| El
desafío de seguir avanzando
Terminada la elección presidencial,
es momento de balancear y sacar conclusiones
para seguir adelante. Los resultados corroboran
las tendencias políticas generales
que veníamos definiendo. Cristina
ganó, pero se confirma el desgaste
del oficialismo y el suyo no será
un gobierno fuerte. Carrió queda
como cabeza de una “oposición”
que tampoco sale fortalecida y la derecha
cayó. Nosotros, sin existir un giro
a izquierda ni una alternativa de masas,
conseguimos instalar nuestra propuesta y
con resultados modestos ser la primera fuerza
de la izquierda. Un logro previo fue que
nuestra compañera Patricia Walsh
salió diputada de la Ciudad de Buenos
Aires. Todo lo que hemos sembrado en este
año nos permite fortalecer al MST
y la Nueva Izquierda para encarar lo que
se viene.
Escribe
Vilma Ripoll, dirigente del MST-Nueva Izquierda
La
bronca popular con el gobierno de los Kirchner
tuvo varias expresiones el 28. Votó
menos gente, Cristina perdió en las
grandes ciudades y cayeron algunos intendentes
bonaerenses “históricos”.
En un momento temieron no llegar al 40%
y apelaron al robo de boletas de la oposición,
sobre todo en el Gran Buenos Aires. Con
fuerte rechazo en la clase media y amplios
sectores de trabajadores, teniendo que aplicar
tarifazos y topes salariales en medio de
una inflación que llegó para
quedarse, Cristina no tendrá el campo
orégano.
Anticipamos que no habría ballotage
y así fue. Además de dividida,
la llamada oposición en esencia comparte
el mismo modelo económico capitalista
de los Kirchner. Esto incluye a Carrió,
que queda como segunda fuerza pero entre
cuyos votos hay mucho de castigo contra
Cristina. La derecha sale lisa y llanamente
derrotada.
Una mención al tema candidatas. Si
bien las mujeres venimos ocupando mayores
espacios, incluso en candidaturas, la clave
está en qué política
se defiende. Por eso, como va a gobernar
para los grandes empresarios, Cristina será
igual que Kirchner o peor. Y como Carrió,
tampoco moverá un dedo por los derechos
de las mujeres.
Una política
para disputar mejor
Dijimos que el descontento hacia el gobierno
y la similitud de la oposición dejaban
un espacio. Sin embargo, no se daba un giro
político a izquierda ni existía
una alternativa de peso por izquierda. Para
superar esta última dificultad y
dar mejor la batalla electoral le planteamos
un frente a las otras fuerzas de izquierda
y a Solanas-Lozano, pero unos y otros se
negaron. Por otra parte, con Patricia Walsh
volcada a acompañar a su hija en
la pelea contra una dura enfermedad, esta
fue mi primera campaña como candidata
a presidente.
Creo que un primer éxito es haber
instalado en forma amplia el proyecto de
país distinto que pretende el MST-Nueva
Izquierda. Con miles de volantes y carteles,
y en los medios, propusimos un modelo económico
para asegurar el bienestar y la vida del
pueblo y no la ganancia de unos pocos, y
un modelo político de plena participación
y control popular, en la perspectiva del
socialismo. Enfrentamos a Cristina, Carrió
y demás candidatos del sistema, y
planteamos cambios de fondo, como reestatizar
las privatizadas y el petróleo, anular
el IVA a la canasta familiar y desmantelar
el aparato represivo.
Con cifras modestas, primeros de la izquierda
Para esta elección logramos presentar
listas de diputados en 16 provincias y este
año sumamos cinco nuevas personerías:
Santa Cruz, Chubut, Catamarca, Tucuman y
Neuquen. Nos ayudaron compañeros
de Corrientes y de Formosa, provincias donde
no teníamos presencia partidaria.
