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Carrió y la Coalición Cívica

¿Una nueva oposición nacional?

Carrió logró un buen resultado ubicándose en el segundo lugar, lejos, de todas formas, de llegar al ballotage que pronosticó durante toda la campaña, quedando a 20 puntos de Cristina. Desde entonces los medios y la propia Carrió han venido insistiendo en que Lilita se convirtió en la nueva líder de oposición nacional. ¿Es esto así?

Las razones del voto a Carrió

Carrió obtuvo poco más de 4 millones de votos en todo el país, concentrado principalmente en los centros urbanos más importantes, lo que refleja que allí es donde más avanzó el proceso de desgaste y ruptura con el kirchnerismo. El caudal de votos que logró refleja un voto útil de amplios sectores, con la esperanza de que llegue al ballottage y pueda enfrentar a Cristina en la segunda vuelta. Millones utilizaron el voto a Carrió para pegarle al gobierno, de la misma manera que hace unos meses utilizaron el voto a Macri en Capital Federal, a Binner en Santa Fe y al ARI en Tierra del Fuego. No son votos de confianza y apoyo a sus proyectos, no son votos entusiasmados con las propuestas que votan. Es un voto castigo a los que rompieron con el gobierno desengañados de su doble discurso.
El resultado electoral de la Coalición Cívica también se apoyó en la confusión que Carrió logró sembrar sobre parte importante del electorado que la ve como una referente de centroizquierda, que todavía recuerda las denuncias contra la corrupción que hacía públicamente. A esto ayudó el apoyo explícito del Partido Socialista y Hermes Binner, que venía de ganar la gobernación de Santa Fe. Carrió logró aglutinar en el seno de su Coalición a sectores de centroizquierda y centroderecha, con guiños políticos a esos sectores, con candidaturas y mediante declaraciones públicas.

La Coalición Cívica como proyecto


Pero precisamente ese rejunte de fuerzas de distintos espectros ideológicos es lo que no augura un buen futuro a la Coalición Cívica como proyecto de recambio del régimen. Ya Carrió se vio bastante complicada para conformar a todos en un delicado juego de declaraciones públicas, en el que combinaba declaraciones a primera vista contradictorias. Como ejemplo alcanza con intentar precisar la posición de la CC frente a los procesos abiertos a los genocidas. En la semana de la condena a Von Wernich, y con sólo unos días de diferencia entre sí, Carrió declaró que “hay que dejar de humillar a los militares” y “está bien que sigan los juicios”
La razón de este rejunte de centroizquierda y centroderecha está en la necesidad de Carrió de ampliar su base electoral para disputarle al kirchnerismo. Pero al no tener ningún sustento sólido más allá de, precisamente, la disputa contra el oficialismo, es probable que no prospere el intento de construir una fuerza de oposición estratégica.
Esta verdadera ensalada ideológica, sin ningún sustento sólido más que disputarle algún espacio de poder al kirchne-rismo, será, probablemente, una razón importante por la cual Carrió y su Coalición Cívica no logre construir una oposición estratégica seria, y termine diluyéndose.

Hace falta una verdadera oposición

Desde estas páginas anunciamos en varias oportunidades que votar a Carrió era perder el voto, por un lado porque no lograría llegar a la segunda vuelta, pero también porque no encarnaba un verdadero proyecto de cambio.
Por eso, si usted es uno de los millones que votó a Carrió pensando en enfrentar a Cristina, lo invitamos a acompañarnos en la tarea de construir una oposición consecuente y estratégica a todos los candidatos de la vieja política. Para que en la próxima elección no haga falta utilizar el voto útil, y poder tener una alternativa opositora desde la izquierda que pueda disputarle a los candidatos del sistema.

Juan Pablo Correa

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