| "Separarse
de las sectas"
“«Definimos
nuestra política de alianzas privilegiando
los puntos de coincidencias para poder construir
una herramienta política supe-radora.
Queremos construir una alianza entre la
izquierda y el proyecto Sur de Pino Solanas.
Mantenemos el diálogo y nuestra voluntad
de avanzar.
Llamamos a la izquierda orgánica
e inorgánica o social, a los que
luchan y se movilizan, a las personalidades
que enfrentan este modelo de entrega, hambre
y represión, a los estudiosos y a
los intelectuales.
No depende solamente de nosotros. También
depende de nuestros interlocutores, de que
todos, realmente, estemos convencidos de
construir una herramienta política
para transformar la realidad. Al mismo tiempo
tenemos que tener una política hacia
los compañeros que, aun cuando están
de acuerdo en la necesidad de construir
una herramienta superadora de las actuales
estructuras de izquierda, tienen dudas cuando
sienten críticas desde algunas organizaciones
de izquierda.
Cuando levantamos la política de
la Nueva Izquierda estamos haciendo la mejor
política de izquierda, podría
decirse que somos más de izquierda
que nunca, contrariamente a lo que nos dicen
las organizaciones sectarias.
Ser de izquierda es apostar a que triunfen
las luchas, es estudiar, discutir y elaborar
para intervenir en la lucha de clases y
jugarse por los más débiles.
Ser de izquierda es tener confianza en la
clase obrera y los sectores explotados.
No tenemos nada que ver con las sectas derrotistas
y escépticas. Jamás los grandes
dirigentes revolucionarios de izquierda
apostaron a crear una secta. Ni Lenín
ni Trotsky quisieron construir una secta,
jamás permitieron que entre su programa
políticamente correcto, su centro
político, y el partido revolucionario
de masas se interpusiera la creación
de una secta.
El partido bolchevique no pasó de
ser una secta a un partido de masas. Fue
una organización donde confluyeron
muchas corrientes y en donde la izquierda,
al menos inicialmente, fue minoritaria.»
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