Presentamos listas en 80 municipios bonaerenses,
abrimos nuevos trabajos en ciudades como
Bolívar, Nueve de Julio, San Pedro,
Tres Arroyos, Trenque Lauquen, La Costa
y Necochea, y fortalecimos ya existentes.
No extendimos a nuevas localidades en varias
provincias del interior. Las listas incluyeron
a referentes de los principales procesos
de luchas, como el subte, docentes, ferroviarios,
la salud, asambleas vecinales y ambientales,
jóvenes estudiantes y compañeros
del Teresa Vive y otras organizaciones sociales
con las cuales hemos empalmado.
Con base en la estructura del MST, las listas
y la campaña expresaron a la Nueva
Izquierda. Junto a compañeros independientes,
como Cacho Bidonde y Marcelo Parrilli, tuvimos
candidatos de la UTD (Unión de Trabajadores
por la Dignidad), UTL (Unión de Trabajadores
en Lucha) y Círculo Socialista, RUP
(Resistencia y Unidad Popular), Orientación
Socialista, Praxis, Izquierda de los Trabajadores
y Movimiento por un Pueblo Libre. También
avanzamos en la unidad con el diputado nacional
Carlos Tinnirello y su grupo RedES (Red
de Encuentro Social) quien fue candidato
a gobernador bonaerense.
La campaña fue muy corta e intensa,
con poco recurso económico y mucho
pulmón. Pese a la presión
del “voto útil” a Carrió
y el robo de boletas, en el escrutinio definitivo
tendremos acreditados unos 155.000 votos
a presidente y 180.000 contando los cortes
a diputados. Es casi el 1% promedio nacional,
más del 1,5 en el Gran Buenos Aires
y el 2 a diputados en Capital. El 2% a diputados
en Santa Cruz y el 3% en Río Gallegos.
En Palpalá, Jujuy, llegamos a un
4%. Un 8 % a intendente en Azul, Buenos
Aires. Y un 8 a presidente en mi pueblo
natal, Firmat, Santa Fe. Con estas modestas
cifras, y aunque desde 1995 no nos presentábamos
como MST, salimos primeros en la izquierda.
Esta ubicación no es menor, porque
además de quienes nos votaron el
28 muchos otros nos expresaron su reconocimiento
y su respeto, para quienes quedamos como
una referencia a futuro.
A partir de
lo sembrado, avanzar para lo que se viene
Estamos cerrando un año de fuerte
signo electoral y político. Donde
ademas de la eleccion presidencial participamos
de varias elecciones provinciales adelantadas
y tuvimos un éxito importante en
Capital donde con el 4% de los votos elegimos
diputada a nuestra compañera Patricia
Waslh. No por eso dejamos de participar
en las luchas, en especial la rebelión
docente cuyos hitos fueron Neuquén,
Salta y Santa Cruz. En esta última
provincia, donde iniciamos el trabajo a
partir del conflicto en Las Heras, avanzamos
en una presencia sostenida. Jugamos un rol
destacado en la formación y el éxito
de la Lista Lila de CTERA. También
intervinimos en las luchas del subte y de
la salud pública, en Gualeguaychú,
el Encuentro Nacional de Mujeres y las elecciones
universitarias.
Con la participación en esos procesos
e infinidad de luchas, más las campañas
electorales provinciales y nacional, hemos
abierto un diálogo y desarrollado
una relación de confianza política
con muchos compañeros y compañeras
en todo el país. A todos ellos les
propongo que entren al MST o que sigamos
trabajando juntos en la Nueva Izquierda.
Es necesario extender y fortalecer la organización
en cada provincia, barrio y lugar de trabajo
o estudio. Porque con Cristina vendrán
nuevos y mayores conflictos sociales y políticos,
y allí tenemos entonces el desafío
de seguir avanzando.
Ver
notas
Desde
el MST nuestro reconocimiento a la militancia
y al pueblo de Santa Cruz
El
fraude un recurso cada vez más común
Como
diputada de la Ciudad de Buenos Aires
El 10 de diciembre asume Patricia Walsh
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