| Por
trabajo contra la represión
Nuestra
lucha sigue en pie y entra a una etapa de
definiciones. La clausura del establecimiento
de juegos fue dictada por la tristemente
célebre jueza Servini de Cubría.
Una vez más la “justicia”
argentina vuelve a mostrar que es justa
sólo para unos pocos.
El casino debía permanecer cerrado
hasta que el ministerio de trabajo resolviese
la cuestión de fondo, o sea los despidos.
Finalmente, falló diciendo que era
un conflicto plurindividual y no colectivo.
El juez Oyarbide dictó la reapertura
y dio paso a un operativo sin precedentes
por la cantidad de efectivos de seguridad,
integrado por el Grupo Guardacostas, la
Prefectura Naval Argentina y la Policía
Federal a las que puso a cargo de la empresa
Casino de Buenos Aires, con el objetivo
de impedir manifestaciones de cualquier
tipo en las inmediaciones del casino. Es
una especie de estado de sitio alrededor
de la dársena sur de Puerto Madero.
Los trabajadores decidimos entonces bloquear
los accesos a los barcos desde las calles
aledañas a la zona delimitada por
este juez patronal. Esto nos valió
varios choques con Prefectura, hasta que
a la orden de despejar la zona desataron
una brutal represión sobre los/as
trabajadores/as y compañeros que
manteníamos los piquetes.
Prefectura nos “acompañó”
hasta Huergo y de allí en más
se “hizo cargo” la Policía
Federal. Nos reagrupamos en la Facultad
de Ingeniería, sobre Paseo Colón,
y luego de convocar a centros de trabajo,
organizaciones y partidos, volvimos a tomar
las posiciones de los bloqueos con más
de mil compañeros. En asamblea decidimos
seguir con la medida.
Ante este desafío la empresa y las
burocracias sindicales de ALEARA (juegos)
SOMU (marineros) UTGHRA (gastronómicos)
Capitanes, electricistas y maquinistas navales
convocaron a una conferencia de prensa que
quiso demostrar que la mayoría de
los trabajadores estaban trabajando, pero
fue un fracaso y ante las preguntas de los
periodistas debieron darla por finalizada.
La huelga sigue teniendo luego de dos meses
y medio un acatamiento mayor al 80%. El
lunes 21 realizamos un “chalecazo”
en Parque Lezama, que volvió a demostrar
que la mayoría de los trabajadores
estamos del lado de la lucha.
El casino está funcionando con una
dotación que no llega a cubrir un
sólo piso de los ocho que habitualmente
se abren. Uno de los barcos casino, “El
Princess”, se encuentra cerrado. El
“Estrella de la Fortuna” puede
abrir no más de 20 mesas de juego
de las 132 que deberían funcionar.
La afluencia de clientes es mínima,
no más de 200 de los 9000 que solían
concurrir diariamente.
Aún así los trabajadores sabemos
que es un conflicto muy difícil,
dónde el gobierno de Kristina ha
puesto al Ministro de Trabajo a disposición
de la patronal y de su testaferro Cristóbal
López, contando con los servicios
de las burocracias, sus patotas, los jueces,
a las fuerzas de represión y a todo
el aparato contra el que luchamos día
a día.
Sabemos que es un conflicto testigo, instalado
a nivel nacional y que si pierde el casino,
pierden todos los trabajadores, ya que Kristina
está probando el funcionamiento del
pacto social en el patio de atrás,
en su propia casa; su empresa y sabemos
que nos tira a matar.
Es por esto que este conflicto es acompañado
por cientos de compañeros de distintas
corrientes políticas, obreros, trabajadores
de diversos lugares y organismos de derechos
humanos que ven esta realidad y a los que
estaremos eternamente agradecidos.
Los trabajadores de Casino Puerto Madero
estamos convencidos que podemos ganar esta
lucha y que vamos a sentar un precedente
para que cada nueva lucha que surja pueda
ver que se le puede torcer el brazo a este
gobierno prebendista, corrupto y patotero
y que con dignidad, unidad y lucha es la
única forma de hacerlo.
El viernes 25 vamos a realizar una jornada
nacional de lucha por el triunfo de casino
y de todas las luchas. Esperamos la solidaridad
y participación de muchos compañeros
de las organizaciones políticas,
sindicales, estudiantiles y sociales, para
que nuestro reclamo se siga haciendo y podamos
encaminar la lucha hacia una salida que
nos permita recuperar la fuente de trabajo.
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