| Acta
de la Paritaria Docente: un fracaso anunciado
El
viernes 22 la cúpula de CTERA y el
gobierno firmaron un Acta que anuncian como
un logro histórico. Pero en verdad
lo «histórico» es el
grado de subordinación que este pacto
conlleva. Entonces dimos cuatro razones
para su rechazo, que se demostraron correctas:
1) El Acta legaliza los pagos en negro al
persistir en la política de un «piso
salarial garantizado», incluyendo
al incentivo y demás sumas en negro.
Fijando un «piso» de $1.290
(que no es el básico) y un aumento
del 24% totalmente insuficiente. Cuando
en provincias como Bs. As. la suba para
el inicial es del 12% (sólo $140
más por el 2008) ya que el «piso»
era de $1150. Y un aumento promedio del
19% que SUTEBA aceptó con una consulta
fraguada que a las escuelas ni llegó…
2) El Acta no garantiza el aumento del básico
ni el blanqueo de las sumas en negro y los
tickets sino que lo deja librado a las provincias
de acuerdo a “las posibilidades presupuestarias”
(pág. 3, punto 1.4 del Acta). Mientras
la Nación apenas se compromete con
financiamiento para algunas provincias que
deberán absorber los aportes recibidos
en el 2007. Tampoco asegura el pago de la
deuda del Incentivo: solo consta el “pedido”
de los gremios (pág. 3, punto c).
3) Condiciona el derecho de huelga (pág.
3, punto 1.5) con la Comisión de
Mediación “antes de realizar
cualquier medida de acción directa”.
Mientras los gremios “se comprometen
al efectivo cumplimiento del ciclo lectivo”
(pág. 6, punto 3.1) sin que el Estado
asuma compromisos, sino promesas de construir
más escuelas cuando aún no
termina las 700 prometidas hace 4 años
y tampoco mantiene las que hoy tiene.
4) El Acta reivindica expresamente la política
«educativa» del gobierno Kirchner,
con su financiamiento, leyes, jubilación
docente, etc. (pág. 2 y 3).
Todo agravado por una metodología
donde el “piso” salarial que
reclamaba CTERA y los que serían
paritarios, no surgieron de ninguna instancia
democrática con los docentes, sino
de reuniones de Secretarios Generales de
la Celeste. La negociación carece
así de legitimidad. Los delegados
paritarios, el pliego de reclamos y la resolución
y firma del acuerdo, sólo deben votarse
en asambleas de base. Esas decisiones a
espaldas de los docentes están en
la génesis de los paros de hoy.
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