| El
28 votá MST por una Nueva Izquierda
Con
la campaña presidencial el gobierno
está logrando que vivamos en un país
lleno de buenas noticias. Según el
INDEK intervenido por Kirchner y su mujer,
Cristina, la desocupación es la menor
en casi 20 años. Los precios de los
productos básicos se redujeron drásticamente
en la última semana y para colmo
de buenas noticias, los créditos
hipotecarios bajarán y todos los
habitantes de este bendito suelo podremos
acceder a la vivienda propia. Claro que
es una Argentina de papel de diario. Con
noticias inventadas desde la casa Rosada
y reproducidas por los medios serviles al
gobierno, que reciben, como si estuviera
cayendo del cielo, decenas o centenares
de millones en publicidad oficial que pagamos
todos los argentinos.
Pero el país real es otro. No existen
las verdulerías donde compran los
funcionarios. Cada vez el salario alcanza
menos, mientras que los desocupados reales
y los que trabajan apenas un par de horas
semanales se siguen contando por millones.
El país real es ese en el que el
5% más rico de la población
se embolsa el 25 % total del ingreso con
salarios que arrancan desde los 10.000 pesos
mensuales para arriba, mientras el 50 %
de la población continúa en
la pobreza. El país que vivimos los
trabajadores es aquel donde los alquileres
están por las nubes y las familias
se hacinan en espacios cada vez menores.
Donde el pueblo trabajador paga impuestos
mientras que los bancos están exentos
por las operaciones financieras. Y donde
los hospitales y escuelas se siguen cayendo.
Pero para la campaña no importa,
mientras no salga en los diarios. Kirchner
está terminando su mandato como lo
hizo durante estos cuatro años y
medio, mintiendo de manera descarada. Rodeado
de viejos y corruptos polítcos como
los intendentes del Gran Buenos Aires. Que
se haya empezado a ver el doble discurso
del kirchnerismo es lo que provoca el desgaste
del gobierno y el creciente mal humor social.
Mal humor que va a seguir el día
29 y lo hará en aumento. Ya que la
inflación continuará e intentarán
aumentar tarifas y congelar salarios, seguirán
sin resolverse problemas estructurales que
viven las familias trabajadoras y los que
más ganan querrán seguir aumentando
sus ganancias a costa del pueblo. Eso es
además, lo que les promete Cristina.
Pero la oposición tradicional tampoco
plantea una alternativa real. Carrió,
Lavagna, Rodríguez Saá, López
Murphy, etcétera, no tienen un proyecto
de ruptura radical con el actual modelo.
Se postulan para administrarlo sin proponer
ninguna medida de fondo a favor de los sectores
populares. Y también forman parte
de la vieja política. Alfonsín
acompaña a Lavagna, y Patricia Bullrich
y Enrique Olivera compañero de De
la Rúa van junto con Carrió.
Sin nombrar a Rodríguez Saá
que es escoltado por Menem.
La campaña de esta oposición
anémica y parte de lo viejo, se centra
en discutir con los encuestadores quién
va segundo y quién tercero, si habrá
o no segunda vuelta, si Cristina tiene el
39% o el 41%. Mientras tanto, cada uno de
ellos se corre todos los días un
poco más a la derecha para tratar
de agarrar un poco de los votos de ese sector
que está contra el gobierno y al
mismo tiempo tratan de mantener un discurso
progresista, hablando de inclusión
o redistribución del ingreso, para
pescar en sectores medios que ya no le creen
nada al Kirchnerismo. Pero las medidas concretas
de las que hablan, y en esto coinciden todos,
son por ejemplo, rebajar el impuesto a las
retenciones en vez de hablar de eliminar
el IVA que paga todo el pueblo. Por eso
todavía hoy, a apenas 10 días
de las elecciones, tienen más votos
los “indecisos” que los votos
por alguno de los dirigentes tradicionales
que se dicen opositores.
Por eso, si usted decidió que no
vota al matrimonio Kirchner porque Cristina
es la continuidad, no se deje engañar
por Carrió o Lavagna. Si lo hace
va a tirar a la basura su voto. No sólo
no le alcanzará para que pierda el
gobierno, sino que además perderá
la oportunidad de fortalecer una alternativa
de izquierda dispuesta a pelear junto a
usted. Su usted cree que en las banderas
peronistas que levanta Rodríguez
Saá, vea como gobierna San Luis como
un Patrón de Estancia, en un verdadero
feudo, donde se pasan el gobierno entre
los hermanos y sus amigos. Si bien comprendemos
a los compañeros que quieren castigar
al gobierno y para ello recurren a estas
variantes de la vieja política, los
llamamos a la reflexió. Recuerde
que así fue como se muchos votaron
a Menem para castigar al radicalismo y a
Alfonsín. O cuando votaron a De la
Rúa y la Alianza para castigar al
PJ. No sirvió para nada. Pero tampoco
sirven las medias tintas como la propuesta
de Pino Solanas que, más allá
de sus intenciones está repitiendo
el camino de la frustación que recorrió
el Frepaso. . Porque los problemas y las
peleas van a seguir el 29, lo llamamos a
reflexionar. Le proponemos que piense y
que se anime. Le pedimos que nos acompañe
con su voto, para fortalecer una alternativa
que luche por la vida y el bienestar del
pueblo y no la ganancia de unos pocos. Para
dar la pelea juntos para transformar esta
democracia para ricos en un sistema donde
las decisiones estén en manos del
pueblo y no de los políticos tradicionales
de carrera. Porque si usted vota por una
Nueva Izquierda estará ayudando a
construir una herramienta para defender
y recuperar nuestros recursos naturales
y a luchar por una verdadera integración
con los pueblos latinoamericanos. Porque
hay que poner otra país un país
donde cada uno aporte de acuerdo a sus capacidades
y recibe de acuerdo a sus necesidades. Por
eso le decimos que vote a los trabajadores,
a los socialistas de la Lista del MST -
Nueva Izquierda, vote la Fórmula
Vilma Ripoll presidenta y Héctor
Bidonde vicepresidente y dé la pelea
para meter diputados de izquierda.
Para estar más fuerte, para seguir
enfrentando lo que se viene, vote y defienda
el voto de una Nueva Izquierda.
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