| El
país serio es verso
Hace
tiempo, por estas fechas, en medio de un
enorme lío nacional Alfonsín
dijo: “Felices Pascuas, la casa
está en orden”. Los que
ahora quieren vender la misma imagen son
los Kirchner, por eso hace tiempo se llenan
la boca hablando de la Argentina seria y
normalizada. Con esto se refieren a: acercarse
a EE.UU. y a Bush para estar bien con el
amo, a la Unión Europea y a Brasil,
sin romper con Venezuela; renegociar la
deuda con el Club de París, (la deuda
es de US$ 6300 millones); recuperar el financiamiento
externo y conseguir inversiones extranjeras.
También a recomponer las desprestigiadas
instituciones y terminar con la “conflictividad
social.”
Otro aspecto clave al que apuntan hace al
perfil de país: buscan aparecer ante
la población y el mundo como los
que lograron tener una Argentina estable,
confiable, transparente y previsible.
Al cumplirse 100 días de Cristina
en la Casa Rosada, se cumplen casi 5 años
de kirchnerismo en el poder, por la continuidad
del proyecto, ese es el período a
evaluar.
Tomando sólo los puntos centrales
que preocupan a los trabajadores y el pueblo,
salta a la vista que la Argentina no es
el país serio del que habla el matrimonio
presidencial.
Economía: Hace casi dos años
que hay inflación, primero pasada
por alto, luego minimizada y ahora adulterada
por el gobierno con el INDEC intervenido,
lo que constituye uno de los síntomas
más claros de falta de "seriedad"
ante el mundo y de la burla al pueblo que
sufre los aumentos día a día.
Cuando se hace demasiado evidente que las
medidas no sirven para nada, aparece Moreno
amenazando a empresarios, patoteando y haciendo
firmar listas de precios que nadie cumple.
Asusta a todo el mundo...menos a la inflación,
que se desplaza como “Pancho por su
casa” y empieza a generar desabastecimiento
de productos básicos. Se está
haciendo común escuchar la pregunta:
¿Y esto, a dónde va a
ir a parar?
Cristina goza de una recaudación
fiscal récord, superávit fiscal
y comercial y de reservas por US$ 50.000
millones en el Banco Central. Sin embargo,
hacia abajo, no cae nada, la distribución
de la riqueza es más injusta que
en la época de Menem. La desocupación
y la pobreza tienen valores altísimos,
los planes sociales que se pagan son una
miseria.
El gobierno es el responsable por la situación
que motivó un fuerte paro agropecuario.
Son justas las retenciones a la oligarquía
terrateniente y los grandes propietarios,
pero injustamente también afectan
a los pequeños y medianos productores
y a pueblos enteros que se ven perjudicados.
Y semejante cantidad de dinero recaudada,
nunca regresa a la población ni en
obras, ni en empleo, ni en nada. El paro,
ya abrió una negociación entre
el gobierno y las entidades agropecuarias,
seguramente, los pequeños productores
y trabajadores del campo van a tener que
seguir peleando contra la política
de un gobierno que favorece a los grandes
capitales.
Salarios: Sufren un tope acordado entre
Cristina y Moyano de la CGT en el marco
del Pacto Social, de manera tal que se intenta
limitar al conjunto de los trabajadores
para alcanzar aumentos que permitan cubrir
la canasta familiar que hoy ronda los $
3200.
Infraestructura: Hace calor y no hay luz
ni agua. Para cuando haga frío no
está garantizado el normal suministro
de gas. Llueve y se inunda todo con pérdidas
enormes, hasta de vidas. Siguen los cortes
de energía y falta nafta, principalmente
en el interior y se viene un invierno para
el cual aún no está garantizado
el suministro normal de gas. Viajar en subte
o en tren es una aventura ya que están
al borde del colapso, como denunciaron los
trabajadores y reconoció oficialmente
el gobierno, a pesar de los millonarios
subsidios que les pagan a las empresas privatizadas.
Seguridad: Como lamentablemente viene pasando
en los países más pobres de
América Latina y África, Argentina
se va sumando a la triste nómina
de aquellos en los que la vida vale cada
vez menos para el gobierno y el estado:
hay una emergencia total con robos y muertes;
a las calles y rutas uno sabe que va pero
no sabe si regresa, y no se frena la barbarie
en el fútbol, que cobró una
nueva víctima, un pibe de 21 años.
Corrupción: Hay contrabando de valijas
y de autos de lujo que involucran a altos
funcionarios. En el baño de Miceli,
ex ministra kirchnerista, encontraron miles
de pesos y en un avión contratado
por autoridades, llegó una valija
con 800 mil dólares, presumiblemente,
para la campaña de Cristina.
Derechos Humanos: Más allá
de las palabras y de algunas acciones limitadas,
lo cierto es que durante la gestión
K, hay represión a los luchadores,
judicialización de las protestas,
volvieron las patotas para quebrar conflictos,
asesinar a Lázaro y sigue desaparecido
Julio López. Hay impunidad para miles
de genocidas y Cristina quiere recomponer
las FF.AA. sin depurarlas. En la misma sintonía,
Macri creará su propio cuerpo policial,
ante la negativa K de pasarle la PFA.
Política: Las promesas de nueva política
se desfiguraron en monumentales estafas.
Kirchner cooptó a Lavagna, que estaba
en la oposición y consuma la burla
a la población reconstruyendo el
PJ con los viejos caudillos políticos
que hundieron al país y con los sindicalistas
de siempre, encabezados por Moyano.
No alcanzarían las páginas
para seguir dando ejemplos de la dirección
en que va la Argentina. Pero queda uno insoslayable:
aunque están haciendo esfuerzos por
disimularlo y disminuirlo, hay doble comando
presidencial y económico. Cristina
preside desde la Rosada, Néstor manda
desde las oficinas de Puerto Madero apoyándose
en Moreno, De Vido, Jaime y Fernández.
Lousteau administra desde Economía,
Moreno manda desde Comercio.
¿Este es el país serio que
quieren los Kirchner? Se podría decir
que el objetivo de la normalización
lo están cumpliendo, pero en el peor
de los sentidos: el de volver a la vieja
y conocida Argentina de la mentira, la estafa
política del manejo de los caudillos
y gordos del PJ, la corrupción, la
pobreza y los bajos salarios. La casa no
está en orden.
En la vereda opuesta, lo verdaderamente
nuevo son los dirigentes democráticos
y combativos que surgen desde abajo, en
las importantes luchas de los docentes incluso
superando a los dirigentes, de la Línea
60, del Casino, de Dana y tantos otros que
enfrentan al gobierno, la patronal, la policía
y los burócratas. Y luchas como la
de Jujuy, que volvió a ganar las
calles con fuerza, aunque no aparezca como
noticia.
Es más necesario que nunca construir
una nueva alternativa política, distinta
a Carrió y a los que no van hasta
el fondo en los cuestionamientos y las propuestas.
Por eso nosotros construimos el MST, desde
donde llamamos a conformar una Nueva Izquierda,
para cambiar la mano de una vez por todas.
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