| Apoyemos
a los pequeños productores
Se
interrumpieron las negociaciones de las
entidades agrarias con el gobierno y el
campo retornó al plan de lucha. El
responsable de no haber llegado a un acuerdo
global, es el gobierno. Cristina y sus funcionarios
se negaron a brindar las soluciones exigidas
por los pequeños productores y chacareros.
La única respuesta concreta que dieron
fue mantener las provocaciones y amenazas
de Moreno y otras autoridades hacia los
mismos con los que estaban negociando.
Los representantes del campo anunciaron
que van a realizar distintas acciones durante
ocho días, sin interrumpir la producción
ni cortar rutas. Luego volverán a
debatir los pasos a seguir. Incluso alertaron
sobre la posibilidad de marchar a Plaza
de Mayo, aunque sin ponerle fecha a la acción.
Sin embargo, hay tanta bronca con la soberbia
K y su modo de actuar que hay asambleas
y autoconvocados, como los de Gualeguaychú
que anunciaron cortes de ruta. Sólo
el correr de los días irá
demostrando la magnitud del nuevo choque.
La continuidad del conflicto volverá
a tensar las posiciones. Al mismo tiempo
muchos volverán a preguntarse qué
hacer.
Nosotros volveremos a apoyar a los pequeños
productores, a los chacareros y autoconvocados.
Ellos son los verdaderos perjudicados con
la política de los Kirchner hacia
el campo.
Para todos los que tenían dudas,
el último mes fue una “escuela”
sobre los Kirchner, en la que quedó
claro para millones de argentinos que Cristina
y Néstor mienten, mienten y mienten.
Dijeron que su “gobierno popular”
enfrentaba a la oligarquía terrateniente.
En realidad es un gobierno para los ricos,
las multinacionales, los pooles de siembra,
a quienes favorece con la enorme concentración
en manos de unos pocos. Por eso, se niegan
a poner retenciones diferenciadas. Dijeron
que eran los cortes de la opulencia. En
realidad fueron los piquetes de pueblos
enteros acompañando a los pequeños
productores, chacareros y autoconvocados.
Dijeron que el campo generó inflación
y desabastecimiento. En realidad, ambos
flagelos son provocados por los formadores
de precios (empresarios amigos del gobierno),
por la terquedad e incapacidad de Cristina
para gobernar y por el agotamiento del modelo
económico.
Dijeron que distribuyen la riqueza. En realidad,
distribuyen subsidios a las empresas privatizadas
y brindan grandes negociados empresariales.
Por ejemplo, la inversión de millones
de dólares en la construcción
del faraónico tren bala, mientras
no ponen un peso para que el pueblo deje
de viajar como ganado o para reactivar la
red ferroviaria nacional.
Aunque toda la población pudo constatar
estos hechos, seguramente, van a volver
las mentiras K, sus patotas y su soberbia.
Por suerte, son cada vez menos los que le
creen al gobierno.
Una vez más van a estar sectores
de la oligarquía terrateniente y
la Sociedad Rural. Pero esta presencia no
debe confundirnos: el motor del reclamo
van a seguir siendo los pequeños
productores.
A los grandes hay que aplicarles mano dura:
reforma agraria, altas retenciones e impuestos
progresivos, liquidando la concentración.
La salida para el conflicto pasa porque
haya retenciones diferenciadas y regionalizadas,
que sean coparticipables para que la recaudación
vuelva al pueblo y no vaya a los bolsillos
de la billetera K. Ya se percibe, incluso
con humo o niebla, que la crisis estructural
del país está latente y se
manifiesta a cada rato con el agotamiento
del modelo económico y político
K.
Hay que apoyar con todas las fuerzas el
reclamo de los pequeños productores
y autoconvocados para que triunfen. Tenemos
que unir todas las luchas de los trabajadores
y el pueblo, contra la inflación,
contra la soberbia K, por aumento de salarios
y porque ganen los pequeños productores.
Si ganan ellos, ganamos todos.
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