| El
país que proponemos
Desde este espacio queremos hacer llegar
nuestras propuestas para construir un país
distinto. Luchamos por un país donde
se asegure la vida y el bienestar de todo
el pueblo, por encima de la ganancia de
unos pocos. Un país donde haya verdadera
libertad y democracia, justo e igualitario.
Un país que impulse la movilización
de los trabajadores y el pueblo, rumbo a
una sociedad socialista.
En un país como la Argentina, que
produce alimentos para 300 millones de personas,
no debería haber lugar para el hambre,
la marginalidad y la exclusión social,
mientras unas pocas empresas se enriquecen
a costa del trabajo ajeno. Por eso es prioritaria
la creación de empleo, junto a un
aumento generalizado de salarios al nivel
de la canasta familiar. Como también
el acceso a la salud, educación y
cultura de calidad para todos. Para garantizarlo
hay que reestatizar todos los servicios
públicos, bajo control de los trabajadores
y usuarios.
Los políticos del sistema hablan
de “nueva política” y
prometen reformas al sistema político
desde hace años, pero nunca cumplieron
porque todo el sistema está pensado
para que los viejos aparatos retengan el
poder, sea mediante el clientelismo o directamente
con fraude como mostró Córdoba.
Por eso es necesaria una reforma política
total, que socave el poder de los aparatos
políticos corruptos y lo traspase
al pueblo y sus organizaciones. Porque el
pueblo puede y debe decidir el rumbo a seguir
en los grandes temas: privatizadas, deuda
externa, obra pública, etc. Debe
haber mecanismos de control y decisión
popular para que los funcionarios sean elegidos
por voto popular y puedan ser revocables.
Hay que anular la jubilación de privilegio,
los funcionarios deben ganar el sueldo promedio
de un trabajador. Para llevar a cabo estas
medidas hace falta una Asamblea Constituyente
libre y soberana que reorganice al país
en base a estos puntos.
Otra prioridad debe ser el cuidado del medio
ambiente. Hoy, nuestros recursos naturales
son saqueados por empresas que se llevan
la plata afuera, generando más miseria.
Al mismo tiempo dejan un país arrasado
y graves problemas de contaminación
como en el caso de las napas de agua potable
y el cianuro utilizado en la minería
a cielo abierto. Los recursos naturales
son estratégicos para el desarrollo
del país, por eso no pueden quedar
en manos privadas que sólo buscan
el lucro. Es necesario que estos recursos
vuelvan al Estado, para poder hacer una
planificación racional de su explotación
y controlar cualquier contaminación
que puedan producir. Por eso estos recursos
deben estar controlados por los trabajadores
y organizaciones ambientalistas.
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