| "Estamos
muy firmes con lo que estamos haciendo"
Desde
hace semanas los trabajadores del Casino
siguen firmes en la lucha. Acampando frente
a las tres entradas del complejo, realizando
asambleas, movilizaciones y múltiples
actividades, pelean por la reincorporación
de 60 compañeros, luchadores de primera
línea. La patronal, asociada con
amigos del gobierno y con la burocracia
cómplice, intenta debilitar y descabezar
al combativo cuerpo de delegados. Tenemos
que redoblar la solidaridad, fortaleciendo
el fondo de huelga y apoyando todas las
actividades resueltas por los trabajadores.
A continuación transcribimos partes
de la conversación con dos de sus
dirigentes.
¿Cómo
arrancó el conflicto?
Gastón Platkowski:
El hecho del 9 de noviembre ocurre cuando
los trabajadores de los distintos sectores
del Casino estamos reunidos en una asamblea.
Veníamos discutiendo con la empresa
en el marco de una negociación por
reducción de jornada. Antes de exigir
esto realizamos una investigación
que se hizo por medio de una encuesta llevada
adelante por la comisión de salud
del cuerpo de delegados en la que fueron
consultados más de 1100 compañeros.
Esto reflejó una serie de datos.
Fue un relevamiento muy importante que apunta
a mostrar la realidad de las problemáticas
en la salud de todos los trabajadores a
raíz de nuestra actividad en el Casino.
En ese marco, veníamos llevando a
cabo una serie de audiencias. Ese día,
el 9, habíamos tenido una audiencia
con la patronal en donde se dieron distintos
argumentos. La patronal nos decía
que la reducción de jornada no es
viable y nosotros la sosteníamos
desde nuestra realidad. Ahí apareció
la patota.
L.B.: En retrospección,
creo que apareció con el objetivo
que tuvieron siempre que es el de destruir
la organización que logramos. Un
ataque directo al cuerpo de delegados y
al convenio que tiene bastantes conquistas
que se lograron con la lucha de todos los
compañeros. Obviamente, se manipula
toda la situación para utilizar a
los medios masivos de comunicación
para hacer ver que sólo hay un enfrentamiento
entre patotas. La patota fue una sola que
es la que pegó a los trabajadores.
La consecuencia directa, de esto fue una
sola y la empresa lo aprovechó para
echarnos e intentar romper todo lo que venimos
logrando.
¿Cuál es la situación
actual frente a la patronal y el sindicato?
G.P.: Tuvimos dos reuniones
en el Ministerio de Trabajo por este conflicto.
La relación con el sindicato es una
incomunicación permanente. O sea,
la comunicación real que debería
tener un sindicato, nosotros no la tenemos.
Pero bueno, llevado a la lógica de
que es un sindicato burócrata, un
sindicato que no respeta los mandatos de
base, entendemos que es una situación
normal. De todos modos debería ser
de otra forma.
Leonardo Bonanni: La situación
con el sindicato es que ellos no se hacen
cargo del conflicto. Ellos solicitan al
Ministerio la reincorporación de
todos los trabajadores despedidos, solicitan
también una conciliación obligatoria
pero no se hacen cargo de la medida que
está acá en la puerta. Es
sumamente contradictorio.
G.P.: El sindicato le hace
el juego a la empresa en cuanto a darle
todas las excusas o las herramientas posibles
para alargar la medida. El sindicato apuesta
a que los despidos pasen, porque sabe que
si no nos quiebra ahora el año que
viene no puede ganar la conducción
del sindicato nacional. Hay elecciones para
la mesa a partir del 2009 para integrar
la comisión del sindicato y esta
en juego eso.
L.B.: El sindicato debería
estar al frente de los conflictos pero sólo
estamos los trabajadores.
De todas maneras el sindicato nunca acompañó
una medida que tomamos nosotros. Lo que
pasa es que con la gravedad de este conflicto,
donde hay despedidos, donde está
en juego la estabilidad laboral y los puestos
de trabajo de muchos compañeros hemos
generado una presión para que estos
tipos, aunque no estén al frente,
declaren lo que nosotros queremos que declaren
y que acompañen, aunque sea formalmente,
como tienen que acompañar por las
cuestiones de legalidad
G.P.: Entre la falta de
compromiso del sindicato y la mirada pasiva
del Ministerio de Trabajo apuestan a un
juego de desgaste del conflicto para tratar
de quebrarnos de distintas maneras. No sólo
el desgaste a través del paso del
tiempo sino con una guerra psicológica
contra los compañeros en donde todos
los días hay nuevos rumores o trascendidos,
cartas documentos que intiman, otras que
no intiman, dichos que mañana echan
a 100 y que pasan los días y no echan
a nadie. Ahora se está haciendo correr
el rumor de que van a reprimir el jueves
y que nos sacan de acá a palazos.
Buscan romper con nuestra fortaleza por
que la medida es muy contundente.
¿Qué pasaría hoy con
el dictado de una conciliación obligatoria?
G.P.: Si el Ministerio
dictara una, de la única forma en
la que nosotros podríamos acatarla
es con todos los compañeros adentro.
