| Lázaro,
un ejemplo de vida
En
la madrugada del lunes 18 de enero, a los
80 años, murió nuestro compañero
Lázaro.
¿Pero quién era Lázaro?
Nació en la provincia de Misiones,
fue trabajador en una textil gran parte
de su vida. Trabajo en el frigorífico
El Bierzo, en Mataderos, dónde hizo
una lista de oposición que no ganó
la conducción por muy poco. Luego
de jubilado, nunca se quedó quieto,
siempre hizo changas.
Entró al partido, en ese momento
el MAS, en 1984. Desde el momento en que
entró al partido fue uno de esos
militantes de fierro. Tenía un carácter
fuerte y cuando había problemas,
no esquivaba el bulto.
No le gustaban mucho las reuniones, pero
era un fanático de la actividad,
de ir hacia fuera, de vender periódicos,
de hacer conocer al MST. Tenía tanta
polenta que empujaba a los más jóvenes.
En Oeste, regional donde militaba, tiene
muchas anécdotas. Fue un activo luchador,
colaborando en la recuperación del
sindicato Ferroviario zonal. En la marcha
de repudio al asesinato de Kosteky y Santillán,
al otro día del crimen, fué
detenido por la policía pero se les
escabulló, y ayudó a la liberación
de otros detenidos. También fué
activista en la organización de jubilados
con Norma Plá. Antes de las puñaladas
asesinas fue un ejemplo en la regional Neuquén,
estando a la cabeza de las afiliaciones,
tanto que los militantes decían todos
los días antes de ir al barrio: “Tenemos
que alcanzar la cantidad que hizo Lázaro”.
No fue casualidad, se estaba haciendo un
experto en afiliaciones, después
de hacerlas en varias provincias.
Muchas otras vivencias las conocen y las
van a recordar compañeros que lo
trataron en cada una de las regionales del
interior del país a las que fue a
militar.
No aprovechó su edad para descansar,
ni para pasear, ni para hacerse el ñañoso,
sino que puso todo al servicio del partido,
con pasión revolucionaria.
Con la misma fuerza que encaraba la vida,
enfrentó a sus asesinos y después
a la muerte, a la que no pudo vencer. Nos
sentimos orgullosos de haber tenido un militante
como Lázaro.
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