincia.
Ninguno de los políticos y candidatos
de Kirchner o de los viejos partidos tiene
nada distinto que ofrecer. El único
cambio sustancial puede venir desde la izquierda,
de una nueva izquierda, abierta y realmente
comprometida con las necesidades, las luchas
y los anhelos de la gente trabajadora.
A eso apuntan nuestras propuestas. Pelear
por una coparticipación justa y altos
impuestos a los ricos, para que haya plata
para salarios y jubilaciones dignas, para
salud y educación, para construir
viviendas y dar trabajo en forma masiva.
Reestatizar los trenes, bingos y demás
empresas privatizadas. Terminar con el desastre
del agua y la contaminación del CEAMSE.
Organizar a los vecinos en cada barrio y
elegir a los comisarios por voto popular,
para combatir la inseguridad, la corrupción,
la impunidad y el gatillo fácil de
la Bonaerense.
Con estas y otras medidas de fondo, como
parte de un proyecto de cambio a nivel nacional,
podemos empezar a sacar a la Provincia de
la postración a la que los sucesivos
gobiernos la llevaron. Nuestras candidaturas
y nuestra campaña electoral serán
parte de esta batalla, a la que los invito
a sumarse.
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