| ¿A
dónde va la UBA?
El pasado 6 de Agosto se convocó
a la Asamblea Universitaria de la UBA. Esta
Asamblea había sido prometida por
el rector Hallú cuando asumió
el 18 de diciembre de 2006, en medio de
una bochornosa sesión en un Congreso
Nacional, rodeado por la infantería
que desató una represión con
estudiantes y docentes detenidos. La Asamblea
demostró que ni Hallú ni los
decanos que lo apoyan quieren ninguna reforma
de los estatutos y, mucho menos, luchar
por más presupuesto para la Universidad.
Por eso no hablaron en la Asamblea, ni respondieron
a las propuestas de la FUBA y se retiraron
justo cuando se trataba la “emergencia
presupuestaria” para la UBA.
Escribe:
Agustín Vanella, consejero superior
de la UBA
Cuando asumió como rector, Hallú
prometió reformar los estatutos de
la UBA. Quería responder así,
a uno de los principales reclamos de la
FUBA y de la comunidad universitaria de
cambiar los viejos y antidemocráticos
estatutos que rigen la vida universitaria.
Pero el tiempo transcurrido entre el 18
de diciembre de 2006 y la Asamblea del 6
de agosto, demostró que las promesas
de Hallú eran completamente falsas.
Las “comisiones de debate” casi
no funcionaron, no hubo ninguna consulta
con los miles de docentes, no docentes y
estudiantes de la UBA, no hubo ninguna propuesta
escrita de reformas que se debatieran en
las facultades y CBCs. Hallú y sus
consejeros mostraron que querían
“cambiar algo, para dejar todo igual”.
Pero en ese tiempo, la situación
de la UBA se siguió deteriorando.
La asfixia presupuestaria se expresó
en todas las facultades y CBCs. Mientras
en Sociales, Filosofía y Letras,
Arquitectura y Exactas, se declaró
la “emergencia presupuestaria”.
La bomba de tiempo del Hospital de Clínicas
volvió a explotar. La designación
a dedo de los rectores de los colegios Carlos
Pellegrini y Nacional de Buenos Aires demostró
que la democratización de la Universidad
y la designación de sus autoridades,
seguía lejos en el tiempo. Y, mientras
tanto, los docentes ad-honorem siguen trabajando
gratis, sigue creciendo la deserción
de miles de estudiantes que no tienen becas
ni comedores universitarios, y seguimos
estudiando hacinados y sin material suficiente.
La
Asamblea del 6/8: ningún debate,
ninguna reforma
El rector Hallú siempre acusó
a la FUBA de impedir los debates, de ocupar
las sedes de la Asamblea, de violentos.
El 6 de agosto la FUBA llevó a la
Asamblea Universitaria sus propuestas, que
anteriormente habían sido presentadas
por escrito en un proyecto de resolución.
Propusimos que la Asamblea convoque a un
Plebiscito vinculante, donde toda la comunidad
universitaria pueda decidir sobre que reforma
de estatutos necesitamos y que se declare
la “emergencia presupuestaria”
en toda la UBA, para exigir un inmediato
aumento del presupuesto educativo.
Los consejeros de la FUBA pedimos la palabra
e hicimos estas propuestas en la Asamblea.
Y denunciamos que, de acuerdo al reglamento
de la UBA, debía ponerse a consideración
el acta de la Asamblea anterior, cosa que
fue negada por Hallú y el secretario
general de la UBA.
Como pudo verse por la televisión,
que trasmitió la Asamblea en directo,
los decanos y los consejeros que responden
a Hallú ni siquiera se anotaron para
hablar. Ninguna de las propuestas que hicimos
desde la FUBA fue respondida. Y, para el
asombro de todos, se retiraron y dejaron
a la Asamblea sin quórum, justo cuando
se estaba tratando la emergencia presupuestaria.
En síntesis, una Asamblea sin debate,
sin ninguna reforma, sin ningún avance
hacia la democratización. Y ahora,
sin fecha de cuando vuelve a reunirse.
Desde el espacio conocido como “los
4 decanos”, que integran los decanos
de Sociales, Filosofía y Letras,
Arquitectura y Exactas, se hicieron declaraciones
a favor de exigir más presupuesto
y de reformar los estatutos. Pero lamentablemente,
hasta ahora no pasan de las declaraciones.
Y equivocadamente, igualaron la actuación
de la FUBA con los consejeros del bloque
de Hallú que se retiraron de la Asamblea.
La lucha por la democratización y
por aumento del presupuesto
Se ha vuelto evidente que la democratización
de la UBA no vendrá de la mano de
quienes se han negado sistemáticamente
a reformar los estatutos y quienes, en definitiva,
son los principales responsables de la crisis
que atraviesa. Por eso es necesario seguir
luchando por democratizar nuestra universidad,
por transformarla, por abrir sus puertas
a los hijos de los trabajadores y el pueblo
pobre de nuestro país, por orientarla
a dar respuestas a las necesidades de ese
pueblo. Indudablemente para conseguirlo
tendremos que luchar con todas nuestras
fuerzas, movilizándonos, organizándonos
desde los cursos y reclamando ante cada
Asamblea. Al mismo tiempo debemos comenzar
un profundo debate acerca del contenido
de esa profunda transformación que
necesita la Universidad y, en ese sentido,
hemos comenzado a poner pie el Espacio por
la Democratización, en el que confluimos
docentes, estudiantes, no docentes y graduados
para reflexionar y elaborar una propuesta
de nueva universidad.
Junto con la lucha por transformar las bases
en las que se asienta nuestra universidad,
debemos desarrollar al mismo tiempo la pelea
por resolver las necesidades más
inmediatas que tenemos en la comunidad universitaria.
Mejorar los salarios de nuestros docentes
y no docentes, así como darle salario
a los “ad honorem”, lograr verdaderas
becas estudiantiles y llegar al número
suficiente para responder a todos aquellos
que las necesitan, tener comedores universitarios,
bibliotecas con el material suficiente y
actualizado para que todos podamos acceder
a las mismas, terminar con el arancelamiento
del ciclo de posgrado, son necesidades que
encuentran diariamente la respuesta del
“no se puede porque no hay presupuesto”.
Si no hay presupuesto es porque el gobierno
de Kirchner se lo niega a la Universidad.
En nuestro país los recursos están,
pero se destinan a seguir pagando deuda
externa, a subsidiar a las privatizadas,
a los negociados que se hacen con la obra
pública (como mostró el caso
Skanska) y mantener un dólar alto
para que se sigan llenando los bolsillos
los grandes exportadores. Por eso, es necesario
dar pelea para arrancarle al gobierno el
presupuesto que necesitamos que, para funcionar
en condiciones elementales, implicaría
triplicar el actual.
Los docentes primarios y secundarios de
todo el país han demostrado como
arrancarle a este gobierno lo que nos corresponde.
El día 30 de agosto hemos llamado,
desde la FUBA, a una movilización
al Ministerio de Educación para reclamar
el aumento presupuestario. Porque se ha
terminado el tiempo de hacer declaraciones,
porque ha comenzado el tiempo de pasar a
la acción.
Jueves 30/08 18 hs
Marcha de Plaza Houssay al Ministerio
de Educación
* Aumento de salarios
para docentes y no docentes
* Renta para los ad-honorem
* Becas y comedores estudiantiles
* Bibliotecas y material de estudio
para todos
* Gratuidad de los posgrados
* Triplicación del presupuesto
universitario
Convocan:
FUBA y AGD-UBA (en CONADU-H)
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