Ellos proponen una conciliación estrecha,
como herramienta para la patronal, con 20
adentro y 40 afuera, la posición
que tenemos es que no se puede acatar en
esos términos.
L.B.: No podemos volver
a trabajar si hay compañeros afuera,
sobre todo teniendo en cuenta la ansiedad
y la incertidumbre de ellos que ven que
pasan los días y no hay novedades
del Ministerio.
¿Como sigue esta pelea?
G.P.: Tenemos que sostener,
día tras día, la moral de
los compañeros. Debemos sostener
la fortaleza de la medida. Todos están
preocupados porque es una medida contundente.
Hay que seguir con acciones a nivel político
para comenzar a torcer la voluntad de la
empresa a favor nuestro. Estas acciones
pueden ir desde la marcha del martes (27/11)
o los pronunciamientos que consigamos o
acciones para presionar al sindicato y la
empresa. Estamos muy convencidos, muy firmes
por lo que estamos haciendo.
Para el martes estamos preparando una marcha,
un cortejo fúnebre, hasta el Ministerio.
La marcha fúnebre era una de nuestras
tácticas o campañas por el
tema de salud que nosotros veníamos
reclamando y que se desvirtuó con
la patoteada. La gente mirando el cortejo
entendía que no era tan descabellado
pelear por mejores condiciones de trabajo.
Ya la hicimos dos veces, vamos a ver como
nos va este martes.
¿Cuáles creen que
van a ser los puntos de inflexión
en todo lo que viene?
G.P.:
Creo que un punto de inflexión o
el día 0, desde el punto de vista
de la medida, va a ser el día de
cobro. Ahí vamos a ver qué
pasa porque creo que puede haber compañeros
muy perjudicados. La plata no le sobra a
nadie. Por eso tenemos que mantener la moral
alta. Los compañeros están
bien, pero obviamente hay ansiedad y eso
es lógico. Por eso el domingo fue
casi una jornada familiar, para estar contenidos.
Además sabemos que es lo que se siente
cuando no llega la plata a su casa, para
evitar todo esto vamos a sacar rifas de
20$ para ayudar a los compañeros
más comprometidos económicamente
y que no nos falte nada. El destino de la
plata obviamente se va a discutir en asamblea.
Si están mal, haremos comida para
todos los familiares.
Segundo, hay que ver qué pasaría
con el dictado de una conciliación
trucha. Ahí tendríamos que
evaluar el tema de la legalidad de la medida
y esas cuestiones. Nosotros tenemos recursos
para impugnar una conciliación en
esos términos que están basados
en la relación de fuerzas porque
la ley no prevé este tipo de conciliaciones.
De todas formas, eso lo vamos a tener que
discutir entre todos explicando claramente
todos los puntos.
La solidaridad de muchos sectores
se siente en el Casino…
L.B.: En el conflicto anterior,
en el que estuvimos 40 días, ganamos
no sólo por la fortaleza nuestra
sino por una gran red de organizaciones
y trabajadores que nos apoyaron. Nosotros
sabemos eso. El hecho de este conflicto
es que la patota se maneja con total impunidad
y se la protege. Salimos nosotros en la
tele como los agresivos pero casi matan
compañeros. Nosotros nos defendimos.
Ellos salieron al lado de la prefectura
pero antes sacaron armas blancas. Acá
no se discute, un vidrio roto, se discute
que la patota puede intervenir cuando hay
un conflicto para pegarles a los trabajadores
que hacen asambleas.
La empresa dijo primero dijo que habíamos
roto todo, después que éramos
una organización delictiva y al final
que reclamábamos por encima de las
condiciones normales de trabajo y difamaron
hasta en lo que ganábamos o que era
un problema de dos gremios. Han intentado
desvirtuar estos despidos. La patronal no
quiere que otros Casinos salgan a reclamar
por un convenio como un nuestro, por eso
nos ataca y ataca al cuerpo de delegados
e intenta desmoralizarnos.
G.P.: Creo que lo que nos
esta pasando a nosotros tiene que servir
para que todos los trabajadores vean como
actúa la patronal, para que todos
vean cómo utilizan a los medios de
comunicación para que la opinión
pública no nos apoye. Es importante
el poder de la organización obrera
y el apoyo de todos los sectores. Creo que
cuando pase esto va a ser necesario sacar
conclusiones para no repetir errores. Aprender
como contestar las cartas documentos o los
llamados que se les hacen a los trabajadores
para quebrar la moral.
¿Cómo vienen organizándose?
L.B.: Nuestra metodología
se basa en la asamblea. El cuerpo de delegados,
por ahí ahora tiene un marco de responsabilidad
un poco más fuerte. Pero lo que dice
la asamblea se respeta a rajatabla. Nosotros
tuvimos una experiencia importante, la semana
pasada en la que nos reunimos con todos
los partidos políticos y las organizaciones
de trabajadores que nos están apoyando
para ver como seguimos y buscar una salida.
Fue una experiencia importante a la que
habría que darle continuidad y muestra
la capacidad para coordinar a la hora de
fortalecer la pelea. Podemos tener diferencias
en la letra chica pero a la hora de salir
a luchar estamos todos juntos.
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