| "O
entramos todos, o no entra nadie"
Alternativa
Socialista habló con varios protagonistas
del conflicto del Casino de Puerto Madero.
El día martes 11, unas horas antes
que se reavivara la lucha producto de la
decisión de la patronal de prohibir
la entrada a un grupo de trabajadores, hablamos
con Natalia, Cecilia, Fernando, Lanchita,
Luigi, Cristian, Walter y Cristina, del
grupo de Slot del Casino. Reproducimos extractos
de esa charla.
¿Cuál es la situación
del conflicto?
Parece que un fiscal dejó pasar un
amparo de la empresa y los seis sindicatos
para que no dejen pasar a 120 personas.
Entre esos 120 están los despedidos
y el cuerpo de delegados. Así que
hoy prefectura tiene orden de no dejar pasar
a nadie. De todas formas, hoy a las 12 de
la noche comienza la conciliatoria y la
empresa pidió que entre el turno
1 a las seis de la mañana. Pero ayer,
en asamblea, votamos que para no darles
tiempo a que ellos puedan romper la conciliación
obligatoria, vamos a presentarnos a las
12 todos. Así demostramos que nosotros
queremos trabajar y en caso que la empresa
se niegue pasaría a estar en la ilegalidad.
Nosotros queremos trabajar y recuperar nuestros
puestos de trabajo, obviamente con todos
los despedidos adentro.
Vale aclarar que entre los seis sindicatos
que presentaron el amparo está el
que nos representa a nosotros, que es ALEARA,
y el sindicato de los marítimos,
que es contra el que venimos arrastrando
esta lucha desde hace meses. Ahora están
juntos, y demuestra la mentira de que esto
es sólo una pelea intersindical.
Esta es una pelea para destituir a los delegados
principalmente, y después a toda
la gente que está atrás haciendo
cosas para que realmente tengamos lo que
exigimos, o sea una reducción de
jornada, descansos que nos corresponden…
¿Tuvieron algún dialogo con
la empresa?
No, la empresa solamente se sentó
a hablar en el ministerio de Trabajo. Pero
no con los delegados. No firmó la
conciliatoria. Hubo una reunión entre
empresa, ministerio y ALEARA donde no estaban
los delegados. Luego, cuando ellos ya habían
arreglado, subieron los delegados.
Lo que se peleó y consiguió,
con la ayuda de los diputados y legisladores
que estaban presentes, es esta conciliación
entrando todos juntos. Eso es lo que esperábamos.
Logramos lo que queríamos y estamos
dispuestos a entrar a trabajar normalmente.
Sabemos que esta empresa tiene un aparato
político atrás y se espera
cualquier cosa de ellos. La impunidad la
tienen, ahora el tema es que la gente siga
convencida que hasta que no entra el último
compañero, no entra nadie…
¿Cómo ven al resto
de los trabajadores?
La empresa manipuló mucho. No hay
que olvidarse que hace tres meses tuvimos
otro conflicto. Juegan al desgaste. La empresa
intentó presionar por todos lados,
ya sea con telegramas, llamadas, premios.
Logró reducir un porcentaje de la
gente que adhería a las medidas.
De todas formas la mayoría no entró
a trabajar y creo que hasta que no entre
el último compañero no se
va a mover. A pesar de todo, la gente está
fuerte.
Es rescatable que todos los compañeros,
después de la represión, entendieron
que no teníamos que tener miedo.
Después de eso fuimos más
en el ministerio. Compañeros que
estaban trabajando vieron la represión
y bajaron. Es común que te digan
que hasta que no entra el último
no entran. No hay dudas y esa es la mentalidad
de la gente, la empresa lo sabe y es lo
que quieren destruir. Hicieron una maniobra
de más telegramas y despidos que
a futuro se puedan negociar. Ellos dicen
que no están dispuestos a negociar
con los violentos, quieren hacerles creer
a todos que a los echados por abandono de
trabajo los reincorporan, pero a los bándalos
no. Tiene que quedar claro que nosotros
no hicimos más que defendernos de
la represión de la prefectura, acá
no hay bándalos.
Desde la primera marcha lo que se estuvo
pidiendo es que el ministerio intervenga
en el conflicto. Ellos no querían
intervenir argumentando la ilegalidad de
la huelga. Así le daban la posibilidad
al desgaste. Nosotros queremos entrar a
trabajar, por eso estamos dispuestos a acatarla.
Pero a esta altura no depende sólo
de nosotros.
A la hora de negociar, nuestro pedido es
la reincorporación. Los demás
temas los seguiremos discutiendo después,
de la misma forma que lo veníamos
haciendo, o sea con marchas fueras del horario
de trabajo, con concientización y
con el boca a boca. Lo urgente ahora son
los despidos.
Es importante rescatar el método
con el cual llevan adelante el debate de
las medidas a tomar
Esto es algo que muchos se dieron cuenta.
Nosotros logramos tener un cuerpo de delegados
con trabajadores que trabajan a la par nuestra
y negocian con la empresa siguiendo los
mandatos de las asambleas. Entonces, a esto
la gente le está muy agradecida y
le es muy fiel. El método de las
asambleas fue sumando gente. Al principio
había poca gente, pero comenzaron
a ver que cada vez que se decidía
algo en la asamblea, se hacía. Era
la única forma de escuchar a todos,
se votaba y se acataba lo que ganaba. Así
se fue juntando gente de otros sectores.
Esta es la primera vez para muchos de nosotros,
que nos toca vivir un proceso así.
Con el correr del tiempo, entendimos lo
que significa la posibilidad de expresarnos
a través de las asambleas y de los
mandatos. Por eso ahora es tan masivo y
cuando comenzó el paro hubo un 90%
de acatamiento.
Por eso para la patronal el punto principal
a destruir son las asambleas, el cuerpo
de delegados. Intentan que no haya una base
que sea la que tome las decisiones en cada
asamblea. Por ejemplo, hubo un paro el año
pasado por la Caja que la asamblea lo votó
y el cuerpo de delegados estaba en contra,
pero acataron el mandato.
Al margen de lo que hablamos, creo que todos
van a estar de acuerdo en agradecer a todos
los chicos que estuvieron aguantando todos
los días al lado nuestro, a todas
las organizaciones que nos acompañaron
y en especial al MST.
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