Descontento
con los gremios
Es
bueno dar a conocer que mientras hoy Kirchner
habla mal de Macri por el correo que dice
que estatizó, lo real y concreto
es que el gobierno tiene negocios con Macri
a quien le dejó toda la parte de
logística que es la más rentable
y que Macri sigue siendo del directorio.
Es el sector por donde pasan los sobreprecios,
la coima y la corrupción de Correo
(en acuerdo con Aduana).
Los dirigentes de los gremios, prendidos
en los manejos corruptos del correo argentino
hoy “estatizado” según
el presidente Kirchner, acordaron un aumento
del 8,25% para mayo (que ya cobraron y representan
unos 100 pesos) y otro 8,25 para dentro
de unos meses. El descontento es generalizado.
Todos están con mucha bronca ya que
no se trata sólo del problema salarial
sino también de las condiciones de
trabajo.
Previo a conocerse que ya habían
firmado ese acuerdo algunas sucursales comenzaron
a organizarse y llamaron a una movilización
el 16 de mayo con un petitorio exigiendo
2.400 de mínimo y otras reivindicaciones.
Alrededor de 600 trabajadores salieron a
la calle. Inicialmente marchaban a la sede
donde se reúnen los sindicatos, pero
como no había nadie fueron hacia
la sede del Directorio. Fueron atendidos
al ver el número de trabajadores
movilizados. Una semana después,
los gremios comunican lo firmado con la
empresa y estalla el turno noche de Monte
Grande (trabajan alrededor de 800 trabajadores
en los tres turnos con un 50% de personal
contratado o de agencia). Salieron, cortaron
la calle y se quedaron acampando allí
durante unos tres días. Si bien esto
cayó bien en los otros turnos porque
había mucha bronca, lo cierto es
que no se hicieron asambleas para resolverlo
y había mucha confusión. Es
así que un pequeño sector
quedó aislado en esta medida y volvieron
a trabajar sin haber conseguido nada. La
empresa, con la excusa de que venía
Quebracho puso gendarmes en el predio, además
de haber despedido a trabajadores de agencia.
Sin embargo, los trabajadores de Monte Grande,
con bronca y a desgano, están trabajando.
Esta acción surtió un efecto
contrario al que venía en el resto
de los trabajadores del correo. Es así
que a la siguiente movilización asistieron
menos compañeros (unos 400). En general,
en el resto de las sucursales hubo rechazo
a esa medida inconsulta, no discutida ni
informada al conjunto de los trabajadores
del correo. Porque opinan que si salimos
a un paro debe ser para ganar, no para perder
y que despidan a los mejores compañeros.
El descontento es muy grande, desgraciadamente
los dirigentes de los gremios están
del otro lado pegados a la patronal y es
tarea de los delegados de base de las sucursales
que se oponen a este acuerdo unificar en
primer lugar en el rechazo de todos al acuerdo
firmado y decidiendo democráticamente
en la base los pasos a seguir.
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