| El
codiciado petróleo
No parece sencillo pactar sobre el destino
de la tercera reserva mundial del petróleo.
Hace más de un año que no
hay acuerdo sobre una ley iraquí
del petróleo. La misma esta detenida
por los distintos intereses regionales,
sobre todo el Kurdo, que pretende más
autonomía para poder negociar los
contratos con las empresas extranjeras directamente
y una ley impulsada por el parlamento de
mayoría shiita que le da un carácter
más centralizador a la ley.
Con un plazo establecido el 31 de mayo,
no había ningún avance con
el cual las partes se pusieran de acuerdo.
Entre las presiones kurdas a manejar el
petróleo desde la región y
una mayor centralización desde Bagdad,
los funcionarios yanquis empezaron a presionar
para que salga al menos una ley.
«Querían absoluta y desesperadamente
cualquier cosa», dice uno de los participantes
que habla a condición de su anonimato,
non estando autorizado a hacer comentarios
públicos sobre los negociados. «La
ironía en esto está en el
hecho de que, lejos de perseguir su interés
en privatizar el sector petrolífero,
y echar mano en el petróleo iraquí...
los EEUU estaban empujando fuerte en tomar
el camino de menor resistencia, y empujar
a favor de una fuerte centralización
y participación del Estado Iraquí».
Washington Post, 5/9/2007
Mientras tanto una fuerte resistencia se
vino levantando a lo largo de estos meses
de crisis en la negociación por el
petróleo. “Estaba aumentando
una intensa hostilidad de parte de muchos
sectores – los sindicatos en la ciudad
portuaria de Bassora, rica en petróleo,
expertos de la industria de los hidrocarburos,
los políticos sunnitas, y aquellos
fieles al leader religioso shiita Muqtada
al-Sadr – según los cuales
la ley habría consentido a las compañías
extranjeras de llevarse la riqueza petrolera
de Irak. Un grupo de 419 académicos,
ingenieros, y expertos de la industria petrolera
iraquí firmaron una carta abierta
al parlamento afirmando que “está
claro que el gobierno está buscando
de poner en practica uno de los objetivos
de la ocupación americana».
El borrador sobre la ley de petróleo,
afirmaba la carta, «pone las bases
para un nuevo saqueo de la riqueza estratégica
del Iraq, y su liquidación de parte
de los extranjeros, apoyados por aquellos
que desean el poder en la región,
y de bandas de ladrones y de saqueadores».
Washington Post, 5/9/2007.
El diario Aliraqnews del 8 de setiembre
nos informa que los trabajadores se levantan
en Irak. “Subhi al Badri, presidente
del Iraqi Federation of Unión Councils
(...) ha dicho que la decisión de
bloquear las exportaciones de petróleo
en el único puerto del cual hoy sale
el petróleo iraquí al mundo
es una de las decisiones tomadas por los
trabajadores iraquíes en su encuentro
en la provincia de Bassora si el parlamento
aprueba la ley. Y expresó su confianza
en la capacidad de los trabajadores iraquenos
para lograr hacer fallar la ley sobre el
petróleo, que según él
volverá a llevar a Iraq a la época
de las sociedades monopolistas y le sacará
a los trabajadores los derechos obtenidos
a través de la inversión petrolera
nacional, es decir de la nacionalización
del sector petrolífero.”
http://www.aliraqnews.com/modules/news/print.php?storyid=245
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