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Debates

¿Había que ir al acto de Ferro?

El acto convocado en Ferro Carril Oeste por Madres de Plaza de Mayo, en el que habló el presidente de Venezuela Hugo Chávez, abrió un debate en la izquierda. Grupos como PO que no fueron, cuestionan la participación de los sectores de izquierda no kirchnerista que sí lo hicimos. ¿Había que participar del acto en Ferro?

Durante más de una semana todos los medios masivos de comunicación reflejaron la gira de Bush y la “contra gira” de Chávez. En toda América Latina quedó instalado que la visita de Bush recibía como respuesta manifestaciones y actos de repudio y que la contra gira de Chávez convocaba apoyo popular para repudiar a Bush. Nadie, de buena fe, puede negar este hecho. Sin embargo, se ha abierto un debate en la izquierda argentina sobre si fue correcto o no participar del acto de Ferro.
Los que no participaron esgrimen argumentos variados. Entre otros dicen, por ejemplo, que el acto no fue “realmente” anti Bush porque Chávez y Hebe de Bonafini mencionaron y agradecieron a Kirchner. O que el gobierno argentino controló y organizó el acto para sacarle provecho electoral. Un tercer argumento es que la composición era en su mayoría kichenrista.
Esta argumentación muestra una visión sectaria que los llevó al error de no participar de una acción altamente progresiva como fue ese multitudinario acto contra Bush.

El acto de Ferro tuvo una consigna: Fuera Bush de América Latina

Los que argumentan en contra de la participación en el acto de Ferro dicen que no fue “realmente antiimpe-rialista” porque Hebe de Bonafini y Chávez elogiaron a Kirchner. Pero se no pronuncian sobre la consigna con la que fue convocado el acto. La que estaba pintada en la bandera del escenario donde hizo el discurso Chávez y que fue repetida hasta el cansancio por los medios de prensa. Fuera Bush… era la consigna y eso fue lo que fundamentalmente quedó para el movimiento de masas. Fue un acto contra Bush a pesar de las intenciones de Kirchner y de los elogios hacia él. Por otra parte, ¿había que esperar que Bonafini o Chávez no mencionaran o elogiaran a Kirchner, eso era lo que había que exigirles para participar del acto? Nosotros creemos que no, que lo que justifica participar del acto es la consigna con la que fue convocado. Que es altamente progresivo un acto llamado contra Bush donde el orador es además el referente de un país que vive un proceso profundamente revolucionario y que ha conquistado una relativa independencia del imperialismo. Por otra parte, las opiniones políticas de la presentadora y del orador, son para debatirlas incluso con los que creen en ellos, para intentar convencerlos de nuestras posiciones. Y porque fue un acto contra Bush la prensa tuvo que reconocer la realidad de que “participaron también sectores de la izquierda no kirchnerista” (La Nación, 9/03/07). Por la consigna y por cómo quedó instalado fue un acto progresivo, más allá de las intenciones de Kirchner, Chávez o Bonafini. Tan anti Bush fue el acto que el propio Kirchner no participó para no enfrenarse con la embajada yanqui por lo mismo sus ministros salieron a despegarlo del acto. Tampoco participaron funcionarios de primera línea del gobierno.
Lo que es equivocado es participar de acciones con consignas incorrectas. Como nos tienen acostumbrados algunas organizaciones como el PO que, por ejemplo, fue a los actos del Papa cuando Juan Pablo II venía a imponer la rendición a los ingleses durante la guerra de Malvinas, argumentando que su sola presencia le “cambiaba el contenido”. O cuando acompañó la marcha de la Multipartidaria que en el ‘82 pretendía legitimar la amnistía de los militares genocidas. O hace menos, durante el primer gobierno de Menem, cuando acompañó la marcha de AMIA que no buscaban el esclarecimiento del atentado sino que eran utilizadas contra países árabes. U otros grupos que van a las últimas marchas de Blumberg que pide mano dura.

¿Unidad de acción, sólo con los opinan igual?

La pregunta que sigue es: ¿se pueden realizar acciones unitarias por un punto común (Fuera Bush de América Latina) con sectores que se reivindican kirchnerista o con quienes elogian a Kirchner? Nosotros afirmamos categóricamente que sí. Es de lo más básico saber que cuando hacemos unidad de acción la hacemos con aquellos que opinan diferente, que tienen una posición distinta a la nuestra y, como en este caso, las diferencias suelen ser en casi todos los puntos, excepto, justamente, en el punto en el que hacemos unidad de acción. De lo contrario, si no sabemos esto, tampoco sabremos cómo disputar políticamente con esas direcciones que, para nosotros, sostienen una política globalmente incorrecta. Si no hacemos esto lo que queda es la simple denuncia. Y así, desde una posición supuestamente “correcta”, se cierra el diálogo con el movimiento de masas que cree en ellos.
Por eso fue acertado participar de la anticumbre del Mar del Plata, también encabezada por Chávez y en la que estuvieron sectores kirchneristas. O llamar a que a las movilizaciones por la aparición con vida de López se incorporara también el kirchnerismo, que luego se retiró por su propia voluntad, o cuando se preparan los 24 de Marzo, que durante algún tiempo se hicieron de manera conjunta también con sectores kirchneristas, que hoy abandonan esas acciones. La misma izquierda que critica el acto de Ferro, es la que se resiste a todas esas acciones unitarias. El razonamiento de los sectarios los empuja al aislamiento, la autoproclamación, el purismo y de esta manera se cumple la vieja ley de que los sectarios terminan siendo oportunistas ya que no disputan con las direcciones a las que denuncian.

Desconocen el proceso venezolano

El cuestionamiento de un acto con una consigna antiimperialista correcta como Fuera Bush… con la presencia del presidente de un país donde se está desarrollando un profundo proceso revolucionario, y que ha conquistado rasgos de independencia, como Chávez, que al mismo tiempo tiene un enorme impacto en el movimiento de masas latinoamericano, sólo se explica por un gran desconocimiento del proceso venezolano. Son los mismos que opinan a la distancia y aconsejan no votar por Chávez en las elecciones, cediéndole a los escuálidos.
Son los mismos sectarios que en vez de realizar una gran campaña contra la gira de Bush, terminan gastando ríos de tinta para criticar a Chávez, poniéndolo al mismo nivel que al genocida yanqui. Otro pequeño favor a las direcciones traidoras del movimiento de masas. Otro ejemplo más de oportunismo político detrás de una posición supuestamente “correcta”.

Carlos Miranda
 


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