| En
defensa de Cuba
La revolución cubana es uno de los
más grandes logros de los pueblos
latinoamericanos y del mundo. A pesar de
sus múltiples problemas, mantiene
importantes conquistas que ni siquiera poseen
los países capitalistas más
desarrollados. EE. UU es el responsable
fundamental de los padecimientos de la población
cubana. Durante años el timón
de la isla lo sostuvo uno de los más
queridos dirigentes de la Revolución
Cubana junto con el Che, Fidel Castro. Hace
pocos días Fidel fue reemplazado
por Raúl, su hermano. El traspaso
significa más continuidad que cambio,
aunque hay movimientos en el relacionamiento
con otros actores políticos. La gran
tarea de los luchadores y los revolucionarios
del mundo es defender a Cuba de los ataques
imperialistas, derrumbar el bloqueo y pelear
junto a la población por un régimen
pleno de democracia obrera, para avanzar
en la resolución de los problemas
cotidianos de la población.
«A
mis entrañables compatriotas, que
me hicieron el inmenso honor de elegirme
en días recientes como miembro del
Parlamento, en cuyo seno se deben adoptar
acuerdos importantes para el destino de
nuestra Revolución, les comunico
que no aspiraré ni aceptaré
-repito- no aspiraré ni aceptaré,
el cargo de Presidente del Consejo de Estado
y Comandante en Jefe.»
Con estas palabras Fidel, uno de los dirigentes
de una revolución más respetados
y queridos del mundo, que sigue pronunciándose
por el socialismo, renunció a la
presidencia de Cuba después de 49
años en el poder, lapso de tiempo
en el que los yanquis no pudieron asesinarlo,
ni invadir su país, ni derrocarlo.
Fidel, de 81 años, dio un paso al
costado luego de más de 19 meses
de estar convaleciente por una enfermedad.
Anunció que será un soldado
de las ideas y que se dedicará a
escribir bajo el título «Reflexiones
del compañero Fidel».
La sucesión
A Fidel lo reemplazó su hermano Raúl,
que está secundado por los que fueron
definidos como los “cuadros de la
vieja guardia de la revolución”.
Desde que Raúl asumió en forma
interina viene intentando dar muestras de
apertura. En un primer momento dijo que
el sistema debía rever sus métodos
y corregir errores, que finalizado el mandato
de Bush habría disposición
a dialogar y que se necesitan «reformas
estructurales». Incluso se comprometió
a estudiar el incremento de la inversión
extranjera.
Sólo estas declaraciones, abrieron
una catarata de elucubraciones sobre reformas
que, desde los opositores hasta la mayoría
de los gobernantes del mundo, presionan
para restaurar el capitalismo.
Hay especulaciones de todo tipo: que se
liberarían más presos políticos,
que se autorizaría más trabajos
por cuenta propia, que se acrecentarían
las licencias de trabajo al sector privado;
que habría apertura gradual de los
mercados agrícolas, entrega de tierras
a un creciente número de agricultores
y redistribución de las tierras ociosas
del Estado; que se flexibilizarían
los trámites migratorios para salir
del país, la contratación
de celulares, la compra-venta de automóviles,
la posibilidad de alojarse en cualquier
hotel y la eliminación de la doble
moneda.
El diario Granma negó que se esté
a las puertas de una transición política:
«Los enemigos de la Revolución,
junto a una grosera manipulación
de no pocos medios de prensa, se han desgañitado
en las últimas horas en el vano intento
de hacer pasar sus anhelos por realidad
y algún que otro trasnochado ha pedido
transiciones.»
EE.UU. Sigue el bloqueo criminal
Bush rechazó reunirse con el nuevo
mandatario cubano y dijo que «se trataría
de un error hablar con un tirano».
Su correligionario republicano McCain deseó:
«Espero que Fidel pronto pueda reunirse
con Marx».
Obama dice que no tendría problemas
en reunirse con Raúl, mientras que
Hillary Clinton pone más reparos.
Mas allá de los matices y que el
bloqueo es cada vez mas cuestionado por
distintos sectores, lo cierto es que ninguno
se manifiesta por levantarlo ya mismo. EE.UU.
es el responsable de los principales padecimientos
de la población, de la falta de alimentos,
medicamentos y otros insumos básicos
que aliviarían muchísimo la
situación del pueblo cubano.
La única preocupación de Norteamérica
es que a 150 Km. de su territorio sigue
existiendo un país que se reivindica
socialista y que no lo pudo recuperar como
su patio trasero.
A los que no bloquean es a los gusanos en
el exilio, (quienes tienen poca incidencia
en la isla), a ellos los ayudan con dinero
y apertura en los medios para sus campañas
propagandísticas anticastristas.
La relación
con Chávez, Lula y la Iglesia
Fidel y Chávez tienen una relación
personal y política de mucho acercamiento.
Venezuela suministra a Cuba 93.000 barriles
diarios de crudo y productos petroleros,
Cuba ayuda a la revolución bolivariana
con médicos y maestros. Sin embargo,
aunque parece que no se van a producir cambios
sustanciales en el relacionamiento, se dice
que Raúl pretende que su país
no dependa tanto de Venezuela.
Raúl establece relaciones con Azerbaiján,
Guinea Ecuatorial y Angola, todos productores
petroleros. También busca un mayor
acercamiento a Lula, con el objetivo de
ampliar acuerdos de exploración de
crudo en aguas profundas y producir etanol
a base de caña de azúcar.
Según el diario Folia de S. Paulo,
Raúl le pidió a Lula su mediación
para lograr inversiones privadas y una negociación
con EE.UU. Industriales brasileños
anunciaron que están listos para
desembarcar con sus empresas en la isla.
Un eventual acercamiento a Lula, hasta ahora
uno de los mas confiables ejecutores los
planes imperialistas en América Latina
sería un indicador de la dirección
en que quiere ir Raúl. Un distanciamiento
de la revolución bolivariana, con
su pueblo movilizado sería, por consiguiente,
un retroceso peligroso.
En un claro gesto de acercamiento, el cardenal
Bertone, número dos del Vaticano,
descubrió una estatua de Juan Pablo
II conmemoratoria de la visita del pontífice
a la isla en 1998 y Benedicto XVI llamó
a los cubanos a la reconciliación.
No se puede confiar en la Iglesia, que aunque
con un discurso relativamente moderado hacia
Cuba, es ferviente impulsora de la restauración
capitalista.
¿Hacia
dónde quieren llevar a Cuba?
Hay quienes opinan que estamos en presencia
del ocaso político de Fidel por su
edad y por la enfermedad que lo aqueja.
Sin embargo, su peso político parece
mantenerse. Una expresión de ello
se vio cuando en la misma Asamblea que eligió
a Raúl como presidente, este solicitó
autorización para consultar a Fidel
sobre las cuestiones vinculadas con la defensa,
la política exterior y el desarrollo
económico.
Lo importante a debatir es sí las
medidas capitalistas parciales que se venían
tomando en la isla se van a profundizar
en el sentido de la restauración.
En este sentido, los dirigentes cubanos
por el momento no parecen ir hacia un proceso
de restauración capitalista tipo
“glasnot” y “perestroika”,
como lo hizo Gorvachov. Sin embargo, muchos
Partidos Comunistas de todo el mundo se
vienen pronunciando por imitar el modelo
chino y en el Partido Comunista Cubano (PCC)
hay un debate abierto en el mismo sentido.
China es un país donde ya existe
la explotación capitalista casi a
nivel de la esclavitud en los Hong (enclaves)
libres de impuestos y de reglas de respeto
a los derechos obreros, donde los burócratas
o se hicieron patrones o amasan grandes
fortunas con la corrupción. Es un
país con una represión y una
falta de libertad intolerable.
En Cuba el camino a seguir está en
debate y es una pelea en curso. Enfrentar
cualquier intento de volver al capitalismo,
al estilo ruso, chino o cualquier otro,
es la principal tarea del pueblo cubano
y de todos los que simpatizamos con sus
conquistas.
En definitiva lo fundamental, más
allá de las broncas y críticas
individuales que hoy existen en la isla,
será si irrumpe el movimiento de
masas movilizado, como protagonista excluyente
para resolver sus padecimientos y lograr
conquistas democráticas, sin abrirle
paso al caos y la barbarie del capitalismo
imperialista.
Rubén
Tzanoff
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Aunque
con grandes padecimientos: Se mantienen
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