| Un
encuentro con olor a pólvora
Todavía no se encontraban reunidos,
pero el sábado 2 de junio ya los
primeros manifestantes se enfrentaban con
la policía alemana. La reunión
del grupo de los 8 que, a la salida de este
número, se comenzaba a desarrollar
en Heiligendamm, Alemania, comienza a tener
importante repudio en las calles. Bush recicla
los escudos misilísticos de la fantaciencia
reaganiana de la guerra de las galaxias.
Ese
sábado la ciudad de Rostock, de 200.000
habitantes, estuvo con 100.000 invitados
más. Esa fue la cantidad de gente
que comenzó a participar contra la
cumbre del G8. No hay buenos presagios para
el encuentro de Heiligendamm a pesar de
la barrera 2 metros y medio de alto y de
12 km. de largo que hizo construir la canciller
alemana Angela Merkel. Es que los máximos
responsables de los países más
industrializados están jungando con
armas de destrucción masiva, las
mismas que hipócritamente hicieron
flamear como bandera para “justificar”
su invasión a Irak hace 4 años.
La guerra
“fresca”
Parece ser la cumbre sobre como administrar
y preparar las guerras. Esta es la línea
que quiere imponer Bush, que acaba de iniciar
la instalación de un escudo antimisiles
en Polonia y la República Checa,
en la frontera con Rusia, para combatir
a los “estados canallas”. Rusia
respondió fuerte lanzando dos ojivas
en una prueba y Putin respondió diciendo
que “si el potencial nuclear de EEUU
aumenta en territorio europeo, tendremos
que apuntar a nuestros objetivos en Europa”
(Clarín, 4/6/200). No sabemos donde
podría terminar esta locura, lo que
sabemos es que el capitalismo es el responsable
de esta nueva amenaza.
Es que la guerra por la hegemonía
se puso en marcha desde que Bush lanzó
su cruzada de guerras preventivas en el
mundo comenzando por Afganistan y siguiendo
con Irak y ahora amenazando a Irán.
Su debilidad, su empantanamiento por la
guerra en Irak, el retroceso y debilitamiento
de su aliado Israel por la derrota en la
última guerra en el Líbano
contra Hezbollah está haciendo que
el fantasma de Ronald Reagan aconseje al
actual presidente norteamericano. Si hasta
uno de los asesores de Reagan, Jerry Pournelle,
ex-presidente de la Asociación Science
Fiction Writers of America, es el mismo
que hoy asesora a la administración
norteamericana…
La economía mundial atraviesa un
momento de extrema dependencia de recursos
energéticos que hace que la lucha
por estos se convierta en una guerra sin
cuartel. Rusia posee enorme riquezas en
gas y se encuentra en un cruce de caminos
entre Irán y Europa que depende del
gas ruso. También preocupa esta situación
a China cuya economía basada en la
superexplotación de parte importante
de la población, ve que la ampliación
de las fronteras misilísticas norteamericanas
pueden ser un intento para condicionar las
circunstancias económicas y políticas
mundiales.
Contra esta perspectiva, contra este irracional
aumento armamentista se desarrollaran las
movilizaciones contra la cumbre del grupo
de los 8. Mientras en el mundo millones
mueren de hambre o enfermedades ya curables
en el Siglo XXI, mientras el clima cambia
para mal vertiginosamente, mientras todavia
se discute sacarle el pan a millones para
producir un combustible – el etanol
-, mientras siga gobernando el capitalismo
sobre cualquier país de la tierra,
esto irá de mal en peor.
Como decía un tema de Serrat: “Se
arman hasta los dientes en el nombre de
la paz/ juegan con cosas que no tienen repuesto/
Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar/
van a cagar a casa de otra gente/ y experimentan
nuevos métodos de masacrar/ sofisticados
y a la vez convincentes” de “Algo
Personal”.
Movilizarse
contra el G8
Como en otras ocasiones, no queda otra que
recurrir a la movilización contra
los representantes de la locura capitalista.
Cambiándole el título a la
canción, esto es “algo colectivo”
que tenemos que tomar en nuestras propias
manos. Estos días serán “calientes”
en Alemania, no por el verano que se avecina,
sino por la movilización contra los
irracionales que están al frente
de los países más importantes
del planeta.
Fabio
Marucci
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La
historia del G8
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