| Sigue
la pelea
Llevamos
20 días de toma de la sede del CBC
de Merlo (CUM) donde hemos soportado tormentos
de toda índole que van desde el frío
tremendo que se siente al dormir hacinados
sobre frazadas, hasta las continuas amenazas
y provocaciones tanto de la policía
como de las patotas (especie de fuerza paramilitar
que es pilar fundamental para el sostenimiento
de la política “feudal”
que impera en este distrito).
A
medida que transcurren los días,
la seguridad de los docentes y estudiantes
de esta sede, así como la de los
padres y compañeros que garantizan
la toma por las noches se deteriora drásticamente.
Se ha amenazado a punta de pistola a compañeros
de la AGD-UBA que estaban pegatinando en
las cercanías de la sede; nos han
cortado la electricidad, tras lo cual hemos
llegado a la situación de recibir
clases bajo la luz de las velas o, en el
mejor de los casos, de un “sol de
noche”, gracias a la colaboración
de los vecinos de Merlo que nos están
apoyando desde un primer momento.
A pesar de todos estos ataques a la educación
pública, seguimos proponiendo una
alternativa a fuerza de organización
y lucha. Por eso creemos firmemente que
este método es un pilar básico
para pelear, al igual que la defensa de
las asambleas como instancia democrática
y soberana de decisión. Pero estas
prácticas son atacadas por sectores
del kirchnerismo, como Movimiento Sur, que
desvía todas las críticas
que dirigimos a las políticas de
vaciamiento de la educación pública,
gratuita y laica impulsada por el gobierno.
No es casual que todo esto coincida con
un proyecto del intendente Othacéhe
de crear la Universidad Nacional del Oeste,
la cual sería arancelada y con un
nivel académico mucho menor que el
de la UBA. Esta le permitirá manejar
80 millones de pesos mensuales y manipular
la educación colocando a dedo a
“3000 profesionales, amigos y a 500
de sus punteros “(Diario Crítica)
Debido a que no hemos retrocedido ni un
ápice en nuestros reclamos y exigencias,
realizando dos movilizaciones al municipio,
una hacia el Ministerio de Educación
y otra hacia el Rectorado, le hemos arrancado
a la UBA la legalización de las clases
que se vienen dictando desde el 27 de marzo,
aunque sin garantizar la sede, que deberá
seguir tomada hasta tener un edifico propio
en el oeste cercano al ramal de trenes Sarmiento.
Con esta actitud, las autoridades de la
UBA se desligan de la responsabilidad
de localizarnos en otra sede, mandándonos
a padres, estudiantes y docentes a comenzar
la búsqueda por nuestros propios
medios. Demuestra un claro desinterés
por mantener un CBC en el Oeste y posibilitar
que la clase trabajadora tenga acceso a
la educación superior.
Desde la Juventud Socialista del MST, presidencia
de FUBA, llamamos a la organización
y al sostén de esta lucha, manteniéndola
y defendiendo las asambleas como único
medio de decisión democrática.
Creemos que la FUBA, como lo viene haciendo,
debe luchar junto con todos los estudiantes
por todas las reivindicaciones de este conflicto.
Frente a las patoteadas del intendente,
a los ojos ciegos de la UBA y a la política
privatista de Cristina Kirchner nos ponemos
en pie de guerra y llamamos a la defensa
de la educación pública y
gratuita.
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