| Una
guerra insostenible
La visita “sorpresa” de Bush
en medio de la oscuridad y en un campo fortificado
no hace otra cosa que confirmar la precariedad
en la que se encuentra la situación
política y militar del imperialismo
yanqui en Irak y la región. Las tropas
invasoras, los militares ocupantes no pueden
mostrar ningún indicio de seguridad.
No solo no han vencido sino que tratan de
parecer no derrotados. Irak es un caos exportado
por la “democracia” norteamericana.
En ese marco la resistencia iraquí
se fortalece.
Retirada
inglesa de Bassora. ¿Un cambio de
etapa en la guerra?
Algunos periodistas sostienen que el retiro
de las tropas inglesas de Bassora, la más
importante ciudad del sur de Irak muy cercana
al golfo pérsico, indica el fin de
una primera etapa de la guerra. Sea así
o no, lo real es que los ingleses tenían
una situación cada vez más
insoportable en Bassora y la provincia,
en donde las milicias de Muqtada Al-Sard
dominaban y tienen muchos de sus miembros
en las fuerzas de seguridad del gobierno
provincial.
Efectivamente, los británicos tuvieron
que negociar con el ejército del
Madhi, la milicia del líder shiita,
para garantizar que el retiro de las tropas
piratas del palacio de Bassora – la
última base que ocupaban en el centro
de la ciudad – se produjera sin incidentes.
Acuerdos que también incluían
un intercambio de prisioneros. ¡De
esta forma solo pudieron retirarse los ingleses
de Irak!
«Hablamos con el JAM [Jaish al-Mahdi,
el nombre árabe del Ejercito del
Mahdi de Muqtada al Sadr] y otros grupos
de milicias en nuestra zona de operaciones
como parte de una estrategia de involucrarlos
políticamente que llevamos adelante
desde hace mucho tiempo The Guardian, 8/9/2007.
Los grupos de la milicia de Sard, agrega
la nota, “tiene claramente un interés
– y una influencia – sobre Bassora
y el resto de Iraq, y un rechazo neto a
realizar un dialogo con ellos no sería
en el mejor interés de Irak o el
de Bassora” (ídem.). Lo que
demuestra que los ingleses también
tienen un interés por salvar su propia
piel.
De los 45.000 soldados británicos
involucrados en la invasión original,
y en las cuatros provincias que entonces
estaban bajo su directo comando, solo quedan
5.000, enclaustrados detrás de los
muros de un aeropuerto. Se mantendrán
muy distantes de los acontecimientos cotidianos,
prometiendo salir solo “in extremis”,
algo que deberá ser muy “extremo”
para que osen volver a la ciudad de Bassora.
El hecho que se queden 5.000 soldados sólo
tiene una explicación, ahorrarle
a Washington el escándalo que hubiese
significado el abandono completo de Irak
de su más estrecho aliado.
La visita sorpresa de Bush: un aterrizaje
en la luna
Así lo describieron algunos comentaristas.
No se sabe si por la oscuridad en la que
se realizó o porque en Irak es mejor
caminar con pies de plomo (como los utilizados
por los astronautas) y evitar que un paso
en falso deje fuera de órbita a la
administración yanqui.
La verdad es que Bush tuvo que hacer referencia
a una reducción de tropas. ¿Por
qué? Porque el incremento de 35000
soldados destinados a Bagdad a principios
de este año fue un fracaso y la cifra
de soldados muertos se aproxima a los 4000.
También para aplacar los ánimos
de algunos miembros de su partido (Republicano)
que están vacilando y para tratar
de quedar un poco mejor parado en el Capitolio
(Congreso Yanqui). Pero el verdadero telón
de fondo es que la Casa Blanca está
entendiendo que su guerra en Irak es desesperadamente
impopular. El sábado 15/9 miles se
movilizaron en Washington pidiendo el fin
de la guerra. El optimismo del gobierno
yanqui no pasa por la ilusión de
una victoria sino de dar indicios de que
el final se aproxima. Es la única
formula que tienen para levantarse la moral.
Pareciera que supieran que planes ejecutar
para el futuro, pero en realidad solo avanzan
hacia lo desconocido.
“No
estamos venciendo”
Es que luego de la visita sorpresa de Bush
en Irak, el General al mando de las tropas
norteamericanas en Irak, el Gral. David
Petreaus, se presentó ante el congreso
para informar sobre la situación
iraquena. Antes de esa presentación
el experimentado ex diplomático norteamericano
John Brown envió una carta abierta
al General donde se refleja la crisis del
imperialismo. Estos son algunos de sus párrafos:
“General, no estamos ‘venciendo’
en Irak por una razón fundamental:
nuestro ejercito es una fuerza de ocupación.
Nosotros, americanos, somos extranjeros
en un país devastado que no ha pedido
nuestra ‘ayuda’. Y nuestra ocupación
es todavía menos sostenible porque
no estamos en grado de explicar de modo
convincente a los iraquíes porqué
invadimos su tierra en primer lugar y porqué
debemos todavía quedarnos. Por más
“insurgentes” que matamos, por
mas puertas que tiramos abajo a patadas
en los barrios oprimidos de Bagdad en busca
del “enemigo”, no logramos dar
seguridad (por no hablar de democracia)
a la población local porque no logramos
conquistar sus corazones y sus mentes por
el simple y brutal hecho de que somos ocupantes.”
“Cuando Ud. hablará delante
del Congreso, General, deje que yo le sugiera
que, en vez de prometer la ‘victoria’
en Iraq, podría imitar el pequeño
paso que dos de mis colegas del servicio
diplomático y yo hemos hecho en oposición
a la guerra de Bush: Ud. debería
anunciar la renuncia a su cargo, como un
ulterior esfuerzo para contribuir a poner
fin a una guerra ilegitima.”
“Esto – y no otras declaraciones
ambiguas que justifiquen la desventura destructiva
e inmoral del Presidente – es tal
vez lo mejor que Ud. como funcionario gubernamental
podría hacer por nuestro País
en este difícil periodo.”
“Simplemente, General, es tiempo de
terminar de mentir, y tiempo que Ud. abandone
las mentiras.”
http://www.commondreams.org/archive/2007/09/09/3713/
El imperialismo no sólo no está
venciendo, sufre lo más parecido
a una derrota. Por eso llamamos a mantener
y desarrollar la solidaridad con la clase
trabajadora y el pueblo iraquí que
están haciendo fallar los planes
yanquis, convirtiéndose en un factor
de crisis para la dominación del
imperialismo mundial.
Fabio
Marucci
Ver nota
El
codiciado petróleo
|