| La
mano derecha de López Rega a juicio
Rodolfo
Eduardo Almirón, ex subcomisario
de la Policía Fe deral Argentina
fue uno de los principales jefes operativos
de la organización de ultra derecha
“Triple A” (Alianza Anticomunista
Argentina).
Oficialmente, era jefe de la custodia del
ex Ministro de Bienestar Social José
López Rega, extraoficialmente, era
su mano derecha dentro de la “Triple
“A”.
Hace menos de 20 días el gobierno
español acaba de hacer lugar al pedido
de extradición de Almirón
efectuado por el juez federal Norberto Oyarbide.
Esto significa concretamente que Almirón
será juzgado por los crímenes
de esa organización cometidos entre
1974 y junio de 1975 fecha, esta última,
en la que huyera a España junto con
López Rega después de la caída
del ministro de Perón e Isabel como
consecuencia de su derrota frente a la burocracia
sindical peronista.
Almirón, que durante todos estos
años se había mantenido en
el más profundo anonimato fue descubierto
no hace mucho por un diario español
que denunció que vivía en
un pequeño pueblito en las afueras
de Valencia.
La extradición de Almirón
a nuestro país y el avance que se
produce en la causa en que se investigan
los crímenes de la “Triple
A”, crímenes que han sido declarados
tanto por el juez interviniente como por
la Cámara Federal de la Capital,
como de lesa humanidad y por lo tanto imprescriptibles,
es una enorme conquista del movimiento de
derechos humanos y popular de Argentina
y de las organizaciones políticas
de izquierda, entre ellas el MST.
En esa causa judicial, como sabemos, nos
presentamos el año pasado ante el
Juez Oyarbide con los compañeros
Vilma Ripoll, Raúl Barbiero, Luis
“Negro” Robles y Mario Doglio
solicitando el enjuiciamiento y castigo
de los responsables de los crímenes
cometidos por la “Triple A”
contra compañeros del PST. Denunciamos
además la complicidad del gobierno
de Juan Perón y María Estela
Martínez de Perón (“Isabelita”)
con la “Triple A” y la protección
que esa organización criminal recibió
de grandes sectores del gobierno de entonces
y de la burocracia sindical.
Precisamente por estos últimos elementos,
la enorme vinculación, y en algunos
casos, participación directa, de
dirigentes políticos y sindicales
del peronismo con la “Triple A”,
esta causa presenta dificultades adicionales.
Ya no se trata de enfrentar a los militares
de la dictadura histórica y políticamente
derrotados por el movimiento de masas. Se
trata de enfrentar ahora a criminales que
formaron y forman aun, parte del PJ y de
la burocracia sindical y estos personajes,
claro, no están derrotados como los
militares de la dictadura.
Sin embargo, la experiencia de todos estos
años de lucha nos indica que si bien
siempre fue duro avanzar en el enjuiciamiento
y castigo de los represores del pueblo también
se ha comprobado algo irrebatible, que la
movilización y la lucha han hecho
que lográramos algo que pocos pueblos
en el mundo pudieron hacer: el enjuiciamiento
de sus propios verdugos.
Este es el camino que tenemos que seguir
recorriendo hasta ver condenados a todos
los integrantes de la siniestra “Triple
A” una suerte de antesala del infierno
de lo que serían, a partir del 24
de marzo de 1976, los grupos de tareas de
la dictadura.
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