| El
balance electoral de la izquierda y sus
perspectivas
Los
votos de los distintos sectores que nos
reclamamos de izquierda han sido aproximadamente
500 mil. Si comparáramos este resultado
con la elección presidencial del
2003 se podría decir que se produjo
un retroceso de 80 mil votos. Sin embargo,
si sumamos los votos obtenidos por Pino
Solanas que aunque no se considera de izquierda
fue visto como tal por la mayoría
de sus votantes, la cifra de votos asciende
a 800 mil. Lo que implica un crecimiento
importante en relación al 2003 y
ubica a esta elección a presidente
como la de más alta votación
a la izquierda desde 1983(1). Esto último
muestra que si bien no se ha producido un
giro a izquierda en franjas de masas, el
deterioro del gobierno en el último
año hizo que se ampliaran los sectores
que votan por propuestas de izquierda(2)
La fragmentación
nuevamente impidió que la izquierda
emerja como una alternativa
Lamentablemente,
la gran fragmentación y la dispersión
del voto en distintas formulas presidenciales,
nuevamente impidió que la izquierda,
con los 500 u 800 mil votos que obtuvo según
como se quiera contar, se transforme en
una clara alternativa política ante
el movimiento de masas. No lo logro Solanas,
pese a ser el más votado, ya que
no llego a superar la votación de
Izquierda Unida del 2003 y termino con un
1,6% a nivel nacional. Ni nosotros, que
salimos ubicados como la primera fuerza
de los sectores que claramente se reclaman
de izquierda, con un poco menos del 1% (ver
cuadro respectivo).
Existen condiciones objetivas que contrarrestan
un vuelco mayor del electorado hacia posiciones
de izquierda. El gobierno de Kirchner, pese
al gran deterioro sufrido el último
año, todavía conserva el apoyo
de importantes sectores populares, debido
a la recuperación económica
y el doble discurso desplegado en temas
muy sentidos por la población. Por
otra parte, las amplias franjas que terminaron
rompiendo, todavía mantienen muchas
confusiones políticas, que es lo
que explica que vean como alternativas útiles
para castigar al gobierno a Carrio, Lavagña,
Rodríguez Saa o en su momento a Macri
en Capital.
Sin embargo, si la izquierda todavía
no logra ser visualizada como una alternativa
y opción real de gobierno, pese a
la gran crisis no resuelta del régimen
y los viejos partidos que se sigue desarrollando
desde el 2001. Y al rol que viene jugando
en infinidad de procesos de lucha y organización
de los trabajadores y el pueblo. Centralmente
tiene que ver con la incapacidad, tanto
de la izquierda como de los sectores del
campo nacional y popular que defienden puntos
programaticos progresivos como Pino Solanas,
para construir una alternativa política
fuerte, unitaria, de confluencia, sólida
programaticamente y superadora de todas
las que se i ntentaron construir sin éxito
en el pasado.
Hace falta
más unidad pero alrededor de un
nuevo proyecto superador
Es tan fuerte el reclamo de unidad entre
los que simpatizan con la izquierda que
en mayor o menor medida cada sector de la
izquierda intenta aparecer como unitario
y demostrar que no se pudo concretar por
culpa del resto. La realidad es que existen
profundas diferencias de proyectos y es
esto lo que viene impidiendo que la unidad
se concrete.
Un sector de la izquierda es profundamente
sectaria y teoriza sobre la necesidad de
hacer centro en la diferenciación
con el resto de la izquierda y todo luchador
que no coincida en un 100% con sus planteos.
El referente de este sector es el Partido
Obrero (ver nota), aunque tiene otras expresiones
en grupos menores. Todos han escrito infinidad
de artículos explicando porque están
en contra de unirse con nosotros y repudiando
toda posibilidad de acercamiento con Solanas
(3). La nota de color de estas elecciones
fue la presentación de un supuesto
Frente de Izquierda entre varios de los
grupos más pequeños, sectarios
y divisionistas que se conozca, quienes
tuvieron como eje de su campaña atacar
al resto de la izquierda. Además
se encargaron de aclarar que al otro día
de las elecciones el frente se disolvía.
Tan sectarios son estos compañeros
que sacaron sus porcentajes más altos
de votos en lugares donde ni ellos (ni el
resto de la izquierda) tienen militantes
y por lo tanto nadie los conoce, como Formosa
y Misiones y porcentajes menores en aquellos
lugares donde tienen el grueso de sus militantes,
más campaña hicieron y son
conocidos por los luchadores: Capital, Neuquen,
Córdoba y Buenos Aires.
