| Aumentar
el básico docente y el presupuesto
El
2008 arrancó movidito para los
ministros de Cristina, funcionarios provinciales
y la «dirigencia» docente. Luego
del fracaso del 2007, cuando Filmus, Yasky
y CTERA esperaban celebrar el piso de $
1.040 y provocaron uno de los mayores años
de lucha, esta vez la Celeste buscó
anticiparse y salió a pedir un monto
y un porcentaje: $ 1.400 de piso y 34% de
suba. Baradel por su parte, con la rebelión
aún fresca de la docencia bonaerense
sobre su cabeza, reclamó $ 1.500
con el Frente Gremial y el blanqueo de todas
las sumas fuera del básico.
Todo un cambio, consecuencia de las luchas
del 2007, cuando dirigentes democráticos
y combativos como los de ADOSAC con la docencia
de Santa Cruz a la cabeza, junto a Neuquén,
Salta o Tierra del Fuego, lograron triunfos
que derrotaron la política de miseria
salarial de Kirchner, los gobernadores (del
PJ, la UCR, el MPN o la centroizquierda
de Capital) y la burocracia docente.
Como reflejo también del 2007, gobiernos
como el Sapag de Neuquén, Urtubey
de Salta -que ofrece una suba del 37% del
básico- o funcionarios de Scioli
intentan anticiparse pidiendo a Cristina
el auxilio financiero para evitar otro año
de conflictos. El 2007 tuvo alto costo físico
para la docencia: Fuentealba; Varizat, el
ex ministro K que arrolló a docentes
y a los seis meses se exige su castigo o
los maestros salteños apaleados al
servicio del ajuste. Pero mostró
una fuerza que alarmó a los gobernantes
y la cúpula gremial, arrancando más
de lo que estaban dispuestos a dar y generó
crisis políticas en varias provincias
con renuncias de gobernadores.
Pero Cristina viene con «deberes»
por hacer bajo el brazo. Por eso fracasan
las paritarias aunque el pedido de CTERA
implicaría apenas un paliativo ante
el atraso histórico de los básicos
docentes que en promedio escasamente superan
la indigencia. Sileoni, el viceministro
de Educación de Cristina ofreció
$ 1.200 de piso. Luego agregó 20
más y otros 20 a pagar en agosto.
Y dicen que podrían llegar a $ 1.300
quizá en forma escalonado para que
CTERA y los gremios «celebren»
el acuerdo paritario y se comprometan a
no hacer paros. Todo muy lejos de los $
1.500 que cacarea SUTEBA y de aumentar el
básico ni palabra…
Sileoni dice que se intentará mejorar
la propuesta, pero «nunca al porcentaje
que reclaman los docentes. No puede ser
el 35% porque no tiene relación con
lo que está ocurriendo en la economía».
Se ve que el ministro no va de compras ni
ve las noticias que hablan de subas del
30% en los útiles, el trasporte escolar,
subas de tarifas, de impuestos, taxis, colectivos,
alquileres, alimentos, etc. Ni registra
que los sueldos docentes están todavía
un 30% debajo del valor del 2001. Y ni hablar
de la retribución al docente hace
35 ó 40 años, cuando la presidenta
iba a la escuela pública, esa en
la que dice «había clases todos
los días».
El problema entonces, no está en
las embestidas de Cristina en su discurso
de asunción o cuando recibió
a la CTA y se volvió a quejar por
los paros que «mantienen en vilo a
la sociedad». Afirmando que «mientras
más se les mejoró el salario
a los maestros, un 168% desde el 2003 -dice
ella- más crecieron los paros»
y exige «cambiar sus métodos
de protesta». Tampoco es problema
la falta de recursos: sólo en enero
el superávit fue de $ 3.100 millones,
un 94% más que en ese mes del 2007.
¡Cuando por la suba que pide SUTEBA
para los 270.000 docentes bonaerenses se
precisan $ 1.500 millones por todo el año!
O cuando el incentivo de los 800 mil docentes
del país suma $ 1.330 millones al
año.
Tampoco es problema la disposición
a la lucha mostrada por la docencia. El
problema está en la cúpula
Celeste de CTERA y los gremios. Una dirigencia
que se hizo «oficialista» y
se muestra desesperada por arreglar por
monedas, aún a cambio de entregar
nuestras conquistas y condicionar el derecho
de huelga. Por eso Tito Nenna dijo que «una
propuesta del 25% que elevaría el
piso a $ 1.300 podría ser considerada».
Mientras Stella Maldonado plantea en una
nota de CTERA avanzar en cambios en la carrera
docente y la creación de nuevas funciones
y cargos en la secundaria, sin consultarlo
con… ¡los docentes! Y reivindica
expresamente «la constitución
de la Comisión de Mediación
que integrará Ministerios de Trabajo
y Educación y gremios como CTERA
a efectos de mediar en conflictos que se
compliquen…» Es decir, que surjan
por fuera de la cúpula Celeste, como
en el 2007.
Incluso hablan de aceptar o no la «última»
oferta oficial, en un supuesto Congreso
de CTERA y los gremios de base que en realidad
son reuniones de Secretarios Generales con
representantes sin ningún mandato
de base ni asamblea previa. Por eso, sin
depositar confianza en esta dirigencia,
desde la Lista Lila convocamos para el 22
a una reunión nacional a fin de exigir
a CTERA y los gremios una verdadera recomposición
salarial, llevando el salario básico
-no el piso- a $ 1.500 hasta alcanzar la
canasta familiar.
Exigiendo asambleas, reuniones de delegados
y verdaderos congresos provinciales con
representantes con mandato que voten qué
se negocia y quienes lo hacen. Y sobre todo
que nada se firme sin consultar a la base
en asambleas. ¡Nada de encuestas truchas
de la Celeste! Votando un plan de lucha
escalonado si no hay aumento al básico,
en coordinación con los gremios estatales.
Reclamando además que se triplique
ya el presupuesto educativo para refaccionar
las aulas y escuelas, proveer de material
didáctico y mobiliario, dar más
becas, zapatillas, guardapolvos y asistencia
a los comedores escolares a fin de garantizar
las condiciones mínimas de enseñanza
y sumar a la comunidad en defensa de la
educación.
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