| ¿Por
qué votar? ¿Por qué
a Vilma?
Viene dominando en esta campaña electoral
la apatía. La mayoría de los
que van a votar el próximo 28, tengan
o no decidido a quien, piensan que nada
cambiará favorablemente en sus vidas
luego de la elección aún incluso
si ganara el candidato por quien piensan
votar. Nos presentamos en estas elecciones
como una alternativa real a esos políticos,
quien encabeza nuestras listas es Vilma
Ripoll. En estas líneas algunas reflexiones
de por qué votar y votar distinto
puede ser servir para transformar y mejorar
nuestra realidad.
Escribe
Agustín Vanella Consejero Superior
de la UBA. Candidato a Diputado Nacional.
Sin
dudas, lo que han hecho los políticos
y partidos del sistema desde el regreso
a la democracia tiene mucho que ver con
la falta de expectativas en la elección.
Traición, exclusión, desnutrición,
manipulación, corrupción,
prostitución (con el debido respeto
que nos merecen las meretrices), represión,
inflación, pesificación, dolari-zación,
extranjerización, bancarización,
llegando a la borocotización y la
tinellización (sin ningún
respeto por ellos dos) parecen ser la explicación
a esta despolitización que muestra
la falta de clima electoral.
Desde un punto de vista, la falta de credibilidad
y de generar entusiasmo de los políticos
del sistema es muy positivo, pero a la vez
hay que advertir que puede resultarles funcional
si el descrédito de ellos no se va
transformando en una construcción
de una verdadera alternativa. Esto es así
porque cuanto menor es la politización
de los jóvenes, los trabajadores
y del pueblo, mayor es la posibilidad de
manipular y de reciclarse de los políticos
de este sistema que han logrado que no se
discuta más de política, de
proyectos. Mientras tanto ellos discuten
de “equipos técnicos”
que están preparados para “gestionar”,
no se sabe qué ni para qué
y como nadie los interpela por cuáles
son sus proyectos y sus políticas,
mucho mejor…para ellos.
Parece entonces que a pesar de las desilusiones,
los fracasos, las traiciones, las entregas,
las agachadas, no queda otra que volver
a pensar y hablar de política. Pero
no de la de ellos, de la nuestra. Y en estas
elecciones también. Nosotros llevamos
encabezando nuestras listas a Vilma, sí
a Ripoll. Que distinto a ellos, ¿no?
Llevamos a una mujer que es un ejemplo de
los políticos que hacen falta. Que
tiene una reconocida trayectoria como dirigente
de los trabajadores de la sanidad, que se
enfrentó (y se enfrenta) a los dirigentes
sindicales vendidos, defendiendo los derechos
de sus compañeros. Que luego fue
diputada de la ciudad haciendo oír
la voz de los que nunca son escuchados por
los “políticos” en la
legislatura. Que después de ser diputada
volvió a su trabajo junto a sus compañeros,
a laburar como cualquiera de nosotros. Que
puede mostrar cuánto gana y cuánto
tiene, porque nunca se quedó con
nada. Que tiene un proyecto, que al igual
que ella es socialista. Porque puede volver
a ser diputada y vos sabés que es
consecuente. Hacer fuerte una alternativa
como la nuestra en estas elecciones, puede
servir para empezar a cambiar nuestra realidad.
Para que la apatía se transforme
en entusiasmo de las cosas van a cambiar.
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