La
reacción de los trabajadores del
astillero primero fue de consternación
y dolor pero después se sumó
la bronca por una muerte que pudo ser totalmente
evitada si se hubieran tomado las medidas
necesarias de seguridad.
Inmediatamente se llamó a una asamblea
general y se decidió realizar un
paro total de actividades a partir del mediodía
y extendido a todo el fin de semana y realizar
una asamblea general el lunes 25/02 al ingreso
del personal a la planta. En dicha asamblea
se resolvió movilizar el mismo día
caminando desde Ensenada a La Plata al Ministerio
de la Provincia de Bs As a reclamar que
el gobierno de Scioli ponga los fondos necesarios
para hacer las inversiones en todo lo que
se refiere a los elementos de seguridad
dándole un plazo hasta el 25/03/08
para resolver favorablemente nuestro reclamo.
También se exigió que se den
a conocer rápidamente las pericias
que realizó la prefectura para determinar
las causas que produjeron el accidente.
Astillero Río Santiago fue una de
las pocas empresas del Estado nacional que
producto de una feroz resistencia de sus
trabajadores no fue cerrada o privatizada
durante la década menemista.
Sin embargo todos los gobiernos nacionales
y provinciales posteriores la condenaron
a la desinversión y al abandono dejando
a sus instalaciones y maquinarias totalmente
derruídas y obsoletas como sucede
con la situación que atraviesan cientos
de escuelas y hospitales públicos.
A esto se le sumó la necesidad imperiosa
que tenemos de realizar los pocos trabajos
que conseguimos con la lucha, aún
en desmedro de nuestra propia seguridad.
Por eso decimos que este accidente tiene
responsables directos: Los gobiernos provinciales
y nacionales y los funcionarios puestos
por estos en el ARS; como así también
el abandono y la desidia por la seguridad
de los trabajadores de parte de los distintos
niveles de conducción de la empresa.
Kirchner prometió la reactivación
e inversiones tecnológicas por 78
millones de pesos pero como todo lo demás
fue parte del doble discurso mientras que
los funcionarios que puso se dedicaron a
engordar sus bolsillos dejando al ARS en
peores condiciones que cuando vinieron.
Hoy la empresa tiene nuevos funcionarios
puestos por Scioli que junto con el personal
jerárquico de carrera conducen el
Astillero. Debemos exigir que cumplan con
cada una de las normas de seguridad garantizando
la integridad física de todos los
trabajadores y seguir el camino de la movilización
que reclamó al gobierno de Cristina
Fernández de Kirchner y de Scioli
las inversiones en materia de producción
y seguridad para que nunca más tengamos
que lamentar la pérdida de otro compañero.
Como siempre ha sucedido en el astillero
solo con la lucha de los trabajadores lograremos
reactivar la planta en condiciones dignas
de trabajo y seguridad.