USTED ES EL VISITANTE N°



 

Frente al avance de la política reaccionaria

Luchemos por la cultura popular

El gobierno PRO está liquidando la cultura popular. Cierra talleres barriales, persigue a los vendedores ambulantes, les quita los instrumentos a los músicos de la sinfónica de Bs As y paraliza las obras del Teatro Colon.

Durante la campaña electoral, Mauricio Macri y sus asesores/funcionarios hablaron mucho de la participación de los vecinos en la gestión de gobierno, la inclusión social, la falta de vivienda y obras públicas y un sin fin de cosas más. Hace cuatro meses que son gobierno. De las promesas no se habla más y se mantienen las prácticas y vicios de gobiernos anteriores.
Macri y sus lacayos vienen haciendo de la gestión de gobierno (como le gusta decir a Mauricio) una práctica comercial más, en la que, como en toda operación mercantil, por un lado hay un comprador y por el otro, un vendedor.

¿Nueva política? Viejas prácticas…

Ibarra, Telerman y todos los políticos anteriores “gestionaron la ciudad” con prácticas clientelares a base de coimas, favores políticos y otros negociados. Mauricio dice combatir esto a través de censos y despidos en todos los sectores del gobierno. Mientras tanto, aumenta los sueldos de sus funcionarios: el Jefe de Gobierno y su entorno tienen sueldos de 20 a 25 mil pesos mensuales. También pone nuevos empleados elegidos a dedo y de su confianza (en el barrio los llaman carneros) y comienza a hacer campaña electoral pensando en el 2011. Tampoco hay que olvidar que todas estas medidas vienen siendo aprobadas por la mayoría de legisladores PRO, kirchneristas, radicales y “progresistas”.

La reacción llegó a la Ciudad

Sobre la política PRO, en el peor de los casos, podemos estar seguros de la profundización de las políticas neoliberales: restringe el acceso a la salud a todo aquel que no sea habitante de la ciudad, les prohíbe hablar en los medios masivos a los docentes, les quitó el transporte a los cartoneros, aumentó el ABL entre un 20 y un 200 % con la venia de Cristina y la Coalición Cívica… Pero esto no es todo. Meticulosa y planificadamente, Macri está eliminando el acceso a la cultura popular y gratuita cerrando talleres, persiguiendo a los artesanos ambulantes, despidiendo trabajadores y delegados gremiales de sectores de la cultura y facilitando la concentración de la industria cultural en pocas manos.

Mercantilización Cultural


Esta política, lejos de ser una herramienta para encontrar y limpiar a los ñoquis del gobierno, propone hacer de los espacios gratuitos y de acceso popular un gran negocio. Para Macri y su ministro Lombardi (así como para el gobierno nacional) los talleres gratuitos, las actividades del Teatro Colón y el trabajo de los artesanos, por citar unos pocos ejemplos, no son buen negocio. Estos y otros sectores de acceso popular no dejan ganancias suficientes como para que el gobierno o el estado se hagan cargo de su funcionamiento y mantenimiento. Es por esto que, mientras el PRO elimina estos espacios sin importar si miles de vecinos participamos de ellos, los Kirchner permiten la adquisición de Cablevisión por el grupo Clarín. Cooperan de ésta manera en la concentración del poder de los medios.
Enrejar plazas y espacios públicos, deshacerse de los feriantes y vendedores callejeros y promover festivales con entradas superiores a los 100 pesos (como el Quilmes Rock, Cosquín, etc.), es negocio. El arancel de los posgrados universitarios (aún en la UBA), los subsidios a las escuelas privadas, los recortes presupuestarios a la salud y la educación en general siguen en la misma lógica: privatizar toda actividad o necesidad popular.

Unidad de los trabajadores de la cultura a pesar de las diferencias gremiales


En el estado hay dos gremios. El primero es el SUTECBA de los burócratas Amadeo Genta, Datarmini y companía (gremio de la amplia mayoría de los trabajadores municipales), el cual se ha limitado a “conseguir” un aumento salarial del 10 % y un 7% en agosto. Complacen así al patrón Mauricio de no involucrarse en la pelea por la precarización laboral, los despidos y las persecuciones. Desde siempre, el Estado y los gobiernos municipales han actuado como los mayores contratistas de trabajadores precarizados, pagando sueldos en negro sin hacer los aportes jubilatorios, de salud, etc.
El otro gremio, ATE (perteneciente a la CTA), intenta encabezar luchas aunque sin jugarse a fondo debido a sus eternas “negociaciones” por la personería gremial.
Estas divisiones gremiales, generadas muchas veces por espacios de poder y ambiciones diligenciales, debilitan los reclamos de los trabajadores. Por eso lo sucedido el martes 8 de Abril fue casi inédito. Delegados y trabajadores la Dirección de Música de la Ciudad, pertenecientes tanto a SUTECBA como a ATE, se unieron para reclamarle al gobierno de Macri por los ataques recibidos. Este caso, al igual que otros, demuestra que empieza a haber desbordes por abajo contra las direcciones burocráticas de ambos gremios. Es ahí donde se empiezan a mostrar y formar las nuevas direcciones gremiales y políticas de los trabajadores, tan necesarias en momentos como estos.

Frente de Arte & Cultura del MST

Ver nota

Extracto del Documento Leído en el Acampe Cultural del martes 15 de abril

 

 


-REAGRUPAMIENTO
INTERNACIONAL