Con estas organizaciones, de no mediar un
cambio radical que es poco probable que
suceda, es casi imposible confluir en un
proyecto común, aunque más
no sea en el plano electoral. Ya que no
han sacado una sola conclusión de
los problemas que recorren a la izquierda
y ni se plantean la necesidad de un rearme
político y organizativo para disputar
franjas de masas. Tarea que solo se podrá
alcanzar si los socialistas revolucionarios
somos capaces de confluir con aquellos sectores
que más o menos confusamente rompen
por izquierda con el gobierno y los partidos
del régimen. En estas condiciones
la unidad sin contenido solo provocaría
más retroceso y electoralmente menos
votos de los que cada uno saca por separado,
como le viene sucediendo a algunos grupos.
Estamos convencidos que los proyectos sectarios
no tienen futuro. La mala ubicación
alcanzada por estos sectores en las elecciones,
pese al esfuerzo que han puesto por lograr
ubicarse como los referentes de la izquierda,
es solamente otra demostración que
de seguir por este rumbo solamente cosecharan
fracasos.
Otro sector de la izquierda se ha hecho
cada vez más oportunista. Integrándose
directamente al gobierno como Libres del
Sur. O quedándose a medio camino,
como el PC, quien no tuvo empacho en romper
Izquierda Unida para intentar, según
ellos, salir de la marginalidad y construir
una herramienta más amplia y termino
en las últimas elecciones casi último
en la tabla de posiciones (ver nota).
El proyecto
de Pino Solanas y sectores de la CTA
Lo nuevo que mostró el panorama electoral
ha sido la reaparición de un sector
que viene de romper políticamente
con el gobierno y defiende un programa nacional
y popular, encabezado por Pino Solanas (ver
nota). Reivindicamos completamente haber
tenido una política para intentar
concretar una confluencia electoral con
estos compañeros ya que de haberse
logrado podría haber significado
un punto de inflexión y permitido
que emergiera con fuerza una nueva alternativa
política en el país. Como
así también reivindicamos
no haber cedido a los planteos tendientes
a que para alcanzar la unidad nos diluyéramos
detrás de un proyecto que tiene muchas
similitudes con el que ellos mismos fundaron
hacer varios años y que dio origen
primero al Frente del Sur y posteriormente
al Frepaso. Lamentablemente los compañeros
tampoco han sacado ninguna conclusión
de esos fracasos. Lo realmente novedoso
y altamente progresivo hubiera sido una
verdadera confluencia, que para ser real
tenía que verse reflejada tanto a
nivel programatico, como en el perfil y
las candidaturas.
Hace falta
poner en pie una Nueva Izquierda
Pese a todos estos problemas, somos profundamente
optimistas. Más allá de los
resultados creemos que hemos comenzado a
sembrar en importantes sectores la necesidad
de un nuevo proyecto de izquierda. Lo que
mas temprano que tarde terminara dando sus
frutos. Pese a todas las diferencias con
los distintos proyectos que están
en danza seguiremos intentando avanzar en
más unidad, siempre y cuando la misma
vaya acompañada de una comprensión
común de lo que la realidad de nuestro
país necesita. Pero al mismo tiempo
seguiremos construyendo nuestro propio proyecto
de manera independiente ya que el camino
que hemos iniciado desde el MST en confluencia
con otros sectores para poner en pie una
Nueva Izquierda, tiene para nosotros una
importancia estratégica. Haber salido
primeros entre los que nos seguimos reivindicando
de izquierda, pese a la débil votación
de todas y cada una de nuestras listas,
es un pequeño pero importante aliciente
que nos da fuerza para seguir adelante.

(1) Ver datos en la página web del
Ministerio del Interior: http://www.mininterior.gov.ar/elecciones/
(2) Todas las comparaciones son en relación
a las anteriores elecciones presidenciales
donde históricamente el caudal de
votos a la izquierda ha sido menor que el
que obtiene en las elecciones donde solo
se eligen cargos legislativos.
(3) Los que más han escrito contra
la unidad con nosotros han sido el PO, el
PTS y el MAS.
Alejandro
Córdoba
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(PH-PC): Un frustrado debut electoral
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