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El PO se sigue cocinando…

En su propia salsa

En el último número de su prensa, Pitrola dedica a la izquierda una pieza literaria titulada “Elegimos la claridad” que pinta de cuerpo entero al PO. Sin la “claridad” anunciada, huye hacia adelante sin tomar nota por cierto de sus retrocesos electorales, precedidos de delirantes pronósticos de autobombo, ni de la profunda crisis que recorre sus filas, producto de su autoproclamación enfermiza y de un proyecto sectario que ha entrado en declinación.
Con excepción del armado oportunista y efímero que realizó en Córdoba, el PO se presenta nuevamente solo. A diferencia de otra parte de la izquierda sectaria que resolvió conformar un pequeño frente y utiliza el verso de la unidad para justificar su armado químicamente puro, el PO rechazó sin tapujos todo llamado a conformar una alternativa amplia de izquierda.
“La reunión que tuvimos con el MST fue breve e inútil (…) Cuando nos volvieron a llamar … volvimos a responder que seguíamos sin creerles»… escribe Pitrola en su artículo donde una vez más faltan los debates serios y sobran las descalificaciones y las diatribas.

Una crisis anunciada


Después de pontificar contra la izquierda desde su tribuna de iluminados, su conclusión no es nueva: eligen “la claridad” de sus “banderas sin manchas”, la pureza de sus “listas propias” que no contienen “asociaciones de intrigantes”.
Es evidente que tal profusa verborragia, intenta ocultar la debacle de un proyecto que ya tiene múltiples expresiones. Que arranca del fracaso de sus caracterizaciones y pronósticos electorales, donde vienen anunciando diputados y concejales en sus campañas y luego sólo exhiben retrocesos. Catamarca, Neuquén, Capital, Tucumán, Córdoba… la realidad estuvo lejos de los esquemas autorreferenciales del PO. Incluso han retrocedido en lugares donde habían logrado cierta acumulación electoral en el pasado.
Pero el retroceso no sólo se evidencia en el terreno electoral, sino en su construcción política y sindical. A la pérdida de sus dirigentes telefónicos, al negativo rol contra las nuevas direcciones en docentes que lo aleja de la vanguardia luchadora y produce daños irreparables a los organismos obreros recuperados como en el SUTEBA Lomas, le siguió el drenaje de militancia en Santa Cruz, rupturas importantes en Jujuy, Salta, Catamarca y la reciente ruptura de la mayoría de su militancia política y social de Neuquén y Río Negro. Una crisis que seguramente va a tener nuevas expresiones.
Sin lugar a dudas, esto refleja el rechazo creciente de los luchadores a los proyectos sectarios, a estas concepciones de una vieja izquierda testimonial y autoproclamatoria, que se construye monolíticamente con métodos burocráticos y que pretende imponerle a los procesos de la realidad su receta de manera ultimatista. Algo que, por lo menos desde el 2001, está profundamente cuestionado.


G.P.
 


-REAGRUPAMIENTO
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