| Votá
Vilma Ripoll Héctor Bidonde
A
la salida de este número de Alternativa
Socialista faltarán 25 días
para las elecciones presidenciales. Y con
la campaña en la recta final la sensación
que domina en la sociedad es de apatía.
Mientras, desde el gobierno y sus encuestadores
tratan de instalar la idea de que Cristina
gana caminando y desde la oposición,
sobre todo desde la alianza de Carrió,
insisten con que llegarán a la segunda
vuelta. Como si se tratar de un partido
de fútbol o para estar a tono con
el deporte de más actualidad hoy,
el rugby, apuestan por el resultado. Pero
en la calle no hay ningún tipo de
entusiasmo. Los medios reproducen un lugar
común y sin decir a que se refieren
afirman: “es una campaña electoral
atípica”.
Es que es un momento de cambio. Tanto desde
el punto de vista del enorme desengaño
que importantes sectores de la población
tienen con los Kirchner como de la certeza
que los opositores de Cristina no ofrecen
una alternativa real. Y si bien Carrió
es vista y mostrada como una herramienta
para enfrentar al gobierno, lo es más
de manera negativa, por descarte frente
al vacío y la falta de atractivo
que representa el resto de los candidatos
tradicionales. Y simultáneamente
se sigue produciendo el derrumbe de los
viejos partidos. Centenares de listas, miles
de candidatos, lemas, colectoras y listas
espejo en provincias y municipios, muestran
a esta campaña electoral y harán
ver a las mismas elecciones del domingo
28 como una enorme feria de retazos.
Mientras tanto detrás
de esa fantasía la vida continúa.
Y los salarios no alcanzan. Los precios
se disparan y de la sorpresa del kilo de
papas a cuatro pesos se pasa al escándalo
de ocho pesos el kilo de tomates. Por supuesto
que no son los números que dice el
INDEC, los que, por otra parte, ya nadie
cree. Y el calvario cotidiano del transporte.
Y la violencia diaria de la inseguridad
pero sobre todo de la acumulación
de mal humor social que presagia tormentas.
En este clima se está cocinando una
elección que llevará a un
nuevo recambio presidencial del que nadie
espera que algo cambie.
Esta falsa democracia, donde cincuenta vivos
deciden por los destinos de todo un país
está quedando al desnudo y muestra
un rostro insípido y una inutilidad
olímpica para resolver los problemas
de la “gente” como gustan decir
los candidatos.
En el país que recauda 17.000 millones
de pesos en un mes, no hay plata para aumentarle
el salario a los maestros y ninguno de los
que dicen enfrentar al gobierno, ni Carrió,
ni Lavagna ni ninguno de los otros, proponen
un aumento salarial inmediato de emergencia.
Hablan de gobernabilidad y de calidad institucional.
Pero con eso no se come, no se educa ni
se cura la población.
Es cierto que es tiempo de
cambio y hay que animarse a cambiar de verdad.
Pero todo cambio significa ruptura con lo
viejo, sino es más de lo mismo. Por
eso nos dirigimos a los que quieren cambiar
y se inclinan a elegir a Carrió para
enfrentar al gobierno y a Cristina, es una
pena porque va a perder el voto. Porque
a Carrió no le alcanza para ganarle
a nadie y porque además, de ocurrir
la sorpresa de lograrlo, gobernará
para los mismos que hoy lo hace Kirchner.
Para cambiar de verdad hay que romper con
todos ellos. Con el gobierno y la oposición
trucha. Y empezar a construir algo nuevo.
Eso nuevo es posible que no surja con fuerza
de esta elección pero es la única
elección útil. Empezar a sembrar,
fortalecer una nueva alternativa, ponerla
en pie en todo el país. Forjar esa
herramienta que sea verdaderamente útil
para defender y pelear por la vida y el
bienestar de la población y no por
la ganancia de unos pocos. Ese es la enorme
oportunidad que presentan estas elecciones.
Empezar a construir y fortalecer algo verdaderamente
nuevo.
Y lo nuevo es la izquierda.
Una nueva izquierda encabezada por compañeros
a los que vos conoces, como nuestra candidata
a presidenta Vilma Ripoll una mujer trabajadora
y socialista. Que demostró desde
su lugar en la Legislatura que está
al servicio de las necesidades de los trabajadores
y los sectores populares. Lo mismo que los
compañeros Héctor Bidonde,
Carlos Tinnirello, Marcelo Parrilli y todos
los compañeros que integran las listas
del MST Nueva Izquierda.
Te pedimos el voto para ellos pero más
que eso. Te llamamos a que des la pelea
junto con nosotros para hacer crecer esta
alternativa. Te convocamos a pelear votos
entre tus vecinos, entre tus compañeros
de trabajo y estudio. Te convocamos a distribuir
las propuestas a la mayor cantidad de personas
posible. Te llamamos a que defiendas esos
votos junto a nosotros. Porque si querés
cambiar de verdad, no van las medias tintas.
Vamos juntos con Ripoll – Bidonde
para poner en pie una Nueva Izquierda y
empecemos a construir la alternativa que
necesitamos los trabajadores y el pueblo.
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