| Se
mantienen conquistas
La
economía cubana pasó por varios
sofocones pero mejoró desde el 2004,
gracias al petróleo importado con
facilidades desde Venezuela, a los créditos
de China y al alza en los precios del níquel.
Las remesas de dinero enviadas por los exiliados
cubanos llegan a 1000 millones de dólares
anuales.
Los ingresos permitieron duplicar las importaciones,
mejorar la infraestructura y equilibrar
parcialmente las finanzas externas, pese
a un enorme déficit comercial. Cuba
pagó deudas y logró un avance
pasando de un crecimiento del 12,5% en 2006
al 7,5% en 2007.
Tomando el Índice de Desarrollo Humano
de la ONU, que se centra en los estándares
de salud y de educación de cada país,
Cuba ocupa el sexto lugar. En algunos rubros
específicos, está a la vanguardia,
por ejemplo, tiene un 99,8% de alfabetismo
adulto y una expectativa de vida de 78 años,
hay subsidios alimentarios que, aunque no
alcanzan, junto con los otros indicadores
demuestran que en la isla se mantienen conquistas.
Persisten insuficiencias industriales, baja
producción agrícola y mala
calidad en los bienes y servicios, los salarios
no superan los 20 dólares mensuales,
los productos son caros, la doble moneda
genera desajustes y hay crisis habitacional,
por lo cual la población sigue sufriendo
importantes padecimientos.
Desde ya, es lícito tomar las medidas
parciales, incluso de carácter capitalista,
que sean necesarias para resolver los problemas.
De hecho, las autoridades las vienen tomando
fundamentalmente en el terreno de las inversiones
turísticas. La cuestión es
que el control de los resortes fundamentales
de la economía siga en poder del
estado, como ocurre en Cuba, donde lo dominante
no son los patrones. Hay que defender esta
conquista de un país independiente
con un estado obrero, frente a los que pretenden
llevarlo hacia el capitalismo occidental
o hacia el modelo chino.
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