Una
polémica con el PO: ¿cuál
es la mejor forma de defender la FUBA y
los Centros de Estudiantes?
En
el número anterior de Alternativa
Socialista publicamos un balance político
de las recientes elecciones de la UBA. Allí
analizamos que en estas elecciones, por
primera vez en los últimos años,
hubo un intento de debilitar y desplazar
a las conducciones de izquierda en los centros
de estudiantes y los consejos directivos,
orquestado desde el rectorado y con la anuencia
de todos los decanos y el gobierno nacional.
Y que este embate logró hacerle perder
consejeros a la izquierda en Ingeniería,
Sociales y Veterinaria, y en esta semana
que pasó, perder el centro de estudiantes
de Ingeniería.
Por eso propusimos hacer un balance objetivo
y reflexivo, para defender la enorme conquista
que significan la FUBA y los centros de
estudiantes dirigidos por la izquierda.
Y a la vez profundizar en las debilidades
para poder corregirlas, y ampliar la unidad,
la democracia y la participación
estudiantil, para enfrentar la ofensiva
de la derecha universitaria.
Lamentablemente, los compañeros del
PO, con quienes compartimos la conducción
de FUBA y de los centros de estudiantes
de Filo, Psicología y otros, nos
han respondido con un violento artículo
en su semanario “Prensa Obrera, Nº
1013”. Ya en su edición anterior,
PO había dedicado varios artículos
a las elecciones de la UBA con el mismo
sentido autoproclamatorio y sectario que
los caracteriza. “La derrota de
Ingeniería, importante, pero un accidente”,
era el título de una nota que se
negaba a buscar las causas políticas
y anunciaba un triunfo que no se dio, en
las elecciones de centro. “El
por que del furioso (y bienvenido) ataque
contra la UJS-PO” encabezaba un artículo
que era un monumento al autobombo, donde
quería mostrar al PO como una fuerza
de masas e imparable en la UBA. Y en el
reciente artículo contra el MST,
además de sus clásicas mentiras
y falseamiento de la realidad, nos llama
a “dejarnos de joder y defender la
unidad del bloque que dirige la FUBA”.
Para defender
la FUBA hay que abandonar el autobombo y
el sectarismo y ampliar la democracia y
la participación estudiantil
Desde la Juventud Socialista del MST valoramos
muy positivamente el proceso de unidad con
otras agrupaciones que nos permitió
haberle ganado a la Franja Morada y a la
Alianza el primer centro de estudiantes,
el de Filo, en el año 97. Y la unidad
que permitió acabar con la conducción
de Franja Morada al frente de la FUBA en
el 2001. Y el trabajo común con el
PO, la CEPA y otras corrientes con las que
conducimos la FUBA desde hace varios años.
Pero no podemos ser ciegos ni negar la realidad
de las enormes limitaciones y deficiencias
que hoy tienen la FUBA y los centros dirigidos
por la izquierda. De ninguna manera somos
“pesimistas”, ni “nos
ha llegado la hora del bajón”
como afirma la nota del PO.
Al contrario, somos profundamente optimistas,
vemos muy débil al bloque que intentan
armar desde el gobierno nacional y el rectorado,
porque son la juventud de partidos en descomposición
como el PJ y la UCR, y de un gobierno kirchnerista
que tras su doble discurso esconde nuevos
ataques a la educación pública
y al movimiento estudiantil. Y su única
fuerza proviene de las camarillas que hoy
gobiernan la Universidad, y de nuestras
debilidades. Y tampoco proponemos “cambiar
la política de la FUBA”
como afirma el PO.
Todo lo contrario, proponemos retomar la
política de unidad y participación
que nos hizo ganar la FUBA en el 2001 y
mantenerla hasta ahora. Y combatimos la
política de aislar la FUBA y sectarizarla,
alejándola de las necesidades del
movimiento estudiantil.
Por eso queremos llevar a los cursos y las
comisiones de todas las facultades y sedes
del CBC, un debate sobre cuál es
la mejor manera de enfrentar la política
de Hallú y el gobierno en la UBA.
Cuál es la mejor forma de defender
a la FUBA y a los centros que dirige la
izquierda. Y de avanzar unidos en las grandes
facultades para seguir ganando nuevos centros.
Y proponemos para eso terminar con las políticas
aparatistas y sectarias que aislan y debilitan
a las organizaciones gremiales de los estudiantes.
Terminar con la lógica de que los
centros son de las agrupaciones que ganan
la elección, y no de todos los estudiantes
y al servicio de sus necesidades. Acabar
con la destructiva política de que
el principal enemigo es la otra agrupación
de izquierda o agrupaciones independientes
y no las fuerzas que responden al rectorado
y al gobierno.
Y para hacer esto, hace falta ampliar la
unidad de todos los que enfrentamos al gobierno
nacional, a Hallú y a los decanos.
Ampliar la democracia y la participación
de todos los estudiantes en los centros
y en la FUBA. Hacer de nuestras organizaciones
gremiales verdaderos organismos representativos,
al servicio de las necesidades del movimiento
estudiantil y de sus luchas.
En la UBA está más planteado
que nunca avanzar en el proceso de democratización,
enfrentar la política de asfixia
presupuestaria, las modificaciones de los
planes de estudio para acreditar en la CONEAU,
las cambios para hacer el CBC aún
más restrictivo. Conseguir comedores
estudiantiles, becas, renta para los adhonorem
y materiales de estudio e investigación.
Para lograrlo necesitamos ampliar la democracia
y la participación estudiantil en
la FUBA y en los centros. Las agrupaciones
que hoy estamos en la conducción
de la Federación, tenemos esa responsabilidad